Relaciones de pareja

Llegaron las luces, las decoraciones, las celebraciones, y regresan, como cada año, los desacuerdos!

Evita las discusiones ‘a causa’ de la Navidad!

  Se supone que la Navidad es  la típica fiesta para “disfrutar” en familia. Que en ocasiones, lejos de ser una alegría, se convierte en un fastidio para muchos.

  De por sí las relaciones de pareja son algo complejas, y si a eso le sumamos a la familia política con la que no tenemos una buena comunicación... Se convierte en todo un desastre. Es momento de tomar decisiones inteligentes, esto para no estar en situaciones de estira y afloja con nuestra pareja e incluso con nosotros mismos.   

  ¿Con quién pasar la Nochebuena?, ¿Dónde cenar el día de Navidad?, ¿Recibir a la suegra unos días en casa?; y en caso de que los hubiera, ¿cómo llevarte bien con los hijos de tu pareja? Éstas son solo algunas de las tantas preguntas que cada pareja se plantea cuando llega esta temporada. “La Navidad puede ser una fuente de desgaste y de discusiones, de hecho es habitual que en esta época haya incluso separaciones y divorcios”. Parecería que el pavo viene relleno de discusiones y no del delicioso stuffing.

  Son muchas las cosas que tenemos que tener en cuenta para poder sobrellevar la fiesta en paz.   ¿Sabes cómo disfrutar las fiestas navideñas en pareja? Al iniciar una vida en pareja, sobre todo cuando se trata de recién casados, es difícil ponerse de acuerdo para celebrar las fiestas navideñas. Por ello, necesitan llegar a acuerdos que les permitan sentirse satisfechos y felices.

  Se supone que en la época las fiestas decembrinas se estrechan las relaciones, lo que incrementa el afecto y el amor; sin embargo, algunas veces nuestras decisiones y actitudes pueden alejarnos más que acercarnos.

  Para que no sufras estas fiestas navideñas, te doy los siguientes tips para que disfrutes plenamente y te olvides de los problemas que pueden alejarte de tu media naranja.

 1.- ¿Con quién pasarán las fiestas?: Esta decisión es vital para que ambos estén cómodos y felices. Las parejas recién casadas o aquellas que viven juntas deben decidir si van con los padres, los amigos o los suegros. Traten de llegar a un acuerdo que sea equitativo para los dos. Por ejemplo, una Navidad pueden pasarla con tus papás y el próximo año con tus suegros, o viceversa.

 2.- Sé flexible: Escucha todas las explicaciones que te da tu pareja y logren un acuerdo con el que los dos estén conformes. Tal vez no se sienta cómodo/a en la casa de tus padres o de tus amigos, así que puedes proponer que se reúnan en tu hogar.

 3.- Viajes: Pasar las fiestas navideñas lejos de casa puede ser interesante para uno de los dos, sin embargo, deben ponerse de acuerdo para dejar a sus familiares y disfrutar al máximo el tiempo entre los dos.

 4.- Costumbres navideñas: Otro tema que genera discusiones entre las parejas son las costumbres navideñas, así que trata de relajarte y entiende la importancia que tienen para tu pareja. Trata de unirte a ellas para pasar más tiempo juntos.

 5.- Compartir con los hijos de tu pareja: Aquí entramos en un terreno algo complicado. Si no tienes una buena relación con ellos puede resultar algo estresante para todos, por lo que te propongo que este año tu meta sea lograr una buena o por lo menos cordial relación. 

  De acuerdo con los especialistas, la época navideña hay que disfrutarla con alegría a lado de tu pareja, deja atrás las incomodidades, problemas, discusiones y aprecia cada virtud de la persona que tendrás a tu lado toda la vida. 

  Buena suerte, y aprovecho para desearte una Feliz Navidad y agradecerte por ser parte de mi vida!

Cuando la confianza se ha roto...

¿Es posible recuperar ese vinculo que unía a la pareja?

Por Laura Bo

Luego de una decepción, engaño e incluso de un mal entendido, lamentablemente en ocasiones se pierde la confianza que le teníamos a la pareja y recuperarla se convierte en todo un reto y en ocasiones el aceptar que se ha cometido un error y pedir o dar perdón se convierte en el detonante en la destrucción de una relación.

  Aunque cada caso es diferente, por lo general sucede algo así:

   La decepción. “No es el hombre (o la mujer) que yo creía” es el típico comentario de una persona que ha perdido la admiración en su pareja. Echar la culpa a la otra persona de este problema no es la solución. Si tu pareja no es la de “antes” seguramente te hará sentir decepcionada/o y esto generará un conflicto. 

  Falta de asertividad. ¿Por qué nos cuesta dar el primer paso a la hora de pedir perdón? A muchos de nosotros nos cuesta pedir perdón cuando consideramos que la culpa no es nuestra o no hemos sido los causantes de la situación. Es más fácil acusar a la pareja y cargarla con todo el peso de la culpa, en vez de repartirla entre los dos. Si además se suma

la molestia que hay en ese momento y el orgullo lastimado, la mezcla es explosiva!!!. Detente un minuto y piensa, quizá tu pareja también esté dolida y su punto de vista tenga algo de fundamento, al igual que el tuyo. Respira profundo, date unos minutos y diálogo, diálogo y diálogo es lo que más necesitan.

  Por otro lado también puede que hayas perdido la confianza, por diferentes situaciones que han vivido, ¿Convivirías con alguien en quien ya no confías? Según el diccionario, “confianza” es la ilusión segura que se deposita en una persona o cosa. 

   Cuando una pareja decide que vivirán juntos, lo hacen porque están seguros y confiados en que la otra persona responderá adecuadamente ante la vida y que no defraudará en ningún aspecto.

 Pero ¿qué ocurre cuándo nos traiciona o nos humilla? Lo lógico es que dejemos de confiar en él o ella y cuando la desconfianza se instala, no hay mucho que se pueda hacer.

 Pero en ocasiones también los problemas de confianza están relacionados con la inseguridad. De ahí también surge esa obsesión por tener el control de la vida de la otra persona, muchos acusan a  su pareja de que alimentan sus celos con sus actos cuando en realidad son ellos mismos quienes van sembrando esa semilla, esto ocurre pero no tiene por qué ser una generalidad.

   El ser claro y directo es una forma sencilla y quizás la más sincera para con nuestra pareja respecto a inseguridades que podamos estar teniendo.

  ¿En qué momento la relación de pareja, basada en la confianza, se rompe y entra la sombra de la duda o la sospecha? Ese síntoma suele aparecer en las personas por diversas circunstancias, y es la desconfianza. Está relacionada con el miedo y tiene que ver con baja autoestima. Se encierra en una escasa capacidad asertiva para enfrentarse con éxito a cualquier situación cotidiana sentimental.

  ¿Por qué se origina la desconfianza en la pareja? Puede aparecer por diversas razones, la mayor parte de ellas se debe a mentiras, celos o infidelidad; y cuando esta última es descubierta, la persona engañada perderá la confianza en su pareja.

   La confianza es el pilar fundamental de la vida en común. Sin confianza no se puede establecer una relación de intimidad real con la otra persona. Cuando la convivencia está teñida de sospechas, de dudas no justificadas acerca de la lealtad o fidelidad, puede volverse en un círculo vicioso y la relación insostenible.

    Si realmente quieres recuperar tu confianza:

- Deja de buscar pruebas. A corto plazo disminuyen las dudas, pero a largo plazo mantienen la desconfianza.

- Ubicarte en lo que verdaderamente está sucediendo en lugar de estar pendiente del pasado. 

- Dedicar tiempo a hacer actividades individuales fuera de la pareja y compartir luego con la pareja cómo han ido.

- Organizar actividades de pareja que sean divertidas, y generen mayor espacio de intimidad.

- Valorar los aspectos positivos de uno mismo y reforzarlos.

  Si pese a estas recomendaciones todavía prevalece la desconfianza en la relación, les sugiero que acudan a un terapeuta de parejas, ya sea juntos o por separado, para que les ayude a superar el problema.

El mal humor en la pareja

Para evitar enfrascarte en nocivas discusiones, trata de conocerle sus emociones

Por Laura Bo

  Poco tolerante, mal humor, impaciente, poco comprensivo e irritable son algunos de los sinónimos que se utilizan para precisar cuando una persona, y en este caso tu pareja, anda de mal genio.

  Las causas son diversas, van desde problemas en el trabajo, familiares y hasta por dormir mal, cualquier situación incómoda y que no se sabe o no se quiere comunicar es la excusa perfecta para que las caras largas y las pocas palabras abunden en tu relación.

  Sin embargo, algunos especialistas aseguran que: “muchas veces el mal genio puede ser un síntoma encubierto de una depresión y hay que tenerlo en cuenta, porque esa señal es una alerta que indica que algo no anda bien, sobre todo en los hombres que les cuesta más explicar lo que les pasa”. 

  Cuando hemos empezado nuestra vida de pareja, muchas veces nos damos cuenta de que el carácter de nuestro esposo/a no es como lo esperábamos, y que su mal genio, en vez de ir disminuyendo, se va haciendo más evidente.  Como consecuencia de ello, respondemos ante la agresión con más agresión verbal, haciendo que nuestras discusiones terminen en peleas.

  Si sientes que esto está llegando a tu relación, lo más saludable es que empieces a tratar el asunto con cautela, a fin de lograr expresarle a tu pareja los sentimientos que esto te causa y así aprender a llevar juntos el mal humor.

  No es difícil que por alguna razón, como te mencionaba, tu pareja tenga un pésimo día y por ende, un humor que saca chispas. El problema está cuando reaccionas de la misma forma, y comienzas a creer que es imposible tener trato con la otra persona sin que éste se moleste.

  Aquí quiero hacer un paréntesis y aclarar que el mundo está lleno de diferentes personalidades y caracteres, por lo que por naturaleza hay personas un poco más temperamentales que otras, por lo que tenemos que aprender a sobrellevarlo y comprender a nuestra pareja sin caer en la justificación.

  Existen algunas cosas que puedes hacer para mantener una relación saludable, pero lo primero que deben hacer es aceptar que en este problema la culpa es de ambos: de ti por no poner las reglas desde el principio, o no dar el espacio que él necesita y de él por no controlar su mal humor y ser incapaz de expresar qué es lo que le molesta o preocupa. Y al revés también.

  Ahora bien para combatir esos momentos de irritación, y así mantener una relación saludable, te recomiendo lo siguiente:

 1. Cuando veas a tu pareja con cara larga, pregunta una vez que sucede, si este te dice que nada, dale su espacio para que analice lo que está pasando, y tenga la claridad para poder comentártelo.

 2. Olviden por un momento el motivo de molestia y traten de dejar el pasado en el pasado.

 3. Busquen en la música un motivo para estar alegres e inclusive, con energía para pensar en tener otro tipo de actividad que disfruten mucho hacer juntos.

 4. Hagan cosas que les produzcan placer, ¿ideas? Disfrutar de algún postre que haga a sus ojitos girar del gusto, resolver rompecabezas o ¡bailar!

 5. Busquen una distracción que corte el momento, para esto ir al cine o ver una película en casa es una estupenda posibilidad.

 6. Y por último, que nunca se pierda la comunicación entre ustedes.

  Todos necesitamos en algún momento nuestro espacio de soledad para pensar por lo que estamos pasando, y es normal... Por lo que tu pareja tiene que comprenderlo así como tú...

  Buena suerte, y hasta la próxima!

Que tu relación sea a prueba de crisis...

Algunos tips para que puedas acercarte lo más posible a ello

Por: Laura Bo

  Normalmente cuando las relaciones de pareja comienzan a formalizarse, se tiende a pasar del “yo” a “nosotros”. Se deja de hacer planes individuales para organizar actividades en común. En definitiva, se piensa por los dos.

   Está muy bien compartir, querer estar con tu pareja en los ratos libres. Pero como todo en exceso, puede ser perjudicial para la relación.

   Esto puede ocurrir cuando anulamos el espacio que ha tenido nuestra pareja antes de vivir juntos, ya que algunas personas quieren tener el control de la vida de la otra persona.

   Si quieres tener una vida sana de pareja es importante tener en cuenta que cada uno de los miembros de la pareja necesita su propio espacio personal. Esto es debido a varios motivos, pero el principal es que cambiar de aires y tener tiempo para uno mismo es básico para la estabilidad emocional de cada uno.

   Imagínate estar pegados uno con el otro las 24 horas al día, que por mucho que te guste para tiempo juntos,  al final resultará agotador. Es necesario, que tomes un descanso, y dejes que tu pareja también lo haga. 

   Antes de conocer a tu pareja ya tenías vida propia y hacías una serie de cosas que con pareja a menudo son complicadas de compatibilizar. Por ello es básico que cada uno pueda seguir viendo a sus amigos de forma separada o visite a su familia de forma individual. No hablamos de lo mismo ni actuamos igual cuando estamos delante de nuestra pareja que cuando estamos solos.

   Con esto no quiero decir que tu pareja te cohíba o te impida actuar con naturalidad, aunque haya parejas que sí lo intenten, pero la personalidad de cada uno y su forma de actuar tienen un poco que ver con la situación y el entorno. Por lo tanto es básico y totalmente recomendable poder quedar con tus amigas para simplemente charlar de tus cosas  o quedar con tus amigos para jugar a los vídeo juegos o simplemente tomarse una cerveza, como lo han hecho hasta ahora.

  Tener pareja no significa tener que dejar de lado a nuestras amistades ni tener la obligación de compartirlo todo. Hay muchas cosas que no podrás hacer en pareja y que no vas a querer abandonar. Si te gusta jugar al fútbol eso es algo que tienes que hacer por ti mismo, junto a tus amigos. Si quieres que sea compatible con tu pareja puedes pedirle que vaya a verte o invitarla a cenar tras el partido junto al resto de parejas.

  Por otro lado no es necesario compartir los amigos y todos los momentos de los que disfruta una persona a lo largo del día. Además lo bueno de tener experiencias por separado es que luego tienen cosas que comentar  y recordar juntos. Cosa que le dará un nuevo aire a la relación, temas de conversación  diferentes todos los días, lo que hará que la monotonía no llegue a tu relación y te aburras.

  Si eres mujer y te gusta ir al gimnasio tal vez eso no lo puedas hacer con tu pareja, de modo que no debería haber ningún problema por hacerlo sola, o junto a tus amigas.

  Ahora, también existen puntos negativos de pasar tiempo por separado, sobre todo cuando uno de los dos quiere pasar más tiempo con amigos. Definitivamente esto puede traer conflictos a la relación por lo que el equilibrio tiene que llegar en forma de consenso de ambos. Hay muchos tipos de pareja y siempre y cuando ambos miembros de la misma estén de acuerdo cualquiera de ellos es válido.

  Con esto quiero decir que una pareja puede funcionar perfectamente si pasan el 100% del tiempo juntos, siempre y cuando ambos quieran. Si uno de ellos deja de hacer cosas con sus amigos o de disfrutar de tiempo personal por amor, no por deseo propio eso puede acabar pasando factura tarde que temprano.

  El éxito llegará cuando ambos logren una relación abierta y con el espacio que cada uno necesite. Buena suerte!

 

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