Sexo y sexualidad

Para reavivar la llama... prueba con un apasionado beso ¡y veras!

Si sientes que ‘la llama’ se está extinguiendo, con esto puedes empezar para volver a encender el fuego

  Cuando se inicia una relación, los besos son parte fundamental para demostrar el amor por la otra persona, pero conforme la relación se consolida los besos disminuyen.
  Aunque no existe una norma general, lo cierto es que muchas veces “los besos se convierten en algo rutinario, que se dan o reciben casi por costumbre, olvidando disfrutar y hasta embelesarse con el momento y la sensación que produce que alguien toque nuestros labios”. 

   Se dice que esa química que mantiene unidos como un imán ultra potente a los labios de una pareja, solo dura entre seis y dieciocho meses. Pasado ese tiempo, el interés por esos besos decae. Eso significa que cuando se lleva un montón de tiempo con la pareja, lo más probable es que ahora se besen menos o con menor intensidad.

  Reciente encuesta revela que la mayoría de las mujeres prefieren pasar la tarde saboreando sus chocolates favoritos que besar los labios de su pareja. En cambio los hombres que aseguran llevar tiempo con una misma mujer comentan que se sienten más satisfechos con sus relaciones cuando fueron hechas a bases de besos, abrazos y muestras de afecto físico. Disfrutando más de los besos de sus mujeres.

  A esta información los expertos agregan que hay que tratar de pasar más tiempo unidos por sus bocas porque esa es la clave para fortalecer la relación y hasta les alarga la vida a ambos.

  Ahora bien, el informe asegura que existen diferentes besos y con resultados sorprendentes; veamos cuales son éstos para tenerlos en cuenta:
BESO ESPÍA: Este puede revelar el nivel de intimidad que existe en una relación en un momento dado, de esta forma, a medida que acercan más y más sus labios, también podrían comprobar, como si se tratara de un sutil espía, esto si se sienten cómodos el uno con el otro y si les gusta la forma en que los están besando.

  ¿Sabías que... La señal más clara de que hay un problema es que eviten besarse a toda costa? Y si los besos son muy livianos y espaciados en tiempo, considera esto como la prueba de que tu relación se ha enfriado.

  BESO APASIONADO: Es el más “hot” de todos, el que se da en esos momentos más íntimos en los que alcanzan una verdadera conexión. Y es que con el beso se transmite lo que sentimos; pasión, agradecimiento e incluso, se pide perdón. Es un gesto de intimidad para ambos.

  ¿Sabías que... Dejar de besar a tu pareja puede ser una señal de infidelidad? Y es que los estudios demuestran que besar a tu pareja cuando uno está engañando al otro, genera una gran incomodidad, de ahí que los infieles lo evitan.

  BESO SEXUAL: Si todo el tiempo besas apasionadamente, seguramente emocionarás constantemente a tu pareja, pero ¡Cuidado! Los expertos confirman que es otra de las rutinas en la que caen habitualmente las parejas. En ese sentido es esencial entender que los besos NO son únicamente un paso previo a la cama, sino que pueden ser para embelesarse con ellos sin tener que llegar necesariamente al coito.

  ¿Sabías que... Algo tan sencillo como, en el caso de las mujeres, pintarse los labios de un color llamativo, puede dar pistas que estás buscando algo más? Otro estudio indica que el hombre mantiene varios segundos su atención en los labios de la mujer que los tiene pintados de rojo.

  Como ven, existen infinidad de investigaciones sobre este tema, pero lo importante es que les quede claro a ambos en la pareja, que el besarse despierta más emociones y activa más los sentidos que tener una relación sexual. Cuando una pareja se besa también se están relacionando a un nivel sexual, y compartiendo emociones, sensaciones, y fluidos. Mientras que el sexo es a menudo un momento de inconsciencia y abandono, besarse suele ser más especial y un verdadero estimulo para que tu ego y tu sexualidad disfruten del momento.

  No hay que olvidar que los besos activan la parte del cerebro que libera oxitocina en el flujo sanguíneo, creando una sensación de bienestar...
Así que... ¡Comienza a besar con más pasión y frecuencia a tu pareja!

¡Comprobado! Un secreto para mantenerse y/o sentirse joven es... El sexo!

  Cuando hablamos de la relación sexual cada uno tenemos diferentes teorías, sobre todo cuando se trata de que si es o no una fuente de juventud.
  Por eso un panel de expertos sexólogos se dio a la tarea de investigar y los resultados fueron sorprendentes. Parece que el tener sexo tres veces por semana garantiza 10 años de apariencia juvenil, todo indica que el sexo es el mejor “rejuvenecedor natural”, según un estudioso que observó a miles de parejas y vio que quienes hacen el amor más a menudo se ven mucho más jóvenes.


 Pero además, manteniendo una relación sexual sana y frecuente, de acuerdo a la edad y capacidad, le hace ‘sentirse más joven de lo que es’, además de que aporta muchos otros beneficios, como mejorar la capacidad respiratoria, beneficiar el sistema cardiovascular, contrarrestar la depresión y la ansiedad, ayudar a aliviar dolores, proporcionar flexibilidad, fuerza y tono muscular e incluso en el caso de la mujer, ayuda a restringir los síntomas asociados a la menstruación, la artritis y la osteoporosis. Estos son algunos de los beneficios comprobados de la excitación sexual y los orgasmos de una buena vida sexual.   ¡Olvídese del bótox, del lifting y todas esas torturas que los cirujanos plásticos inventaron para vender el cuento de la apariencia juvenil! Ahora la ciencia acaba de descubrir que solo con tener sexo cualquiera puede lucir más joven.
 

El ejercicio sexual “es el tipo de actividad fisiológica que más influye positivamente en el ánimo y en el bienestar de la persona”, amén de mejorar el sistema inmunológico, prevenir el desarrollo de las enfermedades y tener un efecto analgésico que ayuda al individuo a resistir mejor el dolor.  Wow! el sexo parece ser la base de todo.
   La conclusión de los científicos se basa en que el sexo aumenta la producción de la hormona de crecimiento, la cual, además de mejorar la tonificación muscular, también retrasa los signos del envejecimiento.


   Aunque han revelado que el sexo también reduce el estrés, las hormonas liberadas en el acto sexual y la estimulación de determinados nervios, relajan todos los músculos del cuerpo y posee un efecto tranquilizador que dura varios días y ayuda a manejar futuras situaciones estresantes.


     Es un antídoto contra el dolor
  Sí, el sexo conjura y calma los llamados dolores tensionales (cefaleas, calambres menstruales, espasmos del aparato digestivo, dolores musculares y molestias del síndrome premenstrual). Además de la acción euforizante y calmante de las endorfinas y oxitocinas que se liberan tras el orgasmo, se incrementan los niveles de corticoides naturales, que tienen propiedades analgésicas


       Te hace lucir mejor
   El sexo rejuvenece, pero también embellece. El aumento de estrógenos en tu organismo te ayuda a mantener la piel más tersa y sin arrugas, la figura más afinada y el pelo y los ojos más brillantes.


  Existe un dicho muy conocido que dice... “Dinero llama dinero” y parece ser que en el sexo es igual, “Sexo llama sexo” del mismo modo, cuanto más sexo practiques, más tendrás. Se ha comprobado que si durante los 30 y 40 mantienes una actividad sexual continuada, será igual tras la menopausia e incluso en la tercera edad. Es decir, los muchos beneficios de la actividad sexual seguirán funcionando en tu organismo.


  Por eso es que los médicos recomiendan practicarlo, regularmente para beneficiarnos y disfrutar de los grandes placeres del sexo.

HIGIENE SEXUAL

Para Mujeres y Hombres

* Dada la importancia del tema utilizamos algunas expresiones que tal vez parezcan fuertes o muy crudas, pero que son indispensables para la completa comprensión del tema que estamos tratando....


  En la edición anterior iniciamos el tema de la higiene sexual, para cuando se tenga o no planeado tener un encuentro íntimo. Comentamos en lo general, la importancia de secarse bien, de los malos olores, ocasionados por la falta de buen baño diario, como también del cabello, la boca, los pies, y la necesidad de lavar bien las manos y la ropa íntima.


  Ahora bien, en esta edición hablaremos más específicamente del hombre y la mujer:
  Higiene sexual del hombre:  Desde luego que los genitales representan el área más importante en materia sexual, hay que cuidar su higiene no solamente por salud sino más bien porque cualquier descuido puede provocar nefastas impresiones.


  Curiosamente, de niños nos enseñan a lavarnos las manos, a cepillarnos los dientes, pero son pocos los padres que instruyen a sus hijos en el aseo genital, y si no nos lo enseñan los padres, ¿quién nos lo va a enseñar?


  En el caso de los hombres la limpieza e higiene genital, incluye el uso del agua y el jabón, dándole énfasis en su aplicación a áreas como el prepucio, el glande y el frenillo.


  Pene: Los hombres no circuncidados, es decir, aquellos que tienen el prepucio presente, si la limpieza no se realiza diariamente, tiende a acumularse una secreción blanca, llamada esmegma, la cual con los días adquiere mal olor y puede generar procesos infecciosos muy molestos.


  Por eso el hombre no circuncidado debe deslizar hacia atrás el prepucio para exponer en su totalidad el glande y localizar el frenillo y así poderlos limpiar adecuadamente. El hombre que ya fue circuncidado, y por ende no tiene prepucio, le resulta más fácil lavar estas áreas, porque están expuestas, y son evidentemente visibles. Una vez concluida la limpieza del pene, continuar con el vello púbico, y la bolsa testicular o escroto, aplicando agua y jabón de manera abundante.


  Ingle: Hay que darle la debida atención al área de la ingle, sobre todo al pliegue que se forma donde la pierna se une al tronco del cuerpo. En esta zona además de la aplicación del agua y el jabón es particularmente importante secarla de manera exhaustiva, ya sea con una toalla o usando las secadoras de pelo, con aire frío.


  La importancia de dejar seco el pliegue inguinal, es que la humedad en esta zona tiende a propiciar la aparición de hongos, que son muy molestos aunque inofensivos, los cuales generan irritación y un fuerte escozor.


 Ano:  La región anal, también debe ser motivo de una limpieza diaria, aun cuando no se mantengan prácticas anales, hay que remover restos. No se deben utilizar desodorantes ni fragancias en el área genital porque pueden provocar fuertes irritaciones.


 Higiene sexual de la mujer:  Desde luego que los genitales son el área más importante a la hora de hablar de sexo, pero por razones culturales las mujeres no han sido educadas para su correcta higiene.


  Vello púbico: La limpieza genital debe iniciarse con la aplicación de abundante cantidad de agua y jabón sobre el vello púbico, en el caso de mantenerlo, con el fin de remover cualquier resto de partículas como hilos de la ropa interior o de las prendas de cama, así como las secreciones normales de ese cabello. Además, este lavado permite eliminar algunas bacterias y hasta parásitos como el piojillo.


   Labios mayores y menores: Posteriormente, se deja el jabón a un lado y sólo con agua se procede a lavar los labios mayores, separándolos. Es de particular importancia remover un cebo o secreción blancuzca que suele acumularse en un pliegue que se forma entre los labios mayores y los labios menores. Esta secreción cuando se acumula puede provocar infecciones, mal olor y da una imagen desagradable de los genitales.
  La piel de los genitales femeninos es sumamente sensible, de manera que no se debe utilizar jabón, debido al riesgo de que se desarrolle una irritación química, la cual puede provocar ardor, dolor, picazón y enrojecimiento genital.


  Vagina: La vagina, es decir el orificio vaginal y su conducto, no se debe lavar, porque el cuerpo cuenta con mecanismos de autolimpieza los cuales son suficientes para una adecuada higiene.


   Ano:  La región anal, sobre todo la piel que esta alrededor del ano tolera perfectamente el uso del agua y jabón de manera que se puede utilizar de manera generosa.


  Algunas mujeres, usan papel higiénico en vez de toallas sanitarias, con frecuencia al retirarlo deja algunos pedazos pegados a la piel vaginal y anal, dando un mal aspecto.


   Senos:  Vale la pena referirse a la higiene de los senos, de los que erróneamente no se cree que ameriten un cuidado especial. La areola y el pezón de la mujer está cubierta por una fina capa de grasa que la protege de irritaciones, alergias y descamaciones, y la vuelven más resistente a la succión, por eso es recomendable que la mujer no se unte jabón en los pezones para que no remueva esta capa.


~Seguramente, si no ha llevado a cabo este tipo de higiene normalmente en su vida cotidiana, le resultarán algo exageradas estas recomendaciones, pero son fundamentales para cualquier persona, vaya o no a tener una relación sexual.
  Buena suerte, y a bañarse juntos que es una experiencia refrescante y maravillosa!!!

¿También el hombre puede fingir?

Es bien sabido que en determinadas circunstancias, la mujer puede fingir en la intimidad, pero la pregunta es:

 

Por: Vivianne Hiriart // Agencia Reforma

 

 

  La idea de que muchas mujeres fingen el orgasmo, o lo han hecho al menos alguna vez en su vida, es bastante común. Existen diversos estudios al respecto que ofrecen datos sobre la frecuencia con que lo hacen y explican las razones por las que actúan como si estuvieran en pleno éxtasis sin realmente estarlo. Pero, los hombres ¿también pueden fingir?... La respuesta es sí!  ¿Y lo hacen?... Otra vez, la respuesta es sí!, aunque en general son menos convincentes.
 
    El caso de las mujeres:
 Desde que se empezó a estudiar más a fondo la conducta sexual y sus motivaciones, se ha observado que muchas mujeres prefieren fingir los orgasmos para no mostrar que en realidad no lo sintieron. ¿Por qué? Según un estudio realizado por las especialistas de la Universidad de Kansas Charlene L. Muehlenhard y  Sheena K. Shippee, las principales razones por las que las mujeres suelen fingir un orgasmo son:
 
-El fingir puede ser por dos motivaciones muy similares; una, el no hacer sentir mal a su pareja, o por el contrario, querer hacerlo sentir bien.
-Tratar de cubrir las expectativas de su pareja.
-Querer parecer intensas y sexys.
-Intensificar la excitación sexual de su pareja o la propia.
-La pareja estaba a punto de alcanzar un orgasmo.
-No querer parecer anormales o inadecuadas.
-Por alguna razón, para ella muy válida, de querer poner fin a ese momento de relación sexual.
-Querer evitar conflictos con la pareja o evitar ser abandonadas.
  ¿Cómo lo hacen? La gran mayoría de ellas intensifican el ritmo de su respiración, gimen, dicen frases completas o solo palabras sueltas, pero muy candentes que usualmente jamás dirían, contraen los músculos, exageran sus movimientos y, de pronto, los detienen abruptamente.
 
  El caso de los hombres:
Pues sí, los hombres también fingen; aunque ciertamente tienen más dificultad en hacerlo y por supuesto, mucha menos práctica. Podría parecer más complicado, pues estamos acostumbrados a pensar que el orgasmo masculino es el equivalente a la eyaculación. Pero no, se puede eyacular sin sentir mucho y se puede sentir mucho sin eyacular. Sin embargo, es cierto que lo más común es que se den al mismo tiempo. Bueno, pues los hombres que fingen, explican las mencionadas especialistas en un artículo publicado en la revista Journal of Sex Research, lo que hacen comúnmente es simular que ya eyacularon y que, además les fue muy placentero. Si bien la forma en la que lo fingen tiene similitudes con lo que hacen las mujeres, existen algunas diferencias. Ellos aceleran e intensifican sus movimientos, gimen y avisan que están a punto de llegar al orgasmo, contraen los músculos y luego actúan como si estuvieran exhaustos. Algunos incluso, esconden los condones para que su pareja no vea que no hay nada dentro.
 
   Pero ¿por qué o para qué? 
  Las razones que los hombres argumentan son:
-Para terminar con un encuentro sexual que no está siendo muy efectivo, está siendo muy largo o sienten que no es muy probable que lleguen a un orgasmo (esto es más frecuente cuando están bajo el efecto de cantidades importantes de alcohol).
-Evitar hacer sentir mal a su pareja.
-Disimular la eyaculación precoz.
-Siente la presión de siempre llegar al orgasmo.
 
     Un guión a cumplir:
  Si bien hombres y mujeres fingen orgasmos, ellas  son más propensas a hacerlo; pero en ambos casos, sostienen las autoras del mencionado estudio, el “guión” prefabricado que tenemos en la cabeza sobre cómo se tienen que dar las cosas durante un encuentro sexual es una de las motivaciones principales detrás de esta conducta. Es decir, creer que los hombres siempre están deseosos y listos para un encuentro sexual, pensar que toda estimulación sexual debe terminar en un orgasmo para ser satisfactoria, pensar que debe haber una secuencia adecuada de tipos de estimulación y reacciones (como primero ella tiene un orgasmo con cierto tipo de estimulación y luego él con la penetración), o considerar que la experiencia de la mujer depende de la capacidad del hombre, son elementos que están detrás de la decisión de aquellos que fingen.
 

 

Joomla15 Appliance - Powered by TurnKey Linux