



| Acoso Relacional... La otra Cara del Bullying! |
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| Tópicos Familiares |
| Lunes 17 de Octubre de 2011 11:34 |
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Existen muchos jovencitos entre 11 a 14 años de edad, que están siendo sometidos en sus planteles escolares a un tipo de acoso que resulta muy dañino, emocionalmente hablando... El reciente caso del adolescente de 14 años, Jamey Rodemeyer, quien se suicidó colgándose de un árbol en su casa por no soportar más las agresiones psicológicas a las que fue sometido durante años en su escuela, puso bajo la lupa un tipo de acoso (o bullying) muy común y dañino y que, a pesar de los recursos que existen hoy en día para ayudar a las víctimas, aún siguen dándose situaciones como esta. Esto trae a flote la interrogante de... Como padres, ¿qué debemos hacer? Comúnmente, el bullying o acoso al que se ven sometidos muchos niños y adolescentes en la escuela puede ser verbal o físico. Pero, también existe otro tipo de acoso, muy sutil, pero igual o posiblemente más dañino, que afecta más a las chicas, aunque puede ocurrir en ambos sexos y a cualquier edad. A éste se le conoce como ‘acoso relacional’ y consiste en aislar a la victima, excluirla, dejarle de hablar, o todas juntas. Se basa en manipular las relaciones sociales de la víctima y, según Nick Crick, de la Universidad de Minnesota y quien acuñó éste término por primera vez en 1995, suele estar motivado por el deseo de mantener una relación en exclusividad. En tanto que la psicóloga Susan Fee, afirma que la comunicación entre chicos es muy diferente de la de las chicas, y eso explica que el acoso y la agresividad también sean distintos. Para ellos, lo que más importa es su posición en la jerarquía. Para ellas, la comunicación es vital. «Hablan entre sí, para autoafirmarse, p Muchas chicas [de entre 11 y 14 años] se quejan de que una amiga o compañera de clase le ha hecho daño de alguna forma. Cuándo y cómo empieza Las pautas más frecuentes ¿Cosas de niños?
¿Cómo prevenirlo? Fee cree que la mejor forma de ayudar a las chicas es enseñándoles estrategias de comunicación positiva, para que sean capaces de comunicar sus sentimientos y establecer límites sin ser agresivas. Según esta psicóloga, otra buena medida sería que los padres se sentaran al lado de la hija y hablar del tema y hacerles preguntas como: «¿Qué quieres hacer con esta situación?» o «¿Qué parte de esta situación crees que puedes controlar?». En el mejor de los casos, acaban dándose cuenta por sí solas de que lo más práctico es buscar amistades más sanas. La agresión relacional es un comportamiento aprendido y, si no se ponen medios o esfuerzos para prevenirlo, no desaparece después de la adolescencia. |



