Relaciones de pareja

El mal humor en la pareja

Para evitar enfrascarte en nocivas discusiones, trata de conocerle sus emociones

Por Laura Bo

  Poco tolerante, mal humor, impaciente, poco comprensivo e irritable son algunos de los sinónimos que se utilizan para precisar cuando una persona, y en este caso tu pareja, anda de mal genio.

  Las causas son diversas, van desde problemas en el trabajo, familiares y hasta por dormir mal, cualquier situación incómoda y que no se sabe o no se quiere comunicar es la excusa perfecta para que las caras largas y las pocas palabras abunden en tu relación.

  Sin embargo, algunos especialistas aseguran que: “muchas veces el mal genio puede ser un síntoma encubierto de una depresión y hay que tenerlo en cuenta, porque esa señal es una alerta que indica que algo no anda bien, sobre todo en los hombres que les cuesta más explicar lo que les pasa”. 

  Cuando hemos empezado nuestra vida de pareja, muchas veces nos damos cuenta de que el carácter de nuestro esposo/a no es como lo esperábamos, y que su mal genio, en vez de ir disminuyendo, se va haciendo más evidente.  Como consecuencia de ello, respondemos ante la agresión con más agresión verbal, haciendo que nuestras discusiones terminen en peleas.

  Si sientes que esto está llegando a tu relación, lo más saludable es que empieces a tratar el asunto con cautela, a fin de lograr expresarle a tu pareja los sentimientos que esto te causa y así aprender a llevar juntos el mal humor.

  No es difícil que por alguna razón, como te mencionaba, tu pareja tenga un pésimo día y por ende, un humor que saca chispas. El problema está cuando reaccionas de la misma forma, y comienzas a creer que es imposible tener trato con la otra persona sin que éste se moleste.

  Aquí quiero hacer un paréntesis y aclarar que el mundo está lleno de diferentes personalidades y caracteres, por lo que por naturaleza hay personas un poco más temperamentales que otras, por lo que tenemos que aprender a sobrellevarlo y comprender a nuestra pareja sin caer en la justificación.

  Existen algunas cosas que puedes hacer para mantener una relación saludable, pero lo primero que deben hacer es aceptar que en este problema la culpa es de ambos: de ti por no poner las reglas desde el principio, o no dar el espacio que él necesita y de él por no controlar su mal humor y ser incapaz de expresar qué es lo que le molesta o preocupa. Y al revés también.

  Ahora bien para combatir esos momentos de irritación, y así mantener una relación saludable, te recomiendo lo siguiente:

 1. Cuando veas a tu pareja con cara larga, pregunta una vez que sucede, si este te dice que nada, dale su espacio para que analice lo que está pasando, y tenga la claridad para poder comentártelo.

 2. Olviden por un momento el motivo de molestia y traten de dejar el pasado en el pasado.

 3. Busquen en la música un motivo para estar alegres e inclusive, con energía para pensar en tener otro tipo de actividad que disfruten mucho hacer juntos.

 4. Hagan cosas que les produzcan placer, ¿ideas? Disfrutar de algún postre que haga a sus ojitos girar del gusto, resolver rompecabezas o ¡bailar!

 5. Busquen una distracción que corte el momento, para esto ir al cine o ver una película en casa es una estupenda posibilidad.

 6. Y por último, que nunca se pierda la comunicación entre ustedes.

  Todos necesitamos en algún momento nuestro espacio de soledad para pensar por lo que estamos pasando, y es normal... Por lo que tu pareja tiene que comprenderlo así como tú...

  Buena suerte, y hasta la próxima!

Que tu relación sea a prueba de crisis...

Algunos tips para que puedas acercarte lo más posible a ello

Por: Laura Bo

  Normalmente cuando las relaciones de pareja comienzan a formalizarse, se tiende a pasar del “yo” a “nosotros”. Se deja de hacer planes individuales para organizar actividades en común. En definitiva, se piensa por los dos.

   Está muy bien compartir, querer estar con tu pareja en los ratos libres. Pero como todo en exceso, puede ser perjudicial para la relación.

   Esto puede ocurrir cuando anulamos el espacio que ha tenido nuestra pareja antes de vivir juntos, ya que algunas personas quieren tener el control de la vida de la otra persona.

   Si quieres tener una vida sana de pareja es importante tener en cuenta que cada uno de los miembros de la pareja necesita su propio espacio personal. Esto es debido a varios motivos, pero el principal es que cambiar de aires y tener tiempo para uno mismo es básico para la estabilidad emocional de cada uno.

   Imagínate estar pegados uno con el otro las 24 horas al día, que por mucho que te guste para tiempo juntos,  al final resultará agotador. Es necesario, que tomes un descanso, y dejes que tu pareja también lo haga. 

   Antes de conocer a tu pareja ya tenías vida propia y hacías una serie de cosas que con pareja a menudo son complicadas de compatibilizar. Por ello es básico que cada uno pueda seguir viendo a sus amigos de forma separada o visite a su familia de forma individual. No hablamos de lo mismo ni actuamos igual cuando estamos delante de nuestra pareja que cuando estamos solos.

   Con esto no quiero decir que tu pareja te cohíba o te impida actuar con naturalidad, aunque haya parejas que sí lo intenten, pero la personalidad de cada uno y su forma de actuar tienen un poco que ver con la situación y el entorno. Por lo tanto es básico y totalmente recomendable poder quedar con tus amigas para simplemente charlar de tus cosas  o quedar con tus amigos para jugar a los vídeo juegos o simplemente tomarse una cerveza, como lo han hecho hasta ahora.

  Tener pareja no significa tener que dejar de lado a nuestras amistades ni tener la obligación de compartirlo todo. Hay muchas cosas que no podrás hacer en pareja y que no vas a querer abandonar. Si te gusta jugar al fútbol eso es algo que tienes que hacer por ti mismo, junto a tus amigos. Si quieres que sea compatible con tu pareja puedes pedirle que vaya a verte o invitarla a cenar tras el partido junto al resto de parejas.

  Por otro lado no es necesario compartir los amigos y todos los momentos de los que disfruta una persona a lo largo del día. Además lo bueno de tener experiencias por separado es que luego tienen cosas que comentar  y recordar juntos. Cosa que le dará un nuevo aire a la relación, temas de conversación  diferentes todos los días, lo que hará que la monotonía no llegue a tu relación y te aburras.

  Si eres mujer y te gusta ir al gimnasio tal vez eso no lo puedas hacer con tu pareja, de modo que no debería haber ningún problema por hacerlo sola, o junto a tus amigas.

  Ahora, también existen puntos negativos de pasar tiempo por separado, sobre todo cuando uno de los dos quiere pasar más tiempo con amigos. Definitivamente esto puede traer conflictos a la relación por lo que el equilibrio tiene que llegar en forma de consenso de ambos. Hay muchos tipos de pareja y siempre y cuando ambos miembros de la misma estén de acuerdo cualquiera de ellos es válido.

  Con esto quiero decir que una pareja puede funcionar perfectamente si pasan el 100% del tiempo juntos, siempre y cuando ambos quieran. Si uno de ellos deja de hacer cosas con sus amigos o de disfrutar de tiempo personal por amor, no por deseo propio eso puede acabar pasando factura tarde que temprano.

  El éxito llegará cuando ambos logren una relación abierta y con el espacio que cada uno necesite. Buena suerte!

 

Cuando la confianza se ha roto...

¿Es posible recuperar ese vinculo que unía a la pareja?

Por Laura Bo

Luego de una decepción, engaño e incluso de un mal entendido, lamentablemente en ocasiones se pierde la confianza que le teníamos a la pareja y recuperarla se convierte en todo un reto y en ocasiones el aceptar que se ha cometido un error y pedir o dar perdón se convierte en el detonante en la destrucción de una relación.

  Aunque cada caso es diferente, por lo general sucede algo así:

   La decepción. “No es el hombre (o la mujer) que yo creía” es el típico comentario de una persona que ha perdido la admiración en su pareja. Echar la culpa a la otra persona de este problema no es la solución. Si tu pareja no es la de “antes” seguramente te hará sentir decepcionada/o y esto generará un conflicto. 

  Falta de asertividad. ¿Por qué nos cuesta dar el primer paso a la hora de pedir perdón? A muchos de nosotros nos cuesta pedir perdón cuando consideramos que la culpa no es nuestra o no hemos sido los causantes de la situación. Es más fácil acusar a la pareja y cargarla con todo el peso de la culpa, en vez de repartirla entre los dos. Si además se suma

la molestia que hay en ese momento y el orgullo lastimado, la mezcla es explosiva!!!. Detente un minuto y piensa, quizá tu pareja también esté dolida y su punto de vista tenga algo de fundamento, al igual que el tuyo. Respira profundo, date unos minutos y diálogo, diálogo y diálogo es lo que más necesitan.

  Por otro lado también puede que hayas perdido la confianza, por diferentes situaciones que han vivido, ¿Convivirías con alguien en quien ya no confías? Según el diccionario, “confianza” es la ilusión segura que se deposita en una persona o cosa. 

   Cuando una pareja decide que vivirán juntos, lo hacen porque están seguros y confiados en que la otra persona responderá adecuadamente ante la vida y que no defraudará en ningún aspecto.

 Pero ¿qué ocurre cuándo nos traiciona o nos humilla? Lo lógico es que dejemos de confiar en él o ella y cuando la desconfianza se instala, no hay mucho que se pueda hacer.

 Pero en ocasiones también los problemas de confianza están relacionados con la inseguridad. De ahí también surge esa obsesión por tener el control de la vida de la otra persona, muchos acusan a  su pareja de que alimentan sus celos con sus actos cuando en realidad son ellos mismos quienes van sembrando esa semilla, esto ocurre pero no tiene por qué ser una generalidad.

   El ser claro y directo es una forma sencilla y quizás la más sincera para con nuestra pareja respecto a inseguridades que podamos estar teniendo.

  ¿En qué momento la relación de pareja, basada en la confianza, se rompe y entra la sombra de la duda o la sospecha? Ese síntoma suele aparecer en las personas por diversas circunstancias, y es la desconfianza. Está relacionada con el miedo y tiene que ver con baja autoestima. Se encierra en una escasa capacidad asertiva para enfrentarse con éxito a cualquier situación cotidiana sentimental.

  ¿Por qué se origina la desconfianza en la pareja? Puede aparecer por diversas razones, la mayor parte de ellas se debe a mentiras, celos o infidelidad; y cuando esta última es descubierta, la persona engañada perderá la confianza en su pareja.

   La confianza es el pilar fundamental de la vida en común. Sin confianza no se puede establecer una relación de intimidad real con la otra persona. Cuando la convivencia está teñida de sospechas, de dudas no justificadas acerca de la lealtad o fidelidad, puede volverse en un círculo vicioso y la relación insostenible.

    Si realmente quieres recuperar tu confianza:

- Deja de buscar pruebas. A corto plazo disminuyen las dudas, pero a largo plazo mantienen la desconfianza.

- Ubicarte en lo que verdaderamente está sucediendo en lugar de estar pendiente del pasado. 

- Dedicar tiempo a hacer actividades individuales fuera de la pareja y compartir luego con la pareja cómo han ido.

- Organizar actividades de pareja que sean divertidas, y generen mayor espacio de intimidad.

- Valorar los aspectos positivos de uno mismo y reforzarlos.

  Si pese a estas recomendaciones todavía prevalece la desconfianza en la relación, les sugiero que acudan a un terapeuta de parejas, ya sea juntos o por separado, para que les ayude a superar el problema.

¿Cómo tener una vida “llevadera” con tu familia política?

Aquí tienes algunos tips para llevarse bien... y hasta atraer a suegros y cuñadas!

Es muy común que con tu pareja todo esté de color de rosas, pero cuando llega el momento de compartir una reunión con la familia del otro se puede convertir en una gran presión para ambos, donde tienen que aprender a manejar un buen equilibro para sobrellevar una relación cordial.

  Sobre todo en estas fechas que se aproxima Acción de Gracias, Navidad, y Año Nuevo! todo puede convertirse en un verdadero caos, si es que no sabes cómo sobrellevar estas reuniones...

   Dicen que cuando te casas con alguien, también lo haces con su familia, y desafortunadamente.... es cierto!.  

   En el caso de ambos, el papel de su pareja con sus padres y hermanos es crucial, por lo que para tener éxito en tu relación, es básico mantener la armonía tanto en tu familia como en la suya, pero, a veces más que una dosis de paciencia, se necesitan ciertas pautas para llevarse bien.   Las claves son:

 1. Aunque la relación con algún miembro de la familia política no sea la optima, sé atenta/o y actúa con educación. Ante un mal comportamiento por parte de tu suegra o tu cuñada, no pierdas la calma e intenta por lo menos ser educada/o; esta conducta te ayudará a ganar fuerza con tu pareja.

 2. Para mejorar la calidad de la relación con la familia de tu pareja, muestra interés por las actividades que practican, sé detallista en los cumpleaños de sus familiares, colabora cuando vayas de visita y propicia alguna reunión o pasatiempo de vez en cuando.

 3. También es importante que tu pareja tenga momentos a solas con sus padres, pero, sobre todo, demuestra amor, ya que para ellos es importante ver feliz a tu pareja.

 4. No compares tu familia con la de tu pareja. No se trata de ver cuál es mejor o peor porque te has enamorado de alguien que ha crecido con los valores, costumbres y creencias de ese círculo familiar.

 5. Evita poner a tu pareja en una situación en la que tenga que elegir entre su familia o tú. Cada uno  tiene el derecho a mantener los vínculos que considere con sus familiares, aunque no tengas afinidad con ellos.

 6. Hablar mal de su familia no te llevará a ningún lado. Mucho menos si los criticas.

 7. Anima a tu pareja para que también adopte estas actitudes con tus parientes. Descubrirán que llevar la fiesta en paz se convertirá en un estilo de vida sencillo o, por lo menos, llevadero.

   Los padres quieren lo mejor para sus hijos, como los hermanos, y es bien sabido que muchas suegras tienen conflicto con las nueras porque nunca les parecen suficientemente buenas para su bebé, y en el caso de las mujeres es lo mismo, ya que alguien se está llevando a la princesa de papá. Esperamos que éste no sea tu caso, pero si te toca enfrentar a tus suegros o cuñados, aquí te dejamos algunos tips:

  Cuida el look: No se trata de que escondas tu estilo y te pongas algo que no te guste o te sientas cómoda/o, pero sí de que moderes un poco la vestimenta que elijas.

  Cuida tus modales: La educación es fundamental para caerle bien a todo el mundo, básicamente. Di buenas noches, gracias, por favor, las palabras claves para demostrar que eres una persona educada y de buenos modales.

  Sonríe: Hazlo cada vez que alguien te haga una pregunta y cuando vayas a pasar la sal. Tu sonrisa es tu mejor arma para conquistar, demuestra que eres una persona segura de sí misma y que eres una persona agradable.

  Cuida tu lenguaje: Olvídate de las malas palabras, no importa si tu familia política las usa o si tu suegra es la mujer más ruda que has conocido. No uses groserías frente a ellos. No uses el doble sentido, ni palabras vulgares.

   Sin embargo, ríete de cualquier chiste que entiendas y de las expresiones de humor de las demás personas. No se trata de que piensen que eres tonta/o, si entiendes, sólo no haces los mismos chistes. Si sabes algún buen chiste blanco, ¡adelante!

   Piensa antes de hablar: Resalta las cualidades que tiene tu pareja, dile a su mamá lo inteligente qué es, lo la buena educación que siempre ha recibido.

  Evita temas sobre política y/o religión, y si te encuentras en medio de un conflicto familiar y alguien pregunta tu opinión, no la expreses. Quédate al margen de cualquier pleito que surja a tu alrededor y aprovecha para conocer más sobre tu pareja. 

  De esta manera podrás superar cualquier situación difícil con tu familia política, Buena suerte!

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