Relaciones de pareja

Algunas ‘claves’ para conservar a su lado a la pareja!

Aunque cada vez son menos, aún hay más parejas que duran muchos años de casados, ante eso cabría preguntarse: ¿cómo logran superar las crisis?, ¿cómo se sobreponen a la monotonía?... Aquí le damos:

  Tener pareja o mejor aún, conservar a su pareja es una de las tareas más difíciles que tiene el ser humano para mantener una relación sentimental. Hay relaciones de pareja largas, que logran superar cualquier crisis, en cambio existen otras que nunca serían capaces de superar esas mismas crisis.

  Comprender y/o entender al otro, pensar parecido, reconocer que se está equivocando, ponerse en los zapatos del otro, saber pedir perdón, son solo algunas de las claves para poder conservar a su lado a la persona que se ama; sin embargo, son situaciones difíciles de manejar según el temperamento de cada uno, además hay que estar dispuesto a ceder ‘algo’ en bien del otro.

  Aquí le damos a conocer algunas de las claves propuestas por expertos para quien realmente quiera conservar a su pareja:

PRACTICA LA EMPATÍA
   Lo principal en una pareja es ponerse siempre en lugar del otro. Esta actitud ayuda a entender por qué la otra persona pasa de cómplice a enemiga en cuestión de segundos y por qué piensa y actúa de determinada manera.

   La empatía ahorra muchas peleas inútiles y deja más tiempo feliz.

  La monotonía es, para muchas parejas, el peor enemigo. En muchos casos, su aparición produce consecuencias más negativas que si existiera una tercera persona, por lo que es bueno emplear la imaginación para salir de la rutina y no morirse de aburrimiento. En ocasiones basta con regalar una entrada para un concierto o introducir una nota romántica en el bolso.

LA FAMILIA
   Mantener relaciones cordiales con las respectivas familias es sano y recomendable. Sin embargo, no hay que excederse a la hora de incluirlos en  la nueva vida en común.
  El que uno vea un sinfín de cualidades maravillosas en su media naranja no significa que opine lo mismo de sus padres, hermanos y del resto de su familia.

NO DESCUIDARSE
    Cuando se quiere engatusar a alguien, se utilizan las mejores armas para conseguirlo, sin embargo, un vez conseguido el trofeo muchos y muchas bajan la guardia y descuidan su aspecto físico. Algo que no debería suceder, ya que la conquista del amado debe ser diaria. En este sentido, todo esfuerzo por mejorar se aprecia y se agradece.

RECORDAR SIEMPRE LO BUENO
  ¿Por qué no dedicar cada día cinco minutos a recordar cosas buenas del otro? Es cierto que todo el mundo comete errores, Pero no merece la pena estar a diario pensando en ellos, sino en los detalles positivos que demuestran la generosidad y buena voluntad de la pareja.

   Si además uno se acostumbra a perdonar, la relación se fortalecerá.
  En ocasiones, parejas se niegan a hacer el amor tras haber mantenido una discusión con su media naranja, mientras que otros prefieren arreglar estas pequeñas diferencias en la cama. ¿Qué es mejor? Cada pareja es un mundo. Lo que si recomiendan los expertos es que no se utilicen las relaciones sexuales para chantajear al otro cuando las cosas no van muy bien.

NO TENER FALSAS EXPECTATIVAS
  Hay personas que inician una relación pensando en que podrán cambiar las cosas que no le gustan del otro y esta actitud solo conduce al fracaso. Ya que nadie puede hacer que otra persona cambie, te gusta tal cual es o no.

TOMARSE LAS COSAS CON HUMOR
   La vida en pareja no tiene por qué ser idílica, habrá momentos en los que el día amanezca teñido de color de rosa y otros, amanezca gris. Las cosas no siempre van sobre ruedas y es preciso acostumbrase a ello.

  Para afrontar los malos momentos, nada mejor que tomárselo con humor.

TENERSE PACIENCIA
  Cuando en plena discusión, uno nota que el otro empieza a ponerse tenso y se le contraen los músculos, lo mejor es respirar profundamente varias  veces y llegar a un acuerdo.

  Perderse el respeto y herirse mutuamente está al alcance de cualquiera, pero las heridas tardan en cicatrizar. No olvide, todo depende de usted, del empeño y las ganas de mejorar su relación si la quiere conservar por mucho tiempo....   ¡Buena suerte!

Vínculo Saludable

Por: Laura Bo

En ocasiones podemos llegar a creer que las relaciones de pareja pueden ser demasiado complicadas y hasta ocasionar un trabajo extra, pero lo cierto es que se puede tener una relación saludable al alcance de la mano, siempre y cuando los dos estén dispuestos a trabajar un poquito para lograrlo. En esta oportunidad te damos algunas ideas que te pueden ser de mucha ayuda a la hora de comenzar a cuidar el vínculo que tienes con tu pareja.

- Mi palabra es ley... Para una gran mayoría de personas la palabra tiene un gran valor, por lo que haz que tus palabras valgan, cumple tus promesas. ¿Qué quiero decir con esto?, que cuando digas que harás algo, no hay otra opción, debes hacerlo!.  El que te olvides, prometas algo que sabes que no podrás o simplemente no cumplas, poco a poco hace que vayas rompiendo la confianza en la otra persona, algo que resulta fundamental para que cualquier relación se haga más fuerte y sólida cada día.
 

   Acepta tus errores... Existen personas que les cuesta mucho admitir sus errores, por diferentes motivos y circunstancias, por lo que si sabes que has hecho algo que ha lastimado a tu pareja, intencionalmente o no, reconócelo. Entiendo que en ocasiones por orgullo no queremos dar nuestro brazo a torcer pero el ser humilde y disculparse sinceramente, es de mucha utilidad. Y para ellos puedes usar frases como:... “Lo lamento, pero me hiciste enojar”, o “De verdad lo siento, pero me presionaste y por eso reaccione así”, etc.
 

Ahora que si una y otra vez cometes el mismo error y haces las mismas promesas, definitivamente necesitas ayuda.
- Escuchar a la pareja.... Otro punto fundamental es el escuchar (y pocas son las personas que saben hacerlo), a la pareja y es que puede necesitar que le prestes tu oído, aunque a veces no comprendas sus problemas o frustraciones ni sepas qué es exactamente lo que la otra persona está necesitando o buscando de ti en ese momento... “Ser bueno escuchando consiste en prestar atención a lo que el otro dice”.
 

Escuchar a tu pareja potenciará tu relación de muchas maneras y te ayudará a resolver diferencias sin discutir, a descubrir mejor la personalidad de tu pareja y sus gustos. No hay contraindicaciones a la hora de escuchar.

 Demuestra tu amor.... Tampoco hay contraindicaciones a la hora de demostrar tu cariño, hazlo de cualquier forma que puedas, pero hazlo. Muchas veces nos confiamos en que la otra persona sabe que la amamos, incluso aun sin nunca demostrárselo, pero lo cierto es que a todos nos gusta recibir cariño, apapachos, regalos, y atenciones especiales. Por ese motivo no dejes de hacerle sentir a tu pareja cuanto amor sientes, haz algo para que tu pareja lo valore, como levantarte temprano para cortar el césped, llevar a los chicos a la escuela, preparar el desayuno, ayudar con sus gastos, recuerda que los pequeños gestos son los que más dicen.

  No temas demostrar afecto físico, las relaciones donde hay amor están hechas de besos, abrazos y cariño. Haz cosas inesperadas, una cosa es besar a tu pareja cuando llegas del trabajo; y algo diferente es besar a tu mujer mientras están haciendo las compras de la semana, recuérdalo... Todo cuenta!

 Lealtad y sinceridad... Otro punto que no quiero dejar de mencionar, es la lealtad, que la verdad creo que es lo más importante en una relación. Si realmente estás comprometido con la otra persona esto será muy sencillo, pero de no ser así, seguramente la lealtad no sabrás qué significa.

  Piensa muy bien qué tipo de relación buscas, y no dañes a la otra persona. No funciona que le ocultes nada, especialmente tus sentimientos, sin importar si es bueno o malo, habla siempre con la verdad.

 Dale su espacio a tu pareja... Y para ir terminando dejé uno de los puntos más controversiales, es el espacio que como pareja ambos deben tener. Si esto lo está leyendo una persona insegura, celosa o controladora, no lo entenderá. Pero lo cierto es que todos necesitamos nuestro espacio, privacidad y libertad, a nadie le gusta sentirse observado ni controlado, por lo que si tu pareja lo siente perderás rápidamente su confianza y respeto, no te olvides que... “El león juzga por su condición”.

  Espero que tomes en cuenta “y practiques” las sugerencias que acabo de mencionar. Expresa tus sentimientos, dale ánimo, aprende a perdonar, ríanse juntos, dedíquense tiempo de calidad y no pierdan la comunicación... Y te aseguro que los problemas tardarán en llegar a tu relación y cuando lleguen, con cierta facilidad entre ambos los solucionarán... Suerte y hasta la próxima!

¿Cuánto conoce a su pareja?

El sentimiento ayuda en la elección de la pareja pero no se impresione con el flechazo inicial, para conocerle, hay que analizarle con lupa y objetividad

Por: Sylvia  I. Q.

  De todos es conocido el elevado número de divorcios que existe, sin embargo la integración y comunión de la pareja SI es posible y hasta es divertido y gratificante el proceso para llegar a ella.  

 El primer requisito e indispensable es conocer, pero realmente conocer a la pareja. Luego se debe emprender por decisión propia y gustosa el auténtico camino de la comunicación y la unión conyugal y seguir en él todos los días, llueva, truene o relampaguee.

  Poder conocer a una persona no es fácil, como tampoco lo es el tener una buena comunicación y una unión conyugal, sin embargo los expertos sugieren llevar a la práctica los siguientes puntos: comprensión, inteligencia, afectividad y voluntad. Lo que contribuirá a encontrar el camino hacia la felicidad matrimonial.

Comprensión
   Mucha gente confunde el término caridad con dar limosna cuando en realidad esta palabra significa amor. Los esposos se dan a sí mismos por amor pero esto no es suficiente; por algo existe una frase muy conocida que dice: la caridad más que en dar, está en comprender.

   Nadie puede comprender a otra persona si no le conoce, ¿verdad? De hecho hay parejas que se llevan cada sorpresa cuando descubren, por ejemplo, que su amorcito usa pupilentes; nada más que lo descubren... ¡justamente en la fiesta de su quince aniversario de bodas!

   Para evitar asombros, más vale que cada uno se empeñe en el conocimiento del otro y para eso hay que dejarse guiar por la inteligencia, más que por el sentimiento.

   Cierto es que el sentimiento ayuda en la elección de la pareja, pero luego del flechazo inicial; lo que sigue es una firme voluntad por analizar -con lupa, incluso- el carácter y la manera de ser de quien puede convertirse en nuestro compañero o compañera por el resto de la vida.

  Ahora que, por mejor investigador que sea uno, nadie debería atreverse a decir, aun cuando tenga muchos años de casado: Yo conozco perfectamente a mi pareja. Simplemente eso no puede ser cierto porque a veces no nos conocemos a nosotros mismos, por lo tanto el proceso de convivir con el cónyuge, siempre será entretenido.

Inteligencia
  Nadie puede afirmar que el hombre es más inteligente que la mujer o viceversa. La verdad es que tienen igual capacidad intelectual, sin embargo son diferentes en la manera de entender, de conocer y captar la realidad.

  La apreciación de un problema es más pasional en la mujer, más fría en el hombre. Es por eso que la mujer tiende a exagerar las dificultades y el hombre a minimizarlas. Entre los dos pueden conseguir el tan anhelado equilibrio.

Afectividad
 Lo característico de la mujer es la ternura y la necesidad constante de dar y recibir manifestaciones de afecto. En cambio al hombre hasta le han inventado por ahí una canción que dice: mi rey era un monstruo de piedra, con el corazón de piedra.  Por algo será ¿no? ¡Bien merecida se tiene su fama! aunque su naturaleza sea la verdadera responsable y a la vez muy sabia, pues de la unión de los dos surge nuevamente la armonía.

Voluntad
  Una buena integración requiere de voluntad para crecer en pareja, antes que buscar la satisfacción individual de necesidades propias. Pero ¿cómo saber si en verdad tengo voluntad de conocer a la persona con la que me casé....?

¡Te perdono, pero no puedo olvidar!

  Son muchas las parejas que en algún momento atraviesan por una etapa tan decepcionante de la vida, como lo es la infidelidad y lo más lamentable  es que el infiel, al no entender el daño que le hace a su pareja, tampoco mide los alcances de sus actos.

   La infidelidad puede darse por diferentes razones o motivos, pero no deja de ser un engaño, una traición y una falta a la pareja.

    Cuando se descubre una traición sentimental de este tipo, mil preguntas vienen a la mente de él (o la) ofendido/a; ¿por qué?... ¿acaso no le he demostrado que lo/la amo?), si le he dado todo, ¿por qué me traicionó?... ¿No era mejor que me dijera que ya no quiere nada conmigo?, etc., etc. 

  Pero por otro lado, también está el ofensor que, una vez descubierta su insana actitud, empieza a buscar excusas creíbles o no, pide perdón y al no obtenerlo, vienen los reproches: ¿Por qué es tan difícil que me perdones?, no fue nada serio, sino al pasajero, yo sigo enamorado(a) de ti, si tú eres lo único que me importa, ¿por qué no lo olvidamos?

   Definitivamente es difícil perdonar una infidelidad porque es una traición, es un puñal clavado directamente en nuestro ego, es ver desvanecerse muchas escenas de nuestra vida en común, es como si se rompiera el lazo que nos une, es a su vez, como un golpe seco en la cabeza que te deja inconsciente y pierdes todos los sentidos por un instante, es como si no se pudiera oír, ni ver, ni sentir, que resulta muy difícil creer, después que das todo de ti y te pagan con una traición, además siempre quedará la duda en lo más profundo del corazón: ¿Si te perdono… y lo vuelves a hacer?

    Muchas personas se preguntan: ¿Por qué no puedo olvidar la infidelidad de mi pareja?... Perdonarle o no, es sólo una decisión que le compete a cada quien, el proceso de olvidar no es fácil de sobrellevar y es que la imagen de la traición siempre perdurará en la pareja ofendida; por eso algunas relaciones, simplemente, no pueden sobrevivir a esta situación. Sin embargo, tenga en cuenta que siempre hay gente que puede aprender de sus errores, y que nada tiene por qué ser eterno.

  Si usted fue él  o la ofendido/a y ha elegido permanecer con su pareja, hay muchos puntos por tratar, que pueden ser consultados, de forma individual o con su pareja, con familiares o conocidos que hayan atravesado y superado la misma situación. Tal vez recordará siempre el daño de ese momento, y probablemente tenga la traición muy presente en el futuro. Por lo tanto, lo ideal es consultar con una fuente objetiva del exterior, antes de tomar una decisión. Fundamentalmente, debe preguntarse si se justifica el esfuerzo por continuar la relación.

 Una nueva oportunidad 
  Supongamos que usted ya ha tomado la decisión de permanecer con su pareja y aunque luego de la reconciliación, ambos sostienen que hay que olvidarse del asunto, debe estar consciente que se puede llegar a encontrar el perdón en su corazón, pero que su mente, es casi imposible que olvide lo ocurrido. Esto no es malo, sino una señal de alerta, una experiencia que servirá para el futuro.

  Pero si están dispuestos a seguir, es importante tomar en cuenta que “la comunicación y la confianza son la clave de las relaciones.

  Y en ese sentido, usted debe entender que no puede cambiar lo que sucedió, pero sí puede aprender de ello y por lo mismo, que la relación no sobrevivirá sin la comunicación apropiada.  Si desea saber por qué ocurrió esto, puede hacer preguntas, pero tiene que estar preparado para oír respuestas honestas y eso quiere decir que no siempre escuchará lo que usted desea.

   Para algunas personas se puede ver la infidelidad, como una segunda oportunidad, es como si algo en nuestro interior nos gritara. ¡Hey! … “Tienes asuntos pendientes con tu pareja... RESUÉLVELOS”.

  A veces en la relación se van acumulando y callando cosas que nos desagradan y cuando ocurren hechos como una infidelidad, entonces viene la explosión y estalla! Y es precisamente ahí donde llega una nueva oportunidad para mejorar y crecer como persona al lado de tu  pareja, buscar esos errores cometidos de ambas partes y sanarlos, aún hay tiempo.

   A veces las labores diarias no dejan tiempo para un  momento a solas, ya sea por los hijos o porque simplemente no se busca un tiempo para los dos, traten de dárselo y de establecer metas comunes a futuro, esto los ayudará a mantenerse enfocados.

   Por último, les digo que si después de hacer todo lo humanamente posible por perdonar y sobre todo olvidar, él o ella siguen con la actitud recelosa en todo momento y en la intimidad están recordando la infidelidad, y hasta pretenden hacer comparaciones con la ‘otra persona’, es el momento de evaluar si vale la pena continuar con esta relación o si es preferible terminarla, que a la larga puede ser eso más sano para ambos y para los hijos, en caso de que los haya... Mucha suerte!

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