Digo yo no´mas digo

A lo más hermoso de la creación

Por un tal Luis RuizPor un tal Luis Ruiz

 Quiiihuuuboleeeé, ¿cómo están mis tuerkitas y tornillitos, bien y de güenas?, po’s ojalá que sí!

 Y como el que hoy les voy a echar es muuy largo, pues ai les va el chistorete...

 Resulta que tres hombres llegan juntos a las puertas del cielo. 

San Pedro sale y les dice: 

-“Tenemos malas noticias para dos de ustedes; se nos cayó el sistema en el área de admisiones y sólo puedo dejar entrar a uno. Los otros dos tendrán que esperar en el infierno unos días mientras reparamos la falla, lo siento”... Y San Pedro continuó:

 -“La persona que cuente la mejor historia de cómo murió, será la que pueda entrar al cielo hoy”. 

 Los tres hombres asintieron. San Pedro los hace pasar de uno en uno a su oficina para que los otros no escuchen y puedan mejorar su historia. 

   El primer hombre pasó y empezó a relatar: 

-Presentía que mi mujer me engañaba, así que una tarde llegué temprano. Subí los 15 pisos del edificio por la escalera para sorprenderla, abrí la puerta de mi apartamento y allí estaba ella, la muy @$`&*+, tendida en el suelo... ¡desnuda! 

  Como loco busqué por todo el apartamento a su amante; arriba, abajo, atrás, dentro, pero ¡NADA! 

 Estaba a punto de pedirle disculpas por lo mal pensado, y mientras me decía que ella hacia gimnasia desnuda, oí ruidos en la ventana..... ¡¡scratch, scratch!! 

Abrí la ventana y allí estaba el muy k_on, colgando de la cornisa. Agarré mi bate de béisbol y le di duro en la cabeza. Vi cómo se caía, pero tuvo suerte el infeliz y aterrizó en un montón de bolsas de basura... ¡SE ESTABA MOVIENDO! 

  Desesperado, cargué el mueble bar hasta la ventana. Pujando lo puse en la cornisa y al empujarlo se me enganchó la camisa, por lo que caí con todo y el mueble bar y así fue como encontré mi muerte. 

  ¡Pero estoy feliz porque me cargué al cerdo ese!

  San Pedro, boquiabierto no podía imaginarse historia más increíble!, pero hizo pasar al segundo: 

-“Bueno, yo era limpiador de ventanas. Estaba haciendo mi trabajo en un piso alto, cuando una de las cuerdas se rompió. Me agarré de la plataforma, pero se me fueron resbalando las manos hasta que caí al vacío... Al caer logré agarrarme a una cornisa. Uff!, ¡¡ME HABÍA SALVADO!! Y mientras daba gracias a Dios, ¡¡scratch, scratch!! , rasqué la ventana para que la gente que estaba dentro me ayudara...Cuando repentinamente un k_borón la abrió y sin decir agua va, zas!, zas!, ¡me agarró a garrotazos, con un bate de béisbol!. Caí otra vez, maldiciendo a esa mala persona, Pero mi ángel de la guarda me puso un montón de bolsas de basura justo bajo mi caída.  Cuando abrí los ojos para agradecer a Dios tanta fortuna, ¡un mueble bar estaba cayendo encima de mí! Y gritaba terribles alaridos... Ahí comprendí que Dios me quería a su lado”. 

Tras escucharlo, San Pedro quedó sin habla!... pero aún así pasó al último: 

 “Hijo, más vale que tengas una muy buena historia, porque las dos anteriores,  ¡¡realmente son increíbles!!...  El hombre lo miró y, algo triste, comenzó... 

-“Mmm!, pos la verdá’ no tengo mucho que contar. Solo imagínate esto: estoy encuerado y escondido dentro de un mueble bar... de repente siento que caigo al vacío, oigo gritos y maldiciones y zaaas!... aparezco aquí!!!

      Je, je, je, hay que fijarse dónde se esconde uno... 

      Fíjensenn que como se acerca el Día Internacional de la Mujer (será el 8 de Marzo, prox), po’s hoy quise dedicarle este dizque artículo A lo más hermoso de la creación, por supuesto me refiero a “la mujer”. A ese ser que, como diría Victor D’Juy, “sin ella, todo hombre se encontraría desprotegido al comienzo de su vida, a la mitad de su existencia estaría sin placer y al final de sus días sin un consuelo... aaarroozzz!!!.

  Y es que a través de la historia y en todas las épocas, siempre tras cada gran hombre estuvo una gran mujer, desde Adán con su Eva, Julio César y Cleopatra, Romeo y Julieta, Sansón y Dalila, Napoleón y Josefina, Juan Gabriel y ...¿•? -güeno también hay de esos en la historia- pero la cosa es que aparte de ser hija, esposa y amante (o al revés?), madre y abuela, la mujer tiene siglos luchando por estar no atrás, sino al lado del hombre, y muchas hasta han superado a su pareja; y es que la mujer, con su forma de ver las cosas, con su persuasión e intuición y los muchos otros dones con lo que ha sido dotada, la hacen ser simplemente, más sensibles, más vivillas, más pacientes, más osadas y más, más... más _ingonas, en pocas palabras. Y eso no solo es de ahora sino de todos los tiempos y si no me creen, a continuación les transcribo lo que decían de la mujer, algunos de los grandes pensadores de la historia... Por ejemplo: 

 • Goethe decía: “Dichoso el hombre que tiene una buena esposa, porque vive el doble”.... (Aunque no es que el hombre viva el doble, sino que se le hace como si fuera el doble... güeno, eso pienso yo!).

 • Eurípedes dijo: “El hombre que no tiene mujer, no tiene felicidad”... (¿seremos masoquistas...?)

 • Milman sentenció: “Son demasiado humanas para adorarlas y demasiado divinas para no amarlas”... (y muy caras pa’ mantenerlas... siento yo).

 • El Rey Salomón en sus proverbios escribió: “La mujer virtuosa corona de su marido es”... (y a esa frase ¿no le habrán quitado -’de espinas’-?, cuestiónome yo).

 • Thomas Fuller expresaba: “Un gato tiene nueve vidas y la mujer, la vida de nueve gatos”.... (más la del que la mantiene a ella y a los gatos, dígome yo).

 Finalmente quiero recordar lo que Sócrates decía: “Dos mujeres son mejor que una”... (Ese ruco sí que tenía razón, ¿pero por qué será que ellas no lo entienden así?, pregúntome yo).

    Pero güeno, sean como sean, lo cierto es que sin ellas, los hombres no podemos vivir... aunque con ellas tampoco...

Felicidades en este su día, Pechioschas!!!!

¿ Cabeza de ratón o cola de ‘lión’ ?

Por un tal: Luis Ruiz

 Quii’huubo, qui’huubo, quihubo! ¿cómo están mis tuerkitas puliditas y esos tornillones medio oxidadones, bien y de güenas?... Po’s ojalá que sí! 

Hoy vengo medio ‘injundioso’, así que en lugar de un rapidín, les voy a echar uno laaargo... Sí!, claro un chistorete algo largo. Se llama “Chon y Bonita”, ojalá les guste, ai’ ta’...

  Resulta que un ranchero llamado Chon tuvo un fuerte choque contra un enorme camión de carga.

 Poco tiempo después, en la corte, el licenciado de la Compañía de Transporte estaba cuestionando a Chon yyy...: 

-- En la escena del accidente ¿No dijo usted “Estoy bien”?, preguntó el Lic. 

_A lo que Chon respondió: Bueno, déjeme decirle lo que sucedió: Acababa de subir a Bonita, mi vaquita preferida a, , , 

--No le estoy preguntando detalles, -interrumpió el leguleyo-, simplemente conteste la pregunta.  ¿Dijo o no  “Estoy bien”, en el sitio del accidente? 

_Chon volvió a responder: Bueno, acababa de subir a Bonita al remolque e iba manejando por la,,, 

--El Lic. lo interrumpió de nuevo: ‘Su Señoría, estoy tratando de establecer el hecho de que en la escena del accidente, este hombre le dijo al patrullero que se encontraba bien; y ahora resulta, que está tratando de cobrar una demanda a mi cliente y creo que eso es un fraude..., por favor dígale que simplemente conteste la pregunta “SÍ” o NO!, dijo que estaba bien.

 Para entonces, la curiosidad había picado al JUEZ quien un tanto intrigado por lo que Chon estaba tratando de aclarar, le dijo al abogado: 

 Me gustaría escuchar qué es lo que este hombre tiene qué decir de Bonita, su vaquita preferida. 

_Chon agradeció al Juez y continuó: “Gracias su Señoría”... Como estaba diciendo, acababa de subir a Bonita, mi vaquita preferida al remolque, e iba manejando por la carretera cuando este enorme tráiler ignoró la señal de ALTO y se fue a incrustar a un lado de mi troca, Yo salí volando y acabé tirado en una zanja, Bonita también fue a parar en una zanja pero al otro lado del camino. 

  Yo estaba tan adolorido que no quería ni moverme, pero pude oír a mi pobre Bonita mugiendo y quejándose rete feo...  

  Al poco rato del camionazo, un patrullero llegó al lugar, y oyendo los terribles mugidos de mi vaquita fue para allá. Al ver como se encontraba, sacó su pistola y le pegó un tiro en medio de los ojos, luego vino a donde yo estaba, y aún con la pistola en la mano me preguntó:  Y usted, ¿Cómo está, cómo se siente?... 

  Así que con todo respeto su Señoría, pero… ¿USTED QUÉ _INGA’OS LE HUBIERA CONTESTADO A ESE K_BoRON?!!!

  Y fínjensen que ese chistorete, que me mandó mi leitor Francisco Arreguin (a quien le mando un saludote) me hizo pensar en cómo algunas veces uno tiene que decir lo que no siente, o aceptar lo que no quiere o hacer lo que no le gusta, ¿a poco no les ha pasado esto?,,, a mí sí y un chiinn, digo, muchas veces.  Pero güeno, si no le queda a uno di’otra, pos ni modos, hay que apechugar con lo que venga, aunque no nos convenga... 

  Pero qué pasa cuando pudiendo hacer o aceptar cosas que nos gustan y/o convienen, pero por necedá’, afán de aventura o de plano pendejismo, uno acepta lo contrario?...  Por ejemplo un tal Miguel Layún, un jugador de fútbol, que estaba en el América, recientemente campeón del torneo mexicano, y en donde era querido, admirado y ganaba buena lana, ah!, pero el morro, prefirió irse a jugar a Inglaterra... lo malo es que fue a un equipo de segunda división!!! -o sea, de menos proyección y menos lana.

 Y eso me recuerda aquel dicho que dice: “¿Prefieres ser cabeza de ratón o cola de león?”, aunque aquí el bato, que era cabeza de ‘lión’, se aventuro y quiso ser ‘cola de ratón’,,, pero es su do-pe. 

 Como seguramente saben, este dicho se refiere a cuando alguien tiene un buen hueso o puesto (y no precisamente de tacos) o es ‘importante’ en un lugar pequeño, pero de pronto por alguna razón lo cambia y se va a otro lugar de trabajo o empresa mucho más grande, pero donde su puesto será más humilde o de menor relevancia... y no están ustedes pa’ saberlo, ni yo contarlo, pero fíjensenn que esto también trajo a mi mente a algunos batos y morritas que conozco y que dicen que en su país eran ‘‘gente importante, influyente, _ingona, pues y ganaba buena lana (como yo, je, je), pero se vino pa’acá y ‘ora anda cortando yardas, o aspira y limpia oficinas, o lava trastos, o limpia casas, o colas de chiquillos ajenos, etc, etc. y no me malinterpreten, no digo que eso sea denigrante ni mucho menos, nooo!. Lo que digo y a la vez recomiendo a mis cuatro o cinco leitores, es que si allá jueron _iingones y tenían, sus centavitos, su buen trabajito o tal vez un negocito, y si acá están igual o mejor, los felicito, pero si andan medio jodidones, po’s mejor ni presuman del pasado, no vaya  ser que se encuentren un pela’o mal habl’o como yo que les diga: “Pero si allá eras cabeza de lión, qué __ingaos andas haciendo acá, como cola de ratón...  yo que tú, mejor me regresaba, no seas _inejo!!!  

d i iiGo... yooO  No’mass  Di gO!

Una visita que cambió mi vida

Por un tal: Luis Ruiz

 Quihúuuboleee!, ¿cómo están mis tuerkitas cromaditas y tornillitos oxidaditos (nomás pa’que rime, ok?), a todas maaargaritas?... Espero que sí!!!

  Y pa’empezar déjenme les echo dos rapidines... sí, claro!, me refiero a dos chistoretes cortititos, si no a qué otra cosa pudiera referirme.  Ojalá les gusten, ai’ les van___(:

  Resulta que un paciente se encuentra gravemente enfermo tendido en la cama, y en la misma habitación está su médico, el abogado, su esposa y sus hijos.

  Todos ellos esperando el suspiro final, cuando de repente el hombre se sienta, mira a su alrededor y débilmente dice:

 -’Asesinos, ladrones, mal agradecidos y sinvergüenzas’.... y se vuelve a acostar.

  Entonces el doctor, algo confundido, dice:

 -Yo creo que está mejorando.

 -¿Por qué lo dice, doctor?, pregunta la esposa.

 -Pues,,,, porque nos ha reconocido a todos!!!

   je, je,,,, y sí eh!

           _________________________

  Este también es de enfermos:

  El médico le dice a su paciente, en tono muy enérgico:

-- Don Luis, durante los próximos meses nada de fumar, nada de beber, nada de mujeres, nada de comer en restaurantes caros, y nada de viajes o vacaciones..., está claro?

 - ¿Hasta que me recupere, doctor?

 -No!, ¡hasta que me pague lo que me debe!

               Je, je, je... sin comentarios.

     _____________________________

  A propósito de médicos y pacientes, no están ustedes pa’saberlo ni yo pa’contarlo, pero fíjensenn, que allá por noviembre, alguien me convenció de que tenía que quitarme el pellejito que me sobraba,,, el de los párpados, eh!, no vayan a pensar otra cosa. El asunto es que yo andaba a media luz; hagan de cuenta que mis ojos se veían como una ventana con las persianas bajadas a la mitá’ y eso, aparte de que me cansaba pa’ leer, me daba pena con algunas chavas, porque al estar frente a ellas, tal vez pensarían que estaba mirujiando las chiiichimecas, -y a veces sí, pa’que es más que la verdá’-, pero no’más a veces... Total, y pa’ no hacerles el cuento más largo, después de pensarlo un tiempo, un güen día me animé y decidido jui a la clínica del doctor Casimiro, -(así se llama el hombre eh!,  no vayan a pensar que me estoy burlando)- pero bueno, en cuanto indagué a cómo me saldría el chistecito, me puse a ahorrar unos centavos, pedí prestados otros y hasta hice una trancita por ahí... Y por fin hice la cita  pa’ la operación. Llegado el día, muy tempranito me apersoné en la clínica. Luego, luego me pasaron a un cubículo, y un bato con bata, me dio una pastillita y me puso el aparatito de checar la presión... Vio el resultado y sin decir nada me cambio la madrinola esa al otro brazo. Volvió a ver el resultado y salió, luego regresó con una chavalona que muy amable me preguntó: ¿cómo se siente Sr. Ruiz?... 

-Bien, muy bien-, le contesté. 

   En eso llegó el doctor y algo le informaron. El me volvió a tomar la presión y luego de leer el resultado me dijo: “Discúlpeme pero no le vamos a poder hacer nada!”

_¿Pero por qué, doctor?

 “Tiene la presión altísima!!, y si no se la cuida y controla cuanto antes, hasta una embolia o un infarto le puede dar.

  Les juro que en aquel momento, por más que abrí mis ojazos, casi ni miro al doctor Casimiro, de tan asustado que yo estaba. 

  Saliendo de ahí, me lancé a una clínica médica general, a que me hicieran todo tipo de análisis... y ahí jue donde la puerca acabó de torcer el rabo. 

  Porque a la semana que fui por los resultados,  resultó -válganme la rebuznancia- que aparte de hipertenso, soy diabético, tengo cálculos renales y quien sabe cuántas cosas más... Uuuta!, no’más les faltó mencionarme de la uña enterrada de la pata izquierda y cuántas muelas picadas tengo -digo, de las que me quedan- Total, que según estos güeyes, soy casi, casi un muerto que respira.

 Les cuento que por ser hipertenso, debo evitar el consumo de sal y no puedo comer alimentos enlatados, embutidos e instantáneos, como sopas, cremas y postres, salsas, mayonesa, ketchup, mostaza, salsa de soya, snack (papitas, chetos, etc), pan, pop corn, croquetas, nuggets, pizzas, lasaña, empanadas, bebidas rehidratantes y gaseosas... Es decir, solo puedo comer y en forma moderada carnes de pollo, pescado, leche y queso fresco.... ahhh!, pero como también soy diabético, pos entonces no debo comer:

  Leche, nata, flanes, ni queso. Carne de cerdo y sus derivados, tampoco hamburguesas, vísceras, salchichas, conservas, jamones y ahumados.

  Ni verduras y hortalizas, si están fritas, ni frutas si están en almíbar. Tampoco cereales, tortas, pasteles, croissants, ni mantequilla y aceite de coco... y los refrescos, café, chelas o una tequilita, ni olerlas.  

  Así que, después de todo este rollotote que les acabo de echar, a mis cuatro o cinco leitores, les recomiendo que lo más seguido que puedan se hagan exámenes médicos a fondo y del fondo, también de ahí, digo, por si hay almorranas... Eso sí, no se alarmen de lo que les digan y traten de vivir lo más sanamente posible, para que no les pase lo que a mí, que una visita de estas les cambie la vida, porque según ellos para que no me muera de alguna enfermedad, debo hacerles caso, aunque a consecuencia de eso me muera de hambre... !qué poooca!!!

 

Cabeza de ratón o cola de león?

Por un tal Luis Ruiz

Quiihúuubo, quihuubo, quihubo! ¿cómo están mis tuerkitas y tornillitos, bien y de güenas? ... pos ojalá que sí!. Y pa’ variarle tantito, como vengo medio ‘injundioso’, tal vez por ser principio de año, esta vez les echaré uno laaargo... Sí!, claro me refiero al chistorete, que se llama “Chon y Bonita”, ojalá les guste, ai’ ta’....

  Resulta que un ranchero llamado Chon tuvo un fuerte choque contra un enorme  camión de carga.

Poco tiempo después, el Licenciado de la Compañía de transporte estaba cuestionando a Chon en la corte...: 

-- En la escena del accidente ¿No dijo usted “Estoy bien”?, preguntó el lic. 

_A lo que Chon respondió: Bueno, déjeme decirle lo que sucedió: Acababa de subir a Bonita, mi vaquita preferida a, , , 

--No le estoy preguntando detalles, -interrumpió el leguleyo-, simplemente conteste la pregunta.  ¿Dijo o no  “Estoy bien”, en el sitio del accidente? 

_Chon respondió: Bueno, acababa de subir a Bonita al remolque e iba manejando por la,,, 

El Lic. lo interrumpió de nuevo: ‘Su Señoría, estoy tratando de establecer el hecho de que en la escena del accidente, este hombre le dijo al patrullero que se encontraba bien; y ahora resulta, que está tratando de cobrar una demanda a mi cliente y creo que eso es un fraude..., por favor dígale que simplemente conteste la pregunta “SI o NO!, dijo que estaba bien.

Para entonces, la curiosidad había picado al JUEZ quien un tanto intrigado por lo que Chon estaba tratando de aclarar, le dijo al abogado: 

Me gustaría saber qué es lo que este hombre tiene que decir de Bonita, su vaquita preferida. 

_Chon agradeció al Juez y continuó: Gracias su Señoría... Como estaba diciendo, acababa de subir a Bonita, mi vaquita preferida al remolque, e iba manejando por la carretera cuando este enorme tráiler ignoró la señal de ALTO y se fue a incrustar a un lado de mi troca, Yo salí volando y acabé tirado en una zanja, Bonita también fue a parar en una zanja pero al otro lado del camino. 

 Yo estaba tan adolorido que no quería ni moverme, pero pude oír a mi pobre Bonita mugiendo y quejándose rete feo...  

  Al poco rato del camionazo, un patrullero llegó al lugar, y oyendo los terribles mugidos de mi vaquita fue a checarla. Al verla como se encontraba, sacó su pistola y le pegó un tiro en medio de los ojos, luego vino a donde yo estaba, y aún con la pistola en la mano me preguntó:  Y usted, ¿Cómo está, cómo se siente?... 

  Así que con todo respeto su Señoría, pero… ¿USTED QUE _INGA’OS LE HUBIERA CONTESTADO A ESE KBoRON?!!!

 Y fínjensenn que este chistorete, que me mandó mi cuate y leitor Francisco Arreguin (a quien le mando un saludote) me hizo pensar cómo algunas veces he tenido que decir lo que no siento, aceptar lo que no quiero ó hacer lo que no me gusta, pero si no queda de otra, pues ni modo hay que apechugar lo que se presente, ¿verdad que a ustedes también les ha pasado?

 Y cambiando tantito de tema, no sé si han escuchado el dicho aquel que dice: “¿Qué prefieres ser: cabeza de ratón ó cola de león?”..., esto se refiere a cuando alguien tiene un puesto (y no precisamente de tacos) relevante o es importante en un lugar pequeño, pero por alguna razón lo cambia y se va a otro lugar, trabajo o empresa mucho más grande, pero donde su trabajo o puesto será mucho más humilde o de menor relevancia, y entonces uno se pregunta: ¿vale la pena ser cola de lión o es preferible seguir siendo cabeza de ratón?

  Esto viene a colación porque hace poco leí una nota en donde el jugador de fútbol, Miguel Layún, que es un tipo más o menos bueno en lo que hace, y es popular y querido en el equipo  América, que acaba de salir campeón del torneo mexicano, pues este jugador decidió irse a ‘‘probar fortuna’’ a un equipo de Inglaterra, pero de segunda división, o sea más chiquito y de mucha menos proyección!  Cierto es que quien no arriesga no gana, pero me pregunto: ¿vale la pena cambiar de cabeza de lión por cola de ratón?

  Y por desgracia a muchos nos pasa algo parecido, cambiamos lo más, por lo menos, lo bueno por lo malo, lo bonito por lo feo, cómodo por lo incómodo, etc, etc, etc.

  Por eso a mis cuatro y cinco “leitores” les recuerdo que en la vida, a veces es importante arriesgarse, sí!, pero no a lo indejo, que es bueno cambiar, sí!, pero no lo bueno por lo bien jodido, es saludable aceptar algo que no quieres, sí!, pero tampoco que no sea denigrante ó humillante y es razonable 

d i iiGo... yooO  No’mass  Di gO!

 

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