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Existen muchas personas diabéticas que no toman en serio su enfermedad.
La diabetes es una enfermedad crónica no curable. Los individuos que la padecen, deben mantenerse en chequeo diario: personal o visitando a un médico.
Uno de los propósitos de esto, es el de mantener los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre dentro de los parámetros normales (en ayunas) 40 a 100 mg/dL en niños y 75 a 105 mg/ dL en adultos. Cuando esto no se logra, se considera que el enfermo se encuentra descompensado.
Causas de descompensación
Entre los factores que pueden descompensar al paciente que vive con diabetes son:.
Falta de apego al tratamiento; el paciente no se administra los medicamentos o lo hace de manera inadecuada.
Transgresión a la dieta; el paciente ingiere alimentos en exceso o productos no adecuados.
Enfermedades intercurrentes; cualquier enfermedad del paciente que requiera adecuación de la dosis del medicamento, incluso un simple resfriado
Diversos Tipo
Aguda: Es una situación muy grave; en pocos días los niveles de glucosa en sangre llegan a valores de 250 mg/dL, o superiores, después del ayuno y el descanso nocturno.
Manifestaciones (síntomas y signos): Los enfermos se quejan de mucha sed, fatiga, aumento de la frecuencia y cantidad al orinar, presencia de azúcar en la orina (glucosuria), náuseas, vómitos, y dolor abdominal. El olor a acetona es perceptible en la orina y en el vómito (cetoácidosis).
En estados más graves puede haber alteraciones de la respiración; ésta se torna lenta y profunda, y del comportamiento o de la conciencia e incluso llegar al estado de coma.
Crónica: Los afectados han mantenido durante largo tiempo (meses o años) los niveles elevados de glucosa en la sangre, por lo que muchas veces esta alteración pasa inadvertida en los primeros estadios de la enfermedad o cuando el paciente ya se sabe diabético, pero lleva un tratamiento irregular de su padecimiento.
Manifestaciones (síntomas y signos): Pueden ser similares a las del tipo agudo. Sin embargo, la mayor gravedad de este tipo consiste en el daño que van causando los elevados niveles de glucosa en los vasos sanguíneos, lo que a su vez causa daño irreversible a los tejidos, lo cual se traduce en complicaciones como: pérdida progresiva de la visión (retinopatía), insuficiencia renal, problemas cardíacos, afectación de los nervios (neuropatía) y pie diabético.
Tratamiento
Cuando hay descompensación seria en el paciente con diabetes, la hospitalización inmediata es vital. Se debe eliminar la deshidratación del afectado y el de restablecer el control de los niveles de glucosa en sangre, por lo que el médico puede usar insulina de acción rápida y administrar líquidos por vía intravenosa. Asimismo, se deberá buscar la causa que dio origen a la descompensación a fin de eliminarla.
Complicaciones
Si no se trata oportuna y adecuadamente se puede presentar: edema cerebral, aumento de presión intracraneal, insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal. Además, pueden producirse serias complicaciones como neumonía de aspiración y estrés patológico, o aún la muerte.
Prevención
Para evitar llegar a este punto, el apego al tratamiento médico, es fundamental, observando las medidas higiénicas, dietéticas y ejercicio físico complementarios. La autorregulación metabólica por parte del paciente que vive con diabetes es de vital importancia en el control de su padecimiento.
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