Digo yo no´mas digo

Recuerdos y Nostalgias

(Vivencias de un viajecito a T J)

Por un tal: Luis Ruiz

¡Quiuuubo, quiuuubo, quiuubo!, cómo están esos pela’os mal amanza’os y esas morri’as boni’as, bien?. Espero que sí!

  Empiezo por decirles que esta semana les voy a echar un rapidín y cortito y es que a consecuencia del día de los enamorados po’s ando medio gastadón (de la mente, claro!)... Así que el chistorete de hoy se llama: “Aprender a perdonar”... Ojalá les guste.

 Resulta que un tipo, (que casualmente en el gafete de la camisola llevaba las iniciales de L. R., y aunque las letras nada tienen que ver con el cuento, pero po’s las llevaba, que quieren que yo haga)... En fin, la cosa es que el tal L R, al aproximarse a la recepción de un hotel, escuchó un ruido extraño que le llamó la atención.

  Al voltearse rápidamente a ver qué es, golpea sin querer con el codo el seno de una linda y exhuberante dama. Apenado y sin saber qué hacer, él dice:
- ‘Mil disculpas señorita, si su corazón es tan suave como su seno, tengo la seguridad de que me perdonará’.

  La mujer sonriendo le responde:
- ‘ Y si su pene es tan duro como su codo, mi habitación es la 201’
   Ja!, ja!, ja!, que pensaron....? ¿qué les iba a echar  un sermón acerca del perdón?... Po’s no.
  Pero este chistorete de mal gusto tiene esta moraleja: “Si la vida te da la espalda?.... Po’s agárrale una naa_cha!!!”   je!, je!
 Después de tan desastrosa narración, mejor les cambio el rollo y déjenme les pregunto: cuando viajan fuera del lugar donde viven, llámese país, estado o ciudad, ¿aprenden algo? ¿se fijan en lo que sucede a su alrededor? ¿comparan lo que ven con lo que tienen?... Fíjensenn que yo sí soy medio fijón y criticón (tantito no’más!), a pesar de eso, pocas veces antes me había fijado en ciertas cosas y detalles que por lo general pasan inadvertidos, pero que al ponerles atención, me trajeron recuerdos y hasta cierta nostalgia de cuando vivía en mi tierra azteca -(ay! güey, hasta me ‘ollí‘ como poeta de rancho, verdá?-); en fin, esto viene a colación porque hace poco jui a Tijuana y me la pasé súper, pero además... oigan, ¿les gustaría enterarse de mis vivencias de ese viajecito?.... las que se pueden decir, claro!, je!, je!

 No están ustedes pa saberlo, ni yo pa’ chismearlo, pero resulta que hace un par de semanas, me eché una vueltita a Tj (y nooo, no jui al examen de próstata,,, ese ya me lo habían hecho). Ese día me levanté temprano pa’poner a tono mi charchina. Revisé las llantas, el aceite, etc., y ah!, claro, la gasolina. Traía como medio tanque así, que, me dije: Así me voy y antes de llegar a la linea, lo lleno, porque con la Pemex de allá, esta carcacha cascabelea. 
 ... Y que agarramos aviada (o sea, nos juimos rumbo pa’allá)... Como había algo de tráfico, pos’ íbamos ma o meno despación. Adelantito de Chula Vista, que se empieza a congestionar, y más y más,,, hasta que se detuvo el tráfico. Al poco ratito que se prende el foquito rojo de la gasolina, y pa’colmo ya me andaba de hacer pi-pi... ¡y no había ninguna salida a la vista.... en la maaa-dere!!!


 Po’s como pude, y con el alma en un hilo, además de las ‘‘apreturas’ de donde había que apretar, llegué a una gasolinera y aaah, qué alivio!; gasolina pa’l carro y desagüe pa’ mí.
 Ese fue mi primer recuerdo: Como olvidar los regaños de una de mis abuelas, que nos decía: “Chamacos, cuando uno sale de casa, siempre hay que ir mi_ao y k-ao.


  Seguimos el viaje y desde que se cruza la línea, hmmm!, ese rico olor a fritangas (que no sé por qué, pero las de aquí no huelen igual)... los gritos, chiflidos, la gente que se atraviesa en cualquier momento y lugar, el taxista que se te mete por sus wue_erfanos en tu carril, las mentadas: “fíjate _inejo!,,,”, “míralo güey!,,, --aaah!, mi país, mi gente--.


   Transcurrió el día más o menos en el mismo tono. Al día siguiente, ya de regreso, mientras espera en la linea pa’pasar, a uno le ofrecen de todo: Artesanías, cobijas, sombreros, imágenes, etc., pero también dulces, muéganos, helados, churros, tostilocos, elotes y uff!, cuanta ma-dere se les ocurre. Quienes han ido, no me dejarán mentir que es mucha gente la que compra estos productos, a pesar de que todo está a la intemperie, en puestecitos en medio de la línea de coches, con humo y polvo, pero ah!, qué rico saben esas golosinas y las saborea... Lo curioso es que, si esa misma persona va aquí a comprar algo preparado para comer, nos volvemos bien piquis o melindrosos; que si no trae guantes el que lo prepara, que si el lugar se ve muy sucio, que si esto, que si lo otro.... ay!, qué asco!... Quién sabe que tan sucia este la comida!, -decimos algunas/os-.


 También en la pasada, se puede ver gente haciendo lo indecible pa’ recibir unas monedas, ancianas e inválidos pidiendo limosna, unos chiquillos de entre 7 y 10 años, subiéndose uno sobre los hombros del otro y entre los coches, hacen malabares para ganarse el dólar... Al ver esto, no pude dejar de pensar en cómo aquí, muchos padres sobreprotejemos tanto a nuestros hijos, que hasta porque se suben al columpio, quisiéramos ‘‘forrarlos’ por si se llegan a caer. Amén de que les compramos todo, lo mismo juguetes, que comida, ropa o golosinas, aunque mucho de eso tiremos al poco tiempo.


  Aaah!, cuánto me hizo recordar ese viajecito a Tj... y yo no sé ustedes, pero a mí, cuando veo y comparo estas cosas, me da cierta tristeza, darme cuenta como este país que nos ha dado mucho, también nos ha cambiado, no sé si para bien o para mal, pero nos ha cambiado!...

Una Carrera Delictiva ¿•?

(osea, mi dizque biografía, pero en chiquito)

Por un tal Luis Ruiz

¡Quiiiiubo, quiubo, quiubo! ¿cómo están mis tornilletes ojeee_ras, de velador desvelao y mis güerqui’as k_nijillas, pero boni’as, ¿bien?. Espero que sí!
Y pa’ empezar qué les parece si les echo el de costumbre... el chistorete, claro!; ahí les va:


 Resulta que en un pequeño pueblo, se celebra un juicio y el abogado acusador llamó al estrado a su primer testigo. Una mujer de avanzada edad.
  El Abogado se acerca a la viejita y con voz solemne le pregunta: Sra. Pérez, ¿sabe quién soy?


Ella respondió: -- Sí, lo conozco, Sr. Garza, lo conozco desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente, cree saber de todo, es muy prepotente, abusivo, engaña a su esposa y lo peor de todo, manipula a las personas. Se cree el mejor de todos cuando en realidad no es usted nadie. Sí, lo conozco...


El abogado estaba perplejo, pálido y sin saber exactamente qué hacer. Apuntando hacia el fondo de la sala le preguntó a la tierna viejita:
_Sra. Pérez, ¿y conoce al abogado de la defensa?


  Nuevamente ella respondió, Claro que sí.  Yo también conozco al Sr. García desde que era un niño. Es flojo, medio marica y tiene un problema con la bebida.  No puede tener una relación normal con nadie y es el peor Abogado del Estado.


 Sin mencionar que engañó a su esposa con tres mujerzuelas diferentes. Una de ellas era la esposa suya, ¿recuerda?.. Sí, yo conozco al Sr. García. Su mamá tampoco está orgullosa de él.
  El abogado de la defensa casi cae muerto.


 Entonces el Juez llama a los dos abogados para que se acerquen al estrado y les dice:
-- Si uno de ustedes, par de p_inejos, le pregunta a esta _ingada viejita si me conoce a mí... los mando a la silla eléctrica!!!
Ja!, ja!, ta’ güeno, a poco no?, je!, je!


 Pero fíjensen que este chistorete me hizopensar en que muchas veces, hay quienes nos conocen más de lo que uno quisiera, por eso y previendo que el día de mañana me vaya a salir una viejita como la del chiste (y aunque ‘casi’ no me gusta hablar de mí), hoy les voy a platicar brevemente quién es el culpable de esta malecha columneja, qué hace, di’ónde es y pa’ónde va... algo así como una biografía (chiquita) Oigan, pero sigan leyendo, no me dejen solo, no sean gaschios!... Güeno, empezamos:


 El autor de este desaguisado, se da a conocer con el mote del “Yo No’mas Digo”, pero sus cuates lo llaman, (cuando lo llaman) como un tal Luis Ruiz.
Nació hace... muchos, muchos años, como sin-cuenta y pico, a veces, sí a veces piensa que aunque ruco, la vida es preciosa.


 Es originario de, de... bueno, fue hecho en Zacatecas, pero nació en Torreón, aunque oficialmente lo registraron en Culiacán, ¿di’ónde es?; po’s ustedes decidan, pero de que nació, nació,,,, sino como es que esta aquí!
Estudios: La primaria la estudio en los tres Estados antes mencionados y ahí medio aprendió a ler i escrebir. Luego fue a la Secundaria y la Preparatoria, aunque a veces NO entraba y otras tampoco, por eso es un top-secret, el ‘cómo’ obtuvo esos certificados, pero lo bueno es que ahí medio aprendió otro poquito.


De ahí se jue al D.F. y ahí se matriculó para estudiar una carrera en el IPN (Instituto Politécnico Nacional)... Pero al parecer ahí en lugar de una carrera profesional, estudio magia, porque a los años, y sin que nadie supiera cómo, de repente zas!, se graduó de ingeñiero dicel (dice-él). 


 En mil novecientos y tantos, se casó con.... con una señorita muy bonita, aunque al parecer era medio cegatona, si no cómo se explica uno el acepte.


 Pero la ‘ñora no era de mucho aguante, así que a los pocos años lo mandó a la chiiina... Pero él, muy vivillo, en lugar de irse pa’allá, se vino a vivir pa’cá (pa’cá es Los Angeles, CA)


 La pasada de un país a otro y las experiencias vividas en ella, es una historia aparte que escribirá en sus memorias... si es que algún día aprende a escrebir y si todavía le queda algo de memoria.
Tiene dos hijos... el mayor y el menor. Uno allá y otro acá.


 En Los Angeles, la ha hecho de todo... menos de aquellito, a lo mejor porque no le han ofrecido güena lana o porque quiere llegar incólume al hoyo.


Su primer trabajo en L.A. fue en una lonchera, picando cebolla y rebanando rabanos, pero se rebano ‘el dedo grosero’ de la mano izquierda y lo corrieron. Luego trabajo aquí, allá y acullá, hasta que por azares del destino conoció al dueño de El Aviso, Mr. Zepeda, (y al que a veces confunden con él porque se peinan igual) que le dio chamba en la oficina, pero tenía que tirar basuras.


 Un día, quien sabe cómo empezó a escrebir _indejadas y como medio gustaron, pos así siguió.


Actualmente le siguen dando chanza de chambiar en la misma revista, pero ahora es un escribano titular,  malhecho, pero titular, que ‘‘dizque’’ escribe una columna de critica social y a veces seixual llamada “DigO, yo nO’Mas dIGo’... ah!, pero eso sí,  ¡tiene que seguir tirando las basuras!


 Y colorín colora’o, así se las he resumido, la carrera delictiva de este pela’o!, que para lavarse las manos, como Pilatos (y por zacatón), siempre acaba diciendo...

Este año, el Estado va por sangre. . . la Nuestra!

Por un tal Luis Ruiz

¡Quíubole pelao’s mal amanza’os y güerquías boni’as, cómo han estado, cómo se les ha ido?... la vida, claro!, y cómo la han pasado... porque sí la han pasado, ¿o no? ¡Espero que bien!

  Oigan, han de disculpar que hoy no empiece con el chistorete acostumbrado, pero po’s fíjensennn que ahorita que me senté a escribir este dizque artículo, no sé ni cómo empezar, tengo la mente casi en blanco (en parte por la edad, ¡claro!) y por más que me jalo los pelos, ¿cuáles? (po’s de las orejas y la panza), no me salen ideas y es que, la neta, estoy que me lleva la ...inada, porque me acaba de llegar un ticket (una infracción, pues), ques’que porque no hice un alto total, antes de dar vuelta a la derecha en una esquina cuando el semáforo estaba en rojo, y ni cómo negarlo, porque en la foto que me mandaron, se ve bien clarita, mi carita bonita y peinadita, ¡ah!, y también las fotos de mi charchina, pero lo pior es que tengo que pagar $436 dólares de multa, más derecho de escuela, más matricularse en la escuela de tráfico, total, el chistecito me va a salir en más de 500 bolas... ¿po’s qué han de pensar estos güeyes, que de veras uno barre los dólares?

 Po’s cuales, si como decía el compadre Enepomuceno, por más que barro y barro el piso en la marqueta, lo más que me sale es 8.50 cada hora.

  Y pensando en todo este rollo, a mis seis o siete ‘leitores’ (como ya le entré a la onda del interné, y a la facebook, po’s ya soy más conocido, ‘ora tengo 2 ó 3 amigos más) les digo que el estado de California, este año quiere sangre, va por sangre, pero la nuestra!, y con eso de las nuevas tarifas de las multas, si que nos van a sangrar los hijos de suuu... sanita!. Así que quien maneje, debe ser extra cuidadoso.

 Y nomás pa que se den un quemón, les cuento que he escuchado que el Highway Pratrol está bajo presión para dar más multas que el año pasado con al menos 30% de incremento, así que mucho cuidado con las pistolas de radar, con las cámaras de tráfico, instaladas ya en casi todas partes, y con las reglas estrictas de estacionamiento. Sólo pa’ tu información, la próxima vez que te estaciones en la zona para discapacitados, aunque sea durante un minuto, te van a zorrajar un maaaderazo, de casi $1,000 por estacionamiento.

 Y no’más pa’que le ‘tantien’ el agua a los camotes, aquí les voy a dar algunos ejemplos, de cuáles son, a partir del 6 de enero año, las nuevas tarifas...
•- No comunicarle al  DMV del cambio de dirección dentro de 10 días ($214.)
•- Falta de evidencia de responsabilidad financiera -no tener seguro, pues- ($796.)
•- No usar el cinturón de seguridad ($148.)
•- No llevar el asiento especial para los niños, cuando sea requerido.  ($436.)......  •- Si no se para TOTALMENTE en la luz roja antes de dar la vuelta -la que a mí me ensartaron- ($436)
•- Usar teléfono inalámbrico mientras maneja, primera ofensa ($148) y la segunda ($256.) ... ufff!!, ¿le sigooo???
•- Violación al estacionarse en área de discapacitados, primer delito ($976); segunda vez ($1876)!!!
 •- Nooo, y ni les digo en cuánto nos saldría si nos agarran medio pedestales... me cai, que no nos la vamos a acabar!!!!   

 Así que mis tuerquitas y tornillitos, mucho cuidado al manejar, porque si no, se las van a dejar caer, ehhh! y que conste que ya se los alvertí!!!

 Y o’ra sí, de puro __inche coraje les voy a echar el de esta semana... sí, el chistorete, ahí les va:
Un oficial de policía detiene a un automovilista y... Señor, usted conducía a exceso de velocidad ¿puedo ver su licencia?
-- CONDUCTOR: No tengo, me la suspendieron la última vez que cometí una infracción.
•• OFICIAL: ¿Puedo entonces ver su tarjeta de circulación del auto?
-- CONDUCTOR: El auto no es mío, me lo robé.
•• OFICIAL:  ¿El auto es robado?
-- CONDUCTOR: Sí. Pero creo que la tarjeta de circulación está en la guantera, la vi cuando guardé mi Pistola.
•• OFICIAL: ¿Tiene un arma en la guantera?
-- CONDUCTOR:  Sí. La coloqué allí después de matar a la dueña y poner su cuerpo en la cajuela.
Al escucharlo, el oficial, alarmado, llama por radio a central y en tres minutos llegan varios patrulleros con un jefe, todos con la mano puesta en sus armas.
-JEFE: Señor, ¿puedo ver su licencia de conductor?
-- CONDUCTOR: ¡Por supuesto, aquí está.!
- JEFE: ¿A quién pertenece el vehículo?
-- CONDUCTOR: A mí.... Aquí tiene la tarjeta y copia de la factura.
- JEFE: Por favor abra lentamente la guantera para verificar si hay un arma adentro.
-- CONDUCTOR: Sí Jefe, con gusto. (El conductor abre lentamente la guantera y no hay arma dentro).
- JEFE: Señor, ¿quisiera por favor abrir la cajuela?
-- CONDUCTOR: Con mucho gusto (lo hace y no hay ningún cuerpo adentro)
- JEFE: No comprendo, el agente informó que usted no tenía licencia de conductor, que había robado el auto, llevaba un arma en la guantera y que había un cadáver en la cajuela.
-- CONDUCTOR:  ¡A güee_so! y le apuesto que el muy _kborón, también a de haber dicho que conducía a exceso de velocidad, ¿no?.. _inche mentiroso! y todo por no querer darle mordida!!! •
Ja!, ja!... no era yo el conductor, pero ahhh! ¡cómo me hubiera gustado serlo!!! (¿a ti nooo?)

Las dietas... ¿Necesidad ó Vanidad?

¡Qué pasooó razaaaa!, cómo se le ha ido... la vida, ¿bien?.

Espero que sí!, y que no hayan engordado mucho últimamente, porque después de las mendigas tragazones de fin de año, po’s uno queda como pelota, ¿a poco no?

Güeno, pa’ empezar, les voy a echar uno, aunque medio largo, ¿va?... me refiero al chistorete, claro, ¿no habrán pensado otra cosa, o siií?; ahí les va:

Resulta que había una pareja de viejitos, que habían estado casados durante 60 años. Aunque no eran millonarios, su vida era cómoda porque eran cuidadosos con el dinero.

Estaban saludables, a pesar de sus años, y eso se debía en gran parte a la insistencia de ella de que comieran comida saludable y que hicieran ejercicio. Un día, sin embargo, esa vida saludable no los pudo salvar. Salieron de vacaciones y su avión se accidentó mandándolos directamente al cielo.

San Pedro los recibió a la entrada y los llevó a una mansión amueblada, cubierta de oro y con muebles forrados de seda, una cocina con todo, más una bellísima y muy adornada recamara principal, mientras una criada desempacaba su ropa favorita... ¡No les faltaba nada!. Estaban anonadados y sonriendo San Pedro les dice: "¡Bienvenidos!. Esta será su casa de ahora en adelante"

El viejito le preguntó a San Pedro cuánto les iba a costar todo eso. "Pues nada, -le contestó San Pedro- recuerda que esto es su recompensa por haber vivido como Dios manda".

El viejito miró por la ventana y ahí mismo vio un campo de golf de primerísima clase, mejor y más bonito que cualquiera jamás hecho en tierra.

• ¿Cuánto cuesta jugar en el club? -preguntó-

-Nada, -respondió San Pedro-. Están en el cielo, así que puedes jugar gratis todos los días y las veces que quieras.

Luego se fueron al restaurant del club y vieron una mesa cubierta de toda clase de comida imaginable: mariscos, carnes, postres, bebidas de todas clases.

-Ni me preguntes, le dijo San Pedro, todo es gratis.

El viejito vio todo y algo nervioso le echó una mirada a su esposa, mientras preguntaba a San Pedro,

• ¿En dónde están las comidas dietéticas, sin grasa y bajo en colesterol? ¿Y en dónde está el café descafeinado?

- Lo mejor de todo esto es que puedes comer y beber lo que quieras y cuando quieras, y nunca te enfermarás ni engordarás.... ¡Están en el Cielo!

• ¿Entonces no es necesario hacer ejercicio?

- Solamente si tú quieres, le contestó San Pedro.

¿No tengo que checar ni el azúcar, ni el colesterol, ni la presión?

- No, le contestó San Pedro, nunca jamás. Nada más tienes que disfrutar de la manera que más te plazca!

El viejito miró a su esposa y muy, muy molesto le dice: "Tú y tus _inches Bran Flakes.......pudimos haber llegado aquí hace diez años!, _indeja!!"

ja!, ja!, ja!,,,, ta’ güeno ¿a poco no?

Oigan, y hablando de otra cosa, estamos iniciando el año y seguramente ya pusiste sus metas para el año, ¿o no?

La mayoría nos proponemos ahorrar, pagar deudas, comprar carro o casa, hacer ejercicio, bajar de peso, ¡uf!, etc., etc. Pero, cosa curiosa, casi todos al pensar en bajar de peso, piensan en "ponerse a dieta"; ¿a poco no?

Y no es que esté mal, ¡no!, de hecho qué bien que lleven un régimen alimenticio, feliciten a esa persona, porque no es fácil privarse de las sabrosas comidas que por lo general prohíben las dietas; y cuando tienen hambre, en lugar de disfrutar un suculento platillo, tener que comer coles cocidos al vapor o betabeles hervidos... Eso francamente no se oye muy apetecible, ¿verdad?...

Estos y estas dientistas (les digo dientistas porque se privan de encajar el diente), siguen la dieta de la Luna, del Sol, de la lluvia, de lo verde, de lo rojo, del perro, del gato y de cuanta madere les recomiendan y les dicen que haciéndola dos semanas perderán las 30 libras que les sobran... ¡Sí chucha, cómo no... y tus calzonzotes!?.. Pero en fin, allá ellos.

También existe otra tipo de batos y chavas, sobretodo chavas que quieren perder peso, ahh!, pero no quieren hacer ningún esfuerzo, ni siquiera dejar de comer. Estos/as ilusos quieren bajar de peso tomando tés, licuados, pastillas, cremas y cuanta porquería les venden, y hay algunos que hasta se avientan la puntada de mercar una máquina caminadora, dizque para caminar en casa... Pero como son --uevones, pues durante 3 ó 4 días se suben y le hacen al loco por 5 ó 10 minutos. El resultado es que a las dos o tres semanas la maquinita aquella la arrinconan en el garage y ellos siguen con sus licuaditos, cremas o lo que sea... pero sólo un tiempito más.

Finalmente tenemos al grupo de inconformes con su peso. Este tipo de personas todo lo que consumen es diet, light y non fat o low fat y pretenden estar delgados tomando leche sin crema, mermelada sin azúcar, queso sin grasa, refresco sin cafeína, etc, etc. Es como si quisieran por arte de magia (y sin hacer nada de ejercicio), perder peso y bajar las 15, 20 o más libras que han acumulado por años. A estos lo mismo los pueden ver pidiendo dos hamburguesas dobles con queso, ahh!, y una coca diet; o se les ve en el cine pidiendo su palomitas light tamaño jumbo y su refresco familiar, o en el supermercado comprando jamón con 2% fat ... ¡qué ridículos!

Por eso, cuando veo a una persona que sólo a base de dietas pretende perder peso, le quisiera preguntar: ¿lo haces por necesidad o por vanidad?... Si es por necesidad, porque tu salud lo requiere, ¡te felicito!, ahora que si te pones a dieta porque quieres verte esbelto/a, perdóname que te lo diga así, pero... "ponte a hacer ejercicio _üevon!!!"

 

diGo... yO No’mas Di go!

Comentarios, quejas o recordatorios familiares puedes hacerlos al: P. O. Box 127 Huntington Park, CA. 90255. o por e-mail a: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Ahh!, y se me olvidaba comentarles -a los que no se han enterado- que ya le entré a la onda esa del "facebook" y por si se les ofrece algo (que no sea lana, claro), me pueden contactar en mi libro de caras que es: facebook.com/yonomasdigo

 

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