Digo yo no´mas digo

¿Con Estrella o Estrellado?

Por un tal Luis Ruiz

 ¡Quiuúboleeé!!!, ¿Cómo están mis tuerquitas cromaditas y mis  tornillitos oxidaditos (pa’que rime),  bien?... ¡Espero que sí!
 Y hoy, como casi siempre, voy a empezar echándoles uno... de mis acostumbrados chistoretes. Se llama “Cásate con quien te de tu...” ojalá les guste. Ahí les va:
 - Papá, encontré al amor de mi vida ¡y me voy a casar!
- ¿Y quién es ella?
- Ciprianita, la hija del Carnicero.
- ¿Cipriana? ¡Ay hijo! con esa muchacha no te puedes casar... ¡es tu hermana!... Yo era joven, vivía la vida y, bueno, tú sabes!... Esperaba no tener que revelarlo nunca, pero hoy no me queda remedio.

  El pobre hijo se va encaaa_brita’o porque le había costado uuuno, encontrar vieja pa Casarse.
  Pero al cabo de ocho meses encuentra otra chava y nuevamente se lo platica a su padre.
 -Papá, encontré al amor de mi vida ¡y me voy a casar!!!
 - ¿Y quién es ella?
 - Elodia, la hija del zapatero.
 - uuuy!, nooo! ¿Elodia? ... Hijo, no sé como decírtelo pero... también ella es tu hermana.
 - ¡Pero apá, poss ya ni _inga, ¿qué clase de ca_ón fue usted con mi santa madre?
 - Hijito, Compréndeme! Yo era joven, tu madre y yo no atravesábamos una buena racha y... en fin.
  Nuevamente sale encaaaa,,,britadísimo y, otra vez deja su novia. Pero al año y medio se recupera y vuelve con una nueva candidata:
 - Papá, encontré al amor de mi vida y ahora ¡me caso definitivamente!
 - ¿Y quién es ella?
 - Rafaelita la que trabaja en el OXXO, es huérfana de madre y además es jarocha.
 - NOOOOOO ¡¡¡¡¡¡¡ HIJO, NOOOO !!!!!!!!!!!
 - ¡¡¡Papá no me __ingues!!... ¿también???
 - Hijito, sucede que siendo yo joven, fui voluntario en la Cruz Roja, me mandaron al puerto... Tú eras muy bebé, tu madre y yo...

  El joven no lo soporta más y se va soltando ma de res a su cuarto.

  Alertada por los gritos, se acerca su mamá, y el hijo destrozado le confiesa lo que pasó en sus 3 intentos de casarse y ella exclama:
 - Aaay, hijito!!!... -le dice la madre consoladora-.

 Cásate con quien se te dé tu _inada gana, al fin y al cabo que ese k_rón, ni es tu papá!!!

  Ja!, ja!, ja!!! no hay duda que las mujeres son y serán siempre más k_onas que bonitas.... y los hombres somos y seremos siempre más calientes que inteligentes!!!, digo yo...

 Bueno, pero hablando de cosas más importantes, les cuento que estos últimos días he andado medio agüitao, medio triste, medio deceicionao, y no es para menos, porque ya casi llega el día de la boda del Memo y la Keta y no me ha llegado la invitación... ¿cómo que cuál Memo???, pos el príncipe William de Inglaterra y la plebeya Kate!... ¿Será que no me van a invitar??? Chiiinnn, y yo que les tenía listo un regalito que compré en la pacifi mol, y hasta tacuche nuevo me merqué, en los ‘‘alis rodeo drive.’’ (creo que le llaman los callejones de L.A.), pero como creo que ya no me invitaron, de coraje los voy a quemar, pa’que se les quite!

Oigan, yo no sé ustedes, pero a mí ya me tienen ‘hasta la moder’ con las noticias de la boda del siglo, la boda real. Que si el príncipe esto, que si la futura princesa aquello, que si van a gastar tanto, que si la cola de la novia va a medir tanto (la cola del vestido, claro, ¿si no cuál otra cola?, porque la mujer está tan escuálida, que de lo otro, ni ha de tener), en fin, la cosa es que me llamó la atención saber por qué tanto _inche escándalo con esa boda, que según dicen, ‘‘la veremos’’ mil millones de personas en el mundo, ¿seraaaá?... así que empecé por tratar de averiguar qué hace o en que chambea un rey o una reina, cuál es su función, a qué se dedican... ¿y saben queeé?... no hacen nada, no trabajan en nada, no producen nada, sólo representan en eventos sociales al estado (o sea al pueblo) pero el pueblo no se les puede acercar... Ellos son el Estado, pero no tienen injerencia en el gobierno. No deciden nada, no gobiernan nada, no toman decisiones de nada.

 ¿Pero saben qué es lo mejor? (o lo pior, según se vea)... Lo que ganan; imagínense, a la reina Isabel II, de Inglaterra, (abuela del que se va a casar), le pagan unos 19 millones de dólares anuales (o sea más de millón y medio al mes!!!), Y pa’ pagarles a todos los parientes y sirvientes de la reina, los ingleses gastan unos 75 millones de dólares anuales!

 Pero lo más curioso, y que yo ni idea tenía, es que en Europa hay diez países que tienen reyes o reinas, y que el más jodido de ellos, gana no menos de unos 10 millones de dólares anuales!. Por ejemplo, el rey Juan Carlos de España, aunque no tiene un salario fijo, pero “su monarquía”, -o sea él y su familia-, se llevan 22 milloncejos de dólares anuales.

 Y otra cosa de la que me enteré, es que en la antigüedad los reyes, ‘‘eran elegidos por Dios”, pero ahora heredan el trono, así de simple. Pero lo que no entiendo es cómo en pleno siglo XXI, todavía hay gente que se enorgullece de su monarquía y disfruta de ver a sus reyes con sus lujos, extravagancias, exhibiendo su glamour y sin ningún tipo de pudor derrochando dinero, dinero que no les cuesta ganar... Lo que sí entiendo, es que hay gente que nace con estrella y otros que nacemos estrellados, y por desgracia, la mayoría somos de estos últimos... ah! eso sí, como dice mi raza, estaremos jodidos, pero contentos!

Las Nuevas Adicciones

Por un tal Luis Ruiz

  Quiúuuuboleeee mis tuerquitas y tornillitos ¿cómo la han pasado, de pelos?. Espero que sí! y que se les siga yendo bien a todo dar,,, la vida, claro!, si no, ¿qué otra cosa se les puede ir?.

Y hoy, en lugar de que les cuente el aburrido chistorete de costumbre, permítanme que les platique una anécdota de algo que le pasó a un cuate ‘X’ (y ese ‘x’ no soy yo, ehhh!, pa’que luego no anden diciendo cosas)... Les cuento que tan triste historia “Sucedió en un Motel”... 

   Ayer mi novia y yo fuimos a un Motel de esos en los que entras y cierras la cortina. Fuimos a celebrar que se cumplían 72 horas de la última vez que habíamos ido.

  Al entrar vi que en la cortina de al lado, estaba nada más y nada menos que el coche de mi compadre Cornelio. Espérame un momentito, le dije a mi novia, vamos a reírnos de él.

   En un instante y sin hacer ruido, le quité los cuatro tapones de las ruedas y los puse en la cajuela de mi coche.

   Hecha esa travesura, nos dedicamos a hacer otras travesuras aún más divertidas, je, je, je...

  Esa noche, como por casualidad, fui a casa de mi compadre. Cuando llegué, su esposa se ofreció a ir por unas copas y yo aproveché para decirle en un susurro a mi compadre: ‘Adivina qué traigo en la cajuela’.

   Lógicamente no tenía ni la más mínima idea y le dije: Los tapones de las ruedas de tu coche, se los quité en el Motel en que estabas, para ver si así se te quita lo caliente y empiezas a respetar a la comadre ¡k-borón!!!!

  En eso vi que ella regresaba, así que me callé y mientras ella repartía las copas, él le dijo a su mujer: “¿Sabes qué, mi amor?... Tienes mucha suerte, aquí el compadre encontró los tapones que te robaron en el estacionamiento del supermercado!!!!”

    ja!, ja!, ja!, ta’triste la historia, a poco no????


   Y a propósito de tristes historias y de frijoles llenos de gorgojos, ¿saben ya o han leído acerca de las nuevas adicciones que estamos viviendo en estos tiempos?... ¿nooo?!... ah!, po’s pa’que no vayan a pensar que estoy loco, o que me las troné o que de plano me di un pericazo, permítanme aclararles el punto oscuro.

  Hasta hace unos cuantos años el calificativo de adicto se aplicaba a los que consumían drogas (en cualquiera de sus modalidades), o también alcohol (en cualquiera de sus presentaciones) o tabaco (en cualquiera de sus marcas), pero la cosa ha cambiado y ahora las adicciones son de otro tipo, aunque igual de dañinas y peligrosas -o tal vez más-.   

 La adicción, según dice el amansa burros, ‘‘es una afición o deseo incontrolable a algo o por algo’’, por lo tanto es así como empiezan los adictos. Y es que, considerando esta definición, lo mismo es adicto el que no puede pasar una hora sin fumar un cigarrillo, como el que no puede dejar de ver un día sus moconovelas o algún otro programa bobo.

  Así como también es adicto el borrachito que en la cantina se la pasa a plática y plática o el que de vez en diario, se hecha su carrujito de marihuana, que la señora (o bato) que durante horas y horas trae pegado a la oreja el celular y lo mismo habla cuando va en la calle, que cuando anda en la tienda, el banco, el estacionamiento al ir manejando, etc. y más etcs,  por supuesto son diferentes cosas, pero todas ellas son adicciones. 

 Pero hay otro tipo de adicciones, relativamente nuevas, que también son peligrosas, aunque no lo aparenten, por ejemplo el que se pasa todos los días durante dos, tres o más horas con  sus videojuegos, como el chinito (que hoy se publica en la columna EN SERIO), que pasó tres días en un cibercafé jugando y ahí le dio un patatús y se petatió;  

Pero tal vez la más peligrosa y común de las nuevas actuales adicciones, es el ‘texteadicto’; es ese güey (o güeya) porque son de cualquier edad y género, que en su celular le da duro a los dedos pa’ mandar mensajes de texto, una y otra y otra vez, y lo mismo los puede uno ver en la calle caminando, que en el parque, el cine, el bus y hasta al ir manejando, lo cual los convierte en un verdadero peligro, no sólo para él (ella), sino para otros conductores o viajeros inocentes.

 También hay otra adicción de nuestro tiempo; las redes sociales, que le quitan a la persona un _iiingo (mucho) tiempo, y es que el cyberadicto donde quiera busca estar enchufado al internet hasta en el k-k-torio, y eso es peligroso, porque aparte de que se le duermen las patrullas por estar en esa posición, puede perder el sentido del olfato por inhalar gases tóxicos con olor a huevo podrido... guácala!!! 


 Así que tengan cuidado, porque cuando uno menos lo piensa ya está metido hasta el cuello y eso es  feo y muuy malo! Pero los dejo, porque tengo que contestar varios textos y luego chatear un ratito, pero como todavía soy medio indejón, po’s me tardo... ah!, pero ni crean que yo tengo una adicción de esas, eh, para nada... 

Ironías de la vida

Por un tal: Luis Ruiz

  ¡¿Qué pasooó razaaa?!!, ¿cómo están, cómo se les ha ido... la vida últimamente, bien?; ¿y qué, me extrañaron la semana pasada? Me han de disculpar, por favor, pero es que con eso de la expo-negocios que organizó El Aviso, po’s me llevaron a acarrear cosas, acomodar mesas, sillas, poner bolsas pa’ la basura, (ah!, pero eso sí, ahí yo no la tiré), etc., así que no tuve tiempo pa’escrebir mis _inejadas, pero ya estoy aquí...


 Y pa’empezar, en lugar del chistorete acostumbrado, les voy a contar lo que le pasó a un paisano (que no jui yo, eeeh), cuando tenia poco de haber llegado a este país y que aprendió inglés consultado un diccionario...

  Resulta que mi paisa, estaba en una esquina queriendo cruzar la calle. Había una pareja del otro lado de la calle y también quería cruzar la calle.
  En eso venía un carro muy rápido, y con la llanta pisó una piedra. La piedra saltó y le pegó al señor en la cabeza. El hombre se desmayó y la señora histérica trataba de despertarlo y nada.
 

En eso llegó un chota (policía) y como el señor había sido testigo del hecho, el chota le preguntó:
• ¿Did you see what happened here?
 - “Yes ser”, contestó mi paisa.
• ¿Name, Sr.? Dijo el chota, sacando al mismo tiempo una libreta para apuntar el nombre.
  Y el bato, que aprendió inglés con un diccionario, respondió:
- “Almost can see Fontains Pigeonhouses” -o sea: Casimiro Fuentes Palomares-.
 El chota se quedó moviendo la cabeza como pensando, ¿qué me quiso decir este _endejo?.
• ¿How was it?, preguntó de nuevo el chota.
Y el hombre contestó:
- “I was stand here” -o sea, él estaba parado aquí-. Y siguió mi paisa....
-“The car came made the mother” -o sea, que el carro venia hecho la madre-.
-“The wheel pushed the stone”. -o sea, que la llanta aventó la piedra-.
-“The stone fly” -o sea que la piedra voló-.
-“And hit the man in the one hundred” -o sea, que le pegó al señor en la sien-.
-“The woman put the shout in the heaven” -o sea, que puso el grito en el cielo-.
-“And the woman said… Old, old, old” -o sea, viejo, viejo, viejo!!!
-“Up, Up. Don`t whistle yourself” -o sea, levántate, levántate, no te chifles-.
-“And the man never came back in yes again” -o sea, que el hombre nunca volvió en sí otra vez-.
Y el chota, con los ojos como platos le preguntó:
• And ¿Where is the car?

Y mi paisa, muy seguro contestó….  - “Peel Rooster” -o sea ¡Peló Gallo!-
   ja!, ja!, ja!,,, ta güena la lección de inglés, noooo?
  Pos no están ustedes pa saberlo, ni yo pa’ contárselos, pero fíjensenn que el otro día, casi, casi me sentí como ese paisano, cuando el jefe me invitó a una cena donde, según me comentó, que nos iban a dar una placa.
  Les confieso que cuando me lo dijo, pensé: “¿Placa?, po’s ni que juéramos perros!”. Pero como me aclaró que había que ir de traje, pos me animé al pensar: “aah!, chupe gratis!” (bebidas, ok?)


 Total que llegó el día y el big boss, pasó por mí a la oficina. Cuando íbamos llegando, pasamos por las calles del centro de Los Angeles, donde hay un _iiingo de desamparados (homeless, pues) y pensé: uuuuy!, ¿y para venir pa’aca tuve que llevar a la tintorería mi trajecito?... ni el gasto.

  Seguimos unas cuatro calles más adelante y entramos a un edificio,,, y aaay!, en la moder! Era un club privado, de esos bien elegantiosos que sólo si eres miembro (del club, claro) pasas, o si tienes invitación. Y unos güeyes bien trajiados nos abrieron las puertas y nos guiaron por los pasillos del edificio. Y conforme avanzábamos yo abría más los ojos... ¡híiijole, cuánto lujo! Cortinas, pisos, muebles, en fin, todo era así. Cuando vi las sillas donde nos sentaríamos me dije: ‘‘en la madere, a ver si no me salen almorranas’’.


 Y conforme me presentaban a algunas personas, los gabachos, trataban de hablarme en español y yo, con mi inglés de diccionario, les contestaba. A los que veía como pochos, yo les hablaba en español, y  ellos me constaban en inglés... Afortunadamente me encontré ahí a mi cuate Sal García y a su familia, y ya me sentí más en confianza. Que a propósito, la hija de Sal, Maribel, una jovencita de apenas 17 años, fue la oradora del evento y me impresionó por su aplomo, su forma de hablar (en inglés y en español)... esa chiquilla va a ser una gran líder de nuestra comunidad, acuérdense de eso!.


 En fin, la cosa es que cuando por fin nos dijeron que fuésemos a la mesa, me llevé otro susto: y tanto méndigo cubierto, ¿pa’qué?...  y ese trapo que parece  mantillita, ¿‘onde se usa?... lo único güeno es que había como cuatro copas, copitas y copotas,  ah!, eso está mejor -pensé-.... Nos ofrecieron corazón de trufa ¿y por qué no’más el corazón?, ¿pos qué animal será?; resultó ser un mendigo hongo... Y también algo llamado escargot, que pa’mí era un caracol panteonero... y una tacitita con atole como de masa, que resultó ser crema de quién sabe qué... Ahh, y de tortillas, frijoles y chile, ni  pensarlo!!
 Total, como pude me comí aquello y pa’l susto, pos seguía pidiendo un vinito y, otro y otro, al fin eran gratis!. Y luego siguió la entrega de reconocimientos. Y cuando al fin, ya iba camino a casa, iba pensando en lo incongruente, irónico y a veces hasta cruel que es la vida... Mientras que unos se visten con trajes de 3 o 4 mil dólares, otros apenas tienen algo para cubrirse. Mientras que unos comen platillos que cuestan 200, 250 dólares o más, otros comen una vez, cada 2 o 3 días; mientras que unos tienen sus carrazos de súper-lujo, otros traen sus carritos de súper-mercado y lo más irónico, es que a veces, unas y otras personas, están casi juntos, separados sólo por unas cuantas yardas... Pero lo más triste es ver cómo, mientras algunos gabachos intentan hablar español, a mucha de nuestra gente le da vergüenza hablarlo... y esas, son tiznaderas....

El Gran Exito... de un pobre fracasado

Por un tal: Luis Ruiz

 Que pasooó razaaa!! ¿cómo dicen que les va, de pelos tiesos?... Ooorale!.
 Y como no les quiero fallar, aunque sea cada dos semanas, les voy a echar uno bieen bueno, el chistorete de hoy se llama “La Manteca Erótica”, ahí les va...
  Resulta que tres tipos están platicando sobre lo que habían hecho la noche anterior.


El primero, que es italiano, muy ufano dice:
 -Anoche le di masajes a mi esposa con un aceite de oliva finísimo, luego hicimos el amor apasionadamente... Y uf!, la hice gritar durante 5 minutos!
 El otro, que es francés comenta:
_-Pues anoche le di masajes a mi mujer con un aceite perfumado afrodisíaco especial. Luego hicimos el amor...  Y la hice gritar durante 15 minutos!
 El tercero, un mexicano medio chaparrito, panzoncito y calvito, dice:
 -Po’s anoche le di masajes a mi vieja, con manteca de puerco, le acaricié toooodo el cuerpo con la mantequita, luego hicimos el amor... y uuuta, madere, la hice gritar casi 2 horas seguidas!!!
 El Italiano y el Francés asombrados preguntan:
-¿Dos horas?... en la moder, (sabían inglés los güeyes) Y ¿qué hiciste para hacerla gritar durante 2 horas seguidas?
-Pos,,, me limpié las manos en la colcha...!!!!
Jaaa! jaaa!,,, ta güeno, a poco no???

   Pero cambiando un poquito el tema, déjenme les cuento, un buen cuento, que no es cuento. Resulta que mientras esperaba que me atendiera el doctor, empecé a platicar con otro señor que también esperaba al matasanos; y tras comentar del clima, de la gasolina, de las guerras, de las viejas y quién sabe cuántas _inejadas más, me preguntó: ¿Oiga, y que hace uste’ aquí... se nota que usté’ tiene lana?
Ja!, ja!, -pegué la carcajada- qué más quisiera yo!, pero no se crea, la pelona engaña... No porque nos falte pelo, eso quiere decir que tengamos dinero.

-- Pus’ usté dirá lo que quiera, pero luego, luego se ve que usté es una persona de éxito...
aaah!, eso sí, yo tengo éxito en casi todo lo que hago, aunque sigo sin dinero... y es que el éxito, pa’cada quien es cosa diferente,,, -y le empecé a echar un rollote:-  Por ejemplo, hay quienes ven el éxito como fama y poder, pero también tiene éxito el que logra educar a sus hijos sin que le salgan drogadictos, o el que le pone los cuernos a su vieja, sin que se lo cachen (o al revés), y le seguí dando más ejemplos, medio en broma medio en serio... Y como el chin-che doitor no llegaba, pos seguimos en el chisme y se animó y hasta me platicó parte  de su vida.

   Don José Atontiano (nombre con el que lo acabo de bautizar), me contó que llegó a este país hace cosa de 30 años. Igual que muchos de nosotros, con una mano atrás y otra adelante, pero con muchas ilusiones.  Había dejado atrás, en su natal Jalisco, a una mujer y un hijo, pero en cuanto pudo, los mandó traer, antes era rete fácil, me dijo.

  Aquí, don José trabajó de todo, (bueno casi de todo, porque nunca se ánimo a quitarse la mano de atrás!... Lo mismo se partió el lomo en el campo, que en talleres de costura, descargando barcos en San Pedro o “camellando” en diferentes fábricas. Lo que fuera, con tal de sacar “el chivo” pa’ que sus hijos comieran y, claro, pagar los gastos usuales de toda familia, que para entonces ya había aumentado y ahora eran dos bocas más que alimentar, pero estaba joven y aguantaba todo.

  Hasta que un buen día, y con no poco esfuerzo pudo comprar una maquinita pa’ cortar pasto y así empezó a trabajar por su cuenta y poco a poco se hizo de clientela gringa.

   Durante todos estos años, bien que mal don José fue el soporte económico de la familia y, aunque sus hijos crecieron y se educaron, él nunca pidió nada; hasta hace unas semanas en que necesitó de urgencia 2000 dólares. No encontrando otra salida, y pensando que como él jamás había molestado a sus hijos, al buen señor se le hizo fácil ir al consultorio del mayor de ellos, que es dentista, a pedírselos prestados.

 Pero ohh!! sorpresa.. El hombre de mala gana lo recibió, pero le dijo que fuera por la noche a su casa a ver cuánto le podía prestar.

  Cuando esa noche don José hizo acto de presencia en la casa de su primogénito, éste (el hijo), sacando 3 ó 4 billetes de a cincuenta dólares y otros tantos de a veinte le dijo que era todo lo que le podía prestar. Pero además, en tono hiriente comentó:... “No entiendo cómo es que no tiene dinero. Ya nada más trabaja pa mi’mom, y pa’usté... Ya ve por no estudiar... Si no hubiera perdido el tiempo y si hubiera ido a la escuela, no fuera un pobre jardinero que no tiene ni en que caerse muerto”.

 Me platicó don José, que mordiéndose uno y la mitad del otro, con la calma que pudo le dijo: “Sabes qué mi’hijo, creo que tienes razón. Soy un pobre hombre que no tiene en que caerse muerto”.• “Y sí!, soy un pobre diablo... Pero sabes qué mi’hijo, -ya no aguantó más- Tienes razón, porque soy un pobre pendejo, sí, un pobre jardinero, que por más de veinte años les dio a tragar a ti y a tus hermanos; porque este bruto, en lugar de ir a la escuela, prefirió trabajar para pagar los estudios de sus hijos. Este pobre diablo sudó y se cansó a lo bestia para que cada uno de ustedes tuviera su primer carro”.

   Don José dice que bufaba de coraje. Asi que enrollando los billetes se los aventó: “toma tu p...inche dinero (él no me lee) y que te aproveche”. • • •
  Fíjensenn que cuando don José me platicó todo su rollo, no pude menos que pensar en los miles de padres que sacrificándose a sí mismos lo dan todo y se sacrifican hasta lo indecible por sus hijos, a cambio muchas veces reciben de parte de ellos, criticas, malos tratos, desprecios y para colmo en no pocas ocasiones, se avergüenzan de ellos, porque desde su punto de vista, sus padres son unos fracasados.


 Así que, mi cuate lector, si conoces a alguien así o te suena “parecido el caso”, por lo menos sueltales un trompetilla a esos _inches malagradecidos, pero en cambio a esos esforzados padres felicitenlos y díganles que no se agüiten porque ese es precisamente “el gran éxito... de un pobre fracasado!”

Oigan, se acuerdan del chiste? y no’mas por curiosidad, cuánto crees que gritaría tu vieja, con esa mantequita erótica, eh? y tu amigoschia, cuánto crees que gritarías con una limpiadita así?... ji!, ji!
 

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