



| Y la planta se hizo... Plástico |
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| Medioambiente / Contaminación |
| Lunes 29 de Agosto de 2011 13:57 |
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Las plantas limpian el aire, curan enfermedades, dan oxígeno, proporcionan alimentos y ahora hasta pueden servir para... ¡hacer botellas de plástico! A través de un complejo proceso de innovación tecnológica, que involucra distintas etapas en tres países, se consigue que el 30 por ciento de la resina con la que se fabrican las botellas de plástico tipo PET, se extraiga del azúcar de caña. La tecnología está siendo aprovechada por Coca Cola que ya lanzó su PlantBottle en las presentaciones del refresco de cola de 400 y 600 mililitros, y que planea que toda la producción de refrescos cuente con este tipo de envases. La iniciativa forma parte de los esfuerzos mundiales para desarrollar tecnologías que faciliten la sustitución de los elementos derivados del petróleo con los que se hacen las botellas, con materias primas vegetales como madera o tallos de maíz, y así disminuir la quema de combustibles fósiles. De hecho, durante su primer año de producción, a nivel mundial, que se cumplirá en abril, se logrará una reducción en el consumo de petróleo e Raúl Portillo, director de Calidad y Sustentabilidad Ambiental de Coca Cola de México, afirma que otro de los propósitos al crear esta botella es que el consumidor valore todo el trabajo que se necesita para fabricarla, se concientice y participe más activamente en la etapa de recolección. Aunque el envase contiene elementos vegetales, no es biodegradable, y se puede recuperar y reciclar igual que con un envase de PET regular. “Lo que queremos es llevarlo a todos nuestros empaques, pero aquí se trata de un tema de disponibilidad... Aparte de que el esfuerzo para hacer esto es brutal porque en la logística te puedes estar llevando de tres a cuatro meses”, asegura Portillo. Y es que, como Brasil es el principal productor de azúcar en este momento y su abasto es continuo, hoy en día es el único país en el mundo de donde se obtiene la glucosa que servirá para la fabricación de las botellas. Después, esa sacarosa (etanol) se transporta a la India, donde cuentan con la tecnología para transformarla en etileno y luego en biomonoetilenglicol. Posteriormente se manda a México para hacer el PET. Agua dulce. Como parte del compromiso de esta empresa por disminuir su impacto ambiental, se han realizado diversos esfuerzos. Por ejemplo, cuando se creó la botella de 600 ml tenía un peso de 28 gramos y hoy se redujo a 20.5 gramos, lo que resulta benéfico al transportarla y reciclarla. Y para hacer más sustentable el proceso de la PlantBottle se ha tratado de aprovechar al máximo todo el proceso de extracción del azúcar de caña, y reutilizar las aguas dulces que quedan. “A esta agua, antes de tirarla, se le recuperan los azúcares que tiene, se fermentan y se convierten en alcoholes. Estamos convencidos de que ya no existe la basura en el Planeta, todo se puede tratar, reciclar y reusar”. En México, agrega Portillo, la industria tequilera podría ser una muy buena opción para que forme parte de este proceso. “Ellos manejan el agave, una vez que lo fermentan sacan los azúcares que luego van a convertir en alcoholes para hacer tequilas, pero al final también les quedan unos remanentes y lo que ahorita hacen es que lo llevan a plantas de tratamiento. “Y también la idea es tener la tecnología (de la India) en México, estamos trabajando con empresas locales para hacerlo y estamos viendo con algunos centros de investigación y universidades para ver qué otro tipo de planta podemos estar utilizando. También se ha pensado en utilizar cáscaras”. Por: Dalila Carreño // Agencia Reforma |
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