Plantas que curan

El Níspero

  Fue hace más de dos mil años cuando marinos mercantes, procedentes de China, introdujeron los nísperos en la península ibérica. Concretamente por el puerto de Sagunto (Valencia).

Desde aquí se extendió por todo España, encontrando el mejor hábitat para su propagación y desarrollo en zonas del litoral mediterráneo. Se cuenta en la República Dominicana que el níspero fue traído a América por el propio Cristóbal Colón en uno de sus viajes y que el primer árbol aún permanece en pie en el sector el Santo Cerro en La Vega. Lo cierto es que los españoles comenzaron a cultivar el níspero en América desde los años 1500s.

  NÍSPERO.- Es un árbol frutal de la familia de las rosáceas. Tiene un hermoso aspecto, hojas elípticas y brillantes, y flores de cinco pétalos. Produce frutos amarillos de piel fina y pulpa acuosa y comestible, tanto natural, como en jugos, mermeladas, licuados, etc.

   Con fines medicinales, se emplean los frutos, las hojas y las cortezas.

  El nombre científico de la especie más común es  Nespilus germanica, en inglés se llama medlar; en francés néflier; en italiano nespolo y en portugués nespereira. Hay variedades como el níspero japonés (Eriobotrya japonica, Loquat en inglés) y la sapodilla (Manilkara zapota).

  Prefiere climas húmedos y se cosecha en otoño.
Propiedades.- Actúa como antidiarreico; su consumo está indicado en caso de trastornos gastrointestinales, pues es regulador de la función intestinal y diurético. Las hojas sirven para las inflamaciones de boca y garganta. En uso externo, ayudan la curación de heridas. Es un excelente antioxidante rico en vitaminas B y C, tiene un sabor suave y textura áspera.

  El níspero destaca por su contenido en pectina, un tipo de fibra soluble, muy útil para personas que siguen dietas de adelgazamiento.

   Es rico en taninos, sustancias con propiedades astringentes y anti-inflamatorias. Además los ácidos cítrico, tartárico y málico abundantes en su pulpa, ejercen sobre las mucosas acciones reguladoras y tonificantes.

 La fibra contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia, es beneficioso en caso de hipercolesterolemia y diabetes. Su elevado contenido en potasio y ácidos orgánicos, lo hace un buen diurético.

  Algunos estudios afirman que esta fruta ofrece una acción antidiabética. Parece ser que contiene ciertas sustancias terpenoides, no nutritivas que podrían reducir los niveles de glucosa en sangre.   También es aconsejable comer nísperos para evitar digestiones pesadas y flatulencias, aunque para ello es aconsejable consumirlo maduro.

   Por otra parte, su alto porcentaje de agua, convierte a los nísperos en una excelente forma de aportar agua al organismo y ayuda también a eliminar toxinas. Se recomienda su consumo en caso de gota y cálculos renales. También existen estudios que le atribuyen una acción antivírica y ayuda a normalizar los niveles de colesterol.

  Como ya se ha dicho, esta fruta tiene un alto contenido de agua. La fibra es otra de las propiedades del níspero, un importante aliado en las dietas de adelgazamiento. Además, posee alto contenido en potasio y muy bajo en sodio, siendo su valor calórico es relativamente bajo.

Formas de uso
   Decocción antidiarreica : hervir 25 g de corteza fresca y lavada en medio litro de agua durante 25 minutos, filtrar y beber varias tazas durante el día.

Vino diurético.- Macerar un puñado de corozos (huesos de la fruta) de nísperos molidos en un litro de vino blanco durante 24 horas. Filtrar y beber una copita por la mañana y otra por la noche.

Decocción de uso externo.- Hervir 40 gramos de corteza y hojas en medio de litro de agua. Dejar que se entibie y usarlo como gárgaras dos veces diarias en casos de inflamación de boca y garganta, o para lavar heridas.

  El níspero de industrializa y romueve cada día más y por lo menos n pueblo en España, Callosa d’en Sarrià, quiere registrar la denominación de origen, aunque sabemos bien que vino de oriente.

 Recuerde consultar con un buen herbolario y usar prudencia al usar plantas medicinales.

Cola de caballo

    Es una planta silvestres conocida desde hace miles de años. Ya en la antigua Grecia se conocían su propiedades para sanar y cicatrizar las heridas...    Equisetum arvense es el nombre científico de esta planta que además de equiseto y Cola de Caballo, por su semejanza con las crines de los caballos, se conoce también como:  Cola de rata, Yunquillo, Cienudillos, Pinillo etc.  Crece en los lugares húmedos en suelos arcillosos, no muy apartada del agua, en las orillas de ríos y arroyos, y campos encharcados o alrededor de pastizales.

  Esta hierba perenne sin flores, tiene dos tipos de tallos. A principios de la primavera brotan de la cepa primero los tallos fértiles, de color parduzco rojizo, que llevan los esporangios. Más tarde aparecen los tallos verdes de verano, de 20 a 80 c. de altura, que se parecen a pinitos de construcción muy regular, con nudos escamados de los cuales surgen sus hojas.

    Sus tallos estériles se recolectan en verano, se dejan secar a la sombra, en manojos colgados y se descartan las partes descoloridas. Se suelen conservar en bolsitas que exhalan un aroma similar a la manzanilla. Con los tallos desecados y triturados se elaboran desde infusiones, decocciones, jugo fresco, jarabes, cataplasmas, extractos fluidos y en polvo, tintura y cápsulas, hasta cremas, lociones, lavativas y nebulizaciones.

  La Cola de caballo tiene numerosas aplicaciones terapéuticas, además tiene gran prestigio, sobre todo por su poder hemostático (detiene hemorragias) y su eficacia contra las graves afecciones de los riñones y de la vejiga.  Esta hierba corta las peores hemorragias y los vómitos de sangre en poco tiempo, ingiriéndola en forma de infusión. Contra los catarros dolorosos de la vejiga y el tenesmo, (pujo y retorcijones) no hay mejor remedio que envolverse bien las piernas con la bata o la sábana y dejar actuar los vapores de una infusión de Cola de caballo sobre la vejiga. Repitiendo este procedimiento varias veces, se consigue combatir el mal en poco tiempo. Las personas ancianas que de pronto no pueden orinar y se tuercen de dolor porque la orina no sale o sólo gotea, pueden calmar los dolores mediante estos baños de vapor calientes, sin que el médico tenga que recurrir al sondeo. Se recomienda en general para remediar la retención de líquidos general o localizada, como para otros problemas genitourinarios: cálculos renales, infecciones urinarias, cistitis, uretritis, inflamaciones de la vejiga o próstata.

   Ayuda a eliminar las toxinas, lo cual ayuda a recuperar el equilibrio corporal e influye favorablemente para eliminar el sobrepeso.
  La Cola de caballo ayuda a aumentar el crecimiento, mejorar el aspecto y corregir la debilidad de las uñas, manteniéndolas firmes, y del cabello, evitando que aparezcan canas.

   Su capacidad astringente, de encoger o contraer los tejidos, debida a sus taninos, la hace adecuada para cicatrizar y cerrar las heridas sangrantes, frenar las hemorragias nasales y curar las úlceras cutáneas. Además es útil en diarreas, inflamaciones y enuresis (micciones incontroladas).

   Ayuda a la salud y recuperación de los huesos y tejidos cartilaginosos, como son los tendones, cartílagos y fibras de colágeno, por el aporte de sílice, de la Cola de caballo, que puede ayudar a prevenir la pérdida de masa ósea, curar fracturas y lesiones articulares, en combinación con los minerales necesarios y tratamientos prescritos por el médico.

 También es un gran remineralizante, útil para reponerse de la fatiga, lesiones, convalecencias o de un mayor esfuerzo físico.

   Es un cosmético natural que actúa “desde dentro” del organismo. Beneficia la epidermis por dos caminos: su silicio ayuda a mantener y recuperar la salud del tejido conjuntivo que forma la piel, mientras que su acción desintoxicante y limpiadora de las vías urinarias, ayuda a depurar la sangre, y en consecuencia, a evitar la llegada de toxinas que enferman la piel.

    Ayuda a combatir los hongos, eccemas y herpes, a frenar el envejecimiento cutáneo, y a prevenir y atenuar las estrías, al regenerar los tejidos dañados por las variaciones de peso, la celulitis, el embarazo, y los desequilibrios hormonales.

   Deficiencia de silicio ha sido relacionada con alteraciones en los dientes y huesos, y una baja resistencia física.

   Los expertos aconsejan evitar el consumo de extractos de la planta durante más de seis semanas, salvo bajo control profesional, ya que puede irritar el tracto digestivo y o el urinario. Tampoco hay que tomarla, si se está embarazada o en lactancia, ya que los principios activos de esta planta pueden pasar al feto o al recién nacido.

  Si las mucosas gástricas están irritadas, porque son frágiles o se ha ingerido alcohol, una comida copiosa o picante o fármacos como la aspirina o un antiinflamatorio, hay que evitar tomar esta planta, porque puede agravar el problema.

   Es recomendable consultar un buen herbolario antes de consumir ésta o cualquier otra hierba.

El Ajenjo

    Artemisia absinthium, llamada comúnmente ajenjo, asensio, ajorizo, artemisia amarga o hierba santa,  es una planta herbácea medicinal, del género Artemisia, nativa de las regiones templadas de Europa, Asia y norte de África. Conocida desde hace muchos siglos, se usaba ya por los egipcios, transmitida después a los griegos. Llamada “madre de todas las hierbas” en la obra “Tesoro de los pobres” por sus múltiples aplicaciones curativas. Se usa como tónico, febrífugo (contra fiebres)  y antihelmíntico, (contra lombrices). Se usa también en la elaboración de las bebidas absenta o ajenjo y el vermut que toma su nombre del nombre alemán para ajenjo, Wermutkraut. Pero sobre todo se utiliza como planta medicinal, siendo la propiedad más importante la aperitiva.

  Hojas y pimpollos se cosechan al principio de su fructificación. Se necesita secarlos sea natural o artificialmente.

   Aplicado correctamente, sin abusar, el ajenjo tiene muchas e interesantes propiedades medicinales. He aquí algunas.

  Tónico gástrico: como todas las plantas amargas desarrolla un efecto tónico sobre el estómago, aumentando el apetito y estimulando la secreción de jugos gástricos. Conviene a los inapetentes y a los que padecen de digestiones pesadas. No así a los ulcerosos y a los de temperamento sanguíneo, pues el aumento de secreción de jugos gástricos les resulta perjudicial.

    Colerético: por el hecho de aumentar la secreción biliar, ejerce sobre el hígado una acción favorable, descongestiva y de estímulo de sus funciones.
  Emenagogo potente: actúa sobre el útero (matriz) provocando la menstruación; pero además, normaliza los ciclos. Se recomienda, pues, para las jóvenes pálidas y debilitadas, que usualmente padecen de reglas irregulares y dolorosas. Avicena, el renombrado médico persa del siglo XI, lo prescribía «para calmar a las mujeres agrias y biliosas».

 Con ajenjo se hace un té para ayudar a la mujer embarazada durante el trabajo de parto.   

   El aceite de la planta puede usarse como estimulante cardíaco para mejorar la circulación sanguínea. Aunque el aceite puro de ajenjo puede ser venenoso en grandes cantidades, en dosis justas no ofrece riesgos

   Antiguamente era utilizado como insecticida contra la polilla, que ataca a la ropa. Sus raíces tienen secreciones que no dejan crecer otras plantas en un área cercana.

   En casos de diarreas o problemas de ventosidades o vómitos, puede hacerse una cataplasma caliente con las hojas de ajenjo, se coloca sobre el vientre de la persona afectada y se cubre con un lienzo seco. Se deja por espacio de unos 15 minutos y luego se retira, repitiendo la operación de ser necesario. De esta manera inofensiva puede aplicarse en niños pequeños, cuidando que la temperatura de la cataplasma no sea muy caliente.

  Hirviendo hojas de ajenjo, escurriéndolas y machacándolas se pueden hacer cataplasmas contra los dolores de cabeza o de las articulaciones; también ayuda tomarlo en té.

  Para dolor de muelas,  hacer buches con un té de ajenjo, que también alivia dolores de garganta, y los enjuagues bucales con té de ajeno contrarrestan el mal aliento

  Las personas que sufren del hígado o tienen problemas de la vesícula biliar pueden preparar un té (una taza) de ajenjo, guardarlo en el refrigerador y a cada hora tomar una cucharada del mismo, en poco tiempo notará la mejoría.

  El ajenjo es también un perfecto vermífugo, es decir que combate con éxito las lombrices y otros parásitos. Para combatirlas en niños y en adultos, se puede tomar una taza de té de ajenjo antes de acostarse, además colocar una cataplasma tibia sobre el vientre

  Desde hace miles de años se usado para tratar el paludismo. En casos de enfermedades de los pulmones, pueden pulverizarse las hojas secas de ajenjo y masticar media cucharadita, dos o tres veces por día, durante cinco minutos cada vez. También puede prepararse un té de ajenjo endulzado con miel y unas gotas de limón.

    En caso que se haya bebido alcohol en exceso, debe tomarse una taza del té de ajenjo o una cucharada de aceite en un vaso con agua. Eso evitará la resaca del día siguiente a la vez que, usado por espacio de diez días, no más, quita el vicio de tomar bebidas alcohólicas. También ha sido sugerido para las personas que fuman hacer una vez al año, una cura con ajenjo:   Se colocan 10 gramos de la hierba fresca o seca en un recipiente, luego se le agrega medio litro de agua hirviendo, se filtra y se guarda en envase de vidrio. Esta infusión, debe guardarse por no más de 10 días en el refrigerador. Se tomará una cucharada del té cada hora o cada dos horas. Siempre lejos de las comidas, una hora antes o una hora después. Hacer una cura por 10 o 20 días (máximo), da excelente resultados en casi todas las personas y al hacerlo una vez al año, se precaverá de muchos inconvenientes.

           Recuerde, sea prudente y consulte a un buen herbolario

Epazote

  Chenopodium ambrosioides o  Dysphania ambrosioides, es el nombre científico de la planta conocida comúnmente como epazote o paico en países latinoamericanos. Es una planta aromática, la palabra náhuatl epazotl significa precisamente yerba olorosa. Se ha usado desde la antigüedad como condimento y como planta medicinal en México y muchos otros países de Iberoamérica: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Perú, y en el sur de los Estados Unidos.

  Herbácea que mide hasta 1 m de altura. Posee tallos ramificados y hojas alargadas con bordes curveados e irregulares. Sus flores nacen en racimos y originan semillas negras. Se cultiva en las casas y está bien adaptada a climas cálido, semicálido, seco y templado.

  En la gastronomía mexicana se usa en muchos platillos, como los elotes y esquites, los frijoles, especialmente con los frijoles negros, el chileatole, ciertas variedades de quesadillas, y algunos tipos de tamales, y otros muchos platillos, como caldos, sopas, salsas y moles.

    Se cree que el epazote fue introducido en Europa en 1577 por Francisco Hernández, quien fuera médico del rey Felipe II. De él proviene la primera mención que se conoce en el Viejo Mundo sobre el epazotl, y donde también se citan por primera vez las virtudes medicinales que le otorgaban los nativos de México.

   Propiedades medicinales.- Aunque como condimento el epazote es utilizado más en el centro de México, en casi todo el país se usa para tratar diversos dolores estomacales, cólicos y parásitos intestinales.  También se usa en otros padecimientos como diarrea, vómito, dolor de estómago, adelgazamiento e inapetencia.

  Alivia algunos trastornos menstruales tales como los cólicos, retraso del período y fluído escaso, para lo cual se emplea solo o con ruda, y con otras hierbas como zoapatle y cabellos de elote. Recientemente se ha hablado de que ayuda en el tratamiento del diabetes, y que puede curar algunos cánceres y cirrosis hepática. Por otro lado, se recomienda para la esterilidad y aumentar la cantidad de leche en el período de lactancia. Se dice que es eficaz contra la picadura de insectos ponzoñosos y las verrugas, mediante el machacado o el emplasto con tabaco. Comúnmente se cree que previene la flatulencia causada por el consumo de ciertos alimentos. También se utiliza en tratamientos de amenorrea, dismenorrea, malaria, corea, histeria, catarros y asma.

   Está contraindicado en el embarazo e insuficiencia renal. Todo el tiempo es recomendable informarse antes de usar una planta para tomar las dosis debidas, porque muchas plantas en exceso pueden convertirse en dañinas.

  Modos de empleo.- Para combatir la diarrea se mezclan el epazote con la manzanilla, utilizando las ramas en infusión, a ésta se le puede agregar hojas de yerbabuena, ramas de muitle, té negro, y orégano, se hace una infusión con estas plantas y se toma una taza tres veces al día durante dos o tres días.  

  Para combatir la disentería con moco y la disentería blarney es común mezclar el hojas de epazote con  ramas de manzanilla; se prepara un té y se toma como agua de uso durante dos día o más si es necesario. 

 Con el epazote se pueden hacer muchas combinaciones útiles en las enfermedades que con él se curan, por ejemplo, contra las lombrices y parásitos intestinales se puede mezclar el epazote con hojas de yerbabuena, guayaba o ramas de estafiate; se preparan en infusión y se toma una taza en ayunas durante siete o nueve días. Otra combinación es con la raíz o las ramas de epazote y las hojas de papaya; se hace un té y se toma una taza en ayunas por siete o nueve días.  O se pueden mezclar las hojas de epazote con un bulbo de ajo y tomarse en té o licuado pro nueve días. Se descansan siete y se vuelve a tomar por otros nueve días. Estas combinaciones son buenas para combatir amibas y otros parásitos.

   Contra las amibas se usan las hojas de epazote con agua de coco en infusión o licuado y se toma un vaso en ayunas durante siete días. El jugo de cuatro limones y las hojas de epazote se pueden tomar de la misma forma contra las lombrices.  Contra esos padecimientos se pueden mezclar también las ramas o las hojas de epazote con hierbabuena y semillas de calabaza, se licúan con leche o agua, se cuela y se toma un vaso durante nueve días en ayunas. También son buenas las simples hojas de epazote comidas en ayunas como tres veces al día durante siete días.

  Una creencia popular indicaba preparar el té de epazote sin que el paciente esté presente, pues se dice que “las lombrices huelen el medicamento y ya no salen”. 
 Los tarahumaras consideran que los tés concentrados de epazote pueden ser peligrosos y deben ser usados únicamente para severos casos de infección por lombrices, cuando no hayan sido eficaces otros tratamientos con hierbas.

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