Jesús: tuviste que morir en la cruz
para tu amor demostrar;
dejaste tus manos, tus pies
con clavos atravesar,
y con una lanza tu costado.

Después de que te azotaron,
burlándose a carcajadas,
rasgando tus vestiduras
y escupiéndote la cara.
Te impusieron una corona,
mas no la que merecías,
gritaban viva el rey de los judíos
al ponerte una de espinas.

Tú lo soportaste todo,
sosteniendo la mirada.
con los brazos extendidos,
me decías cuanto me amabas.
Yo te miraba de cerca
y pude ver tu tristeza,
cuando la gente gritaba
que bajaras de la cruz
y mostraras tu grandeza.

A tu lado había dos hombres,
que también fueron juzgados,
ellos pagaban sus culpas,
pero tú como un cordero,
morías sacrificado.

Antes de cerrar tus ojos,
cuando a beber te dieron vinagre,
escuché cuando dijiste;
Padre perdónalos,
pues no saben lo que hacen.

Sé que moriste por mí;
por la salvación del mundo,
redimiste mis pecados
y demostraste tu amor,
entregándote a la cruz,
para ser crucificado