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Hoy en día son muchas las que piensan o desean realizarse una cirugía plástica. Ya sea un aumento o levantamiento del busto, tener una cadera menos rechoncha. Pero ¿sabías que practicarse una de estas operaciones aparte de que levantar tu autoestima, también te pueden hacer una mejor amante? Según estudio ‘las lipoaspiraciones’ y los implantes de seno, además de ponerte más bella, pueden mejorar notablemente tu desempeño en la cama, darte mejores orgasmos y hacer más intensos los encuentros con tu pareja.
Según un estudio publicado por el Aesthetic Surgery Journal (Diario de Cirugía Estética), las chicas que se animaron a sacarse grasa o a ponerse busto alcanzaron mejores orgasmos, porque gracias a la seguridad que les dio su nuevo aspecto, se convirtieron en diosas en la cama. Las más beneficiadas en materia de sexo, dice el estudio, son las que se levantan o aumentan el pecho, y las que se contornean las caderas con una liposucción. El estudio para la American Society For Aesthetic Plastic Surgery (ASAPS, Sociedad Americana de Cirugía Estética y Plástica), ha asombrado hasta a los cirujanos, que no contaban con este resultado tan alentador para quienes deciden rellenarse la pechuga o sacarse las “mochilas” de las piernas.
“Las pacientes encuestadas han mostrado un inesperado pero importante beneficio: consiguen más satisfacción para su vida sexual después de la plástica”, señaló la encuesta. Senos nuevos, vida nueva La investigación se centró en los tres tipos de operaciones más comunes: de cara (rinoplastia o cirugía en la nariz), de seno (aumentoo levantamiento) y de adelgazamiento de partes con mucha grasa (por lo general la parte baja de las caderas). En los tres casos, las pacientes aseguraron sentirse mucho más contentas con su nueva imagen corporal. Pero las que se retocaron la cara dijeron que no cambió demasiado su desempeño en la cama.
En cambio, las que se levantaron o agregaron busto y las que decidieron quitar de una vez la grasa molesta de las caderas se convirtieron en leonas del amor, mucho más desinhibidas y menos avergonzadas de sus cuerpos. Esta falta de inhibiciones, al parecer, hace maravillas a la hora de ponerse creativas en el lecho. “Este estudio”, dice la Sociedad Americana de Cirugía Estética y Plástica, “sugiere que quienes se hacen las operaciones corporales más populares alcanzan mayor satisfacción sexual para ellas y para sus compañeros”. Es decir, ellos también salen ganando con el retoque.
Pero, ¿qué dicen las operadas? Según Elena Gutiérrez, una mujer que decidió rellenarse los pechos luego de amamantar a sus dos hijos, el estudio está en lo cierto. “No es que sepas más de sexo por operarte”, dice, “pero sí es cierto que te sientes más segura y eres más desinhibida en la cama. A mí me quedaron los pechos muy caídos, como vacíos, y me daba vergüenza mostrarme desnuda delante de mi marido. Ahora lo hacemos con luz encendida”, asegura. “Nunca sentí que iba a ser más feliz por hacerme la cirugía, ni más infeliz si no lo hacía. Sabía que no necesitaba nada de eso para tener éxito en mi vida. Pero a largo plazo, pensándolo bien, fue una decisión acertadísima que incrementó muchas cosas más que la talla de mi corpiño”, afirma Marcela Gutiérrez. “Agrandó mi autoestima, me hizo sentir más atractiva y, en última instancia, disfrutar más en la cama. Descubrí que mis pechos podían ser potentes puntos erógenos capaces de facilitarme las cosas para llegar al orgasmo”, asegura. “Nadie me avisó de este “efecto secundario” de la operación. Si lo hubiera sabido, me la hubiera hecho 15 años antes”, dice contenta Marcela que a los hombres les atraen las mujeres por sus pechos turgentes o sus colas sin celulitis y esto no es así.
“La sexualidad tiene que ver con las personas. El cuerpo es un instrumento. No pongamos todas las expectativas en lo físico, las emociones, y los afectos también cuentan y mucho. Así que, señoras a pensar en reafirmar nuestra autoestima a partir de lo que tenemos y hacerlo valer. La mirada del otro se da en relación con la mirada que cada una tenga de sí misma”, recomienda.






