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CONFUNDIR EL HAMBRE CON EL SUEÑO TAMBIÉN ENGORDA

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Llevar una dieta con muchas calorías, hacer comidas rápidas, las bebidas calóricas como los refrescos azucarados, permanecer mucho tiempo inactivo, el sedentarismo…, son hábitos que pueden contribuir al aumento del peso corporal.

La falta de regularidad en los horarios alimenticios y comer en compañía de personas que descuidan sus alimentación, son otros hábitos o conductas que favorecen que engordemos y que está a nuestro alcance corregir, pero hay un factor poco conocido que favorece el sobrepeso y nos pasa inadvertido: confundir el hambre con el sueño, según la nutricionista Fran Sabal.

Esto puede parecer algo inusual, ya que las ganas de comer y las de dormir, parecen ser dos sensaciones muy diferentes entre sí,  pero esta confusión perceptiva es un fenómeno más frecuente de lo que se supone, de acuerdo a esta experta (https://fransabal.com).

Esta experta nos habla de que debemos entender la alimentación de manera global, ya que “en nuestro organismo todo está interrelacionado”, y considera al peso como el resultado de la interacción de los cuatro niveles de nuestro ser: mental, emocional, nutricional y espiritual.

DORMIR BIEN, PARA ADELGAZAR MEJOR

Desde esa perspectiva el sueño tiene un papel fundamental sobre nuestro peso, por lo que es vital, no solo poder conciliarlo bien y dormir de la mejor forma posible, sino además evitar confundirlo con el hambre, “lo que conduce a ingerir más comida cuando, en realidad, lo que estamos necesitando en ese momento es dormir más y mejor”, según explica en una entrevista a EFE.

  • La necesidad de dormir y las ganas de comer, parecen ser dos sensaciones disímiles. ¿Cómo es posible confundirlas?
  • Muchas veces, al sentirnos cansados, pensamos que tenemos hambre o que necesitamos alimentos para poder conseguir más energía, pero lo que realmente necesitamos es descansar.
  • ¿Cómo lo conseguimos?
  • Por ejemplo, antes de comer, lo ideal es sentarse, respirar sosegada y profundamente, conectar con nuestro cuerpo y sus sensaciones y preguntarnos ¿qué estoy sintiendo realmente? ¿en verdad tengo hambre…?.  En ese momento tal vez sea de ayuda observar cómo han sido nuestras horas de sueño últimamente, cómo hemos estado descansando y cuáles son nuestros niveles de estrés, para así saber qué necesitamos verdaderamente en ese momento.
  • ¿Qué cantidad de horas deberíamos dormir al día para que la falta de sueño no afecte negativamente nuestro peso?
  • Podemos dormir las 8 horas al día recomendadas, pero de todos modos engordaremos si el resto del día llevamos unos hábitos que no son saludables,

EL REPARADOR SUEÑO NOCTURNO.

  • ¿La típica siesta de después de comer resulta beneficiosa o contraproducente para el peso corporal?
  • La siesta no reemplaza el sueño nocturno, sino que más bien tiene fines digestivos, por lo cual, no está contraindicada. Ni vamos a subir o bajar más de peso porque durmamos una siesta. Es fundamental dormir bien por la noche…
  • ¿Podría dar algunos consejos para dormir mejor de noche  y no sentirnos cansados de día y creer que tenemos hambre?.
  • Lo ideal es dormir en silencio, para dejar descansar nuestro cerebro, el cual no deja de funcionar mientras dormimos, con lo que, si existen ruidos ambientales, va a estar más activo.

Otro factor a tener en cuenta es que conviene dejar pasar, al menos dos horas, desde que comemos hasta que nos acostamos.

Por otra parte, si tenemos preocupaciones antes de acostarnos tal vez sería aconsejable anotarlas en nuestra agenda o nuestro cuaderno, para poder dormirnos.

También es importante evitar exponernos a situaciones excesivamente estimulantes como ver una película de miedo, además de evitar el consumo de bebidas como el café, té o refrescos que dificultan conciliar el sueño.

Por Omar Goncebat. // EFE/REPORTAJES

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