Relaciones de pareja

Asuntos que DEBEN ser hablados en pareja

Aunque a veces sean escabrosos, delicados, incómodos e incluso molestos y por ello alguno de los dos no quiera

Por: Laura Bo

Recientemente he recibido un correo electrónico de un lector que me ha sorprendido notablemente, ya que me cuenta que su esposa es muy ‘rejega’ para tocar ciertos temas a pesar de que tienen muchos años juntos. Por lo que hoy quiero darles algunos tips para que a la hora de casarse o juntarse, tengan las cosas bien claras.  

  Muchas parejas deciden vivir juntos antes de casarse, lo que los ayuda a determinar quién lava los platos, quién limpia el baño y cuál es la frase precisa para transformar una discusión inofensiva en una guerra nuclear. Sin embargo, hay ciertos temas que son imprescindibles de discutir antes de casarse, incluso si ya han resuelto los problemas que surgen en la convivencia.

  Una buena relación depende, principalmente, de la honestidad. Si lo que buscas es fomentar la confianza y crear un vínculo duradero con tu pareja, debes abrirte con respecto a ciertos aspectos específicos de tu vida. Presta atención al siguiente listado de temas que se deben hablar con la pareja, sin excepción:

Dinero • Deudas •Finanzas

 Toda decisión que vayas a tomar, que involucre el dinero de la pareja, debe ser conversada previamente. No importa si eso en lo que piensas invertir es para los dos (un lavarropas, cortinas, una mesa, ¡lo que sea!), es necesario que tu pareja sepa acerca del gasto que planeas hacer, antes de que lo lleves a cabo. Piénsalo de este modo: a ti no te gustaría que él o ella tomara decisiones financieras importantes sin consultarlo contigo antes. ¿Verdad? 

  Antes de casarse es importante tener una conversación sincera acerca de la situación económica de cada uno. Si alguno de ustedes mantiene una deuda, sea de lo que sea, hay que ser honesto al respecto. Esconder ese tipo de información sólo causará problemas y no hay forma de mantener el secreto para siempre. Asimismo, si tienes una deuda importante debido a algún error del pasado, hay que conversarlo para tratar de encontrar una solución en conjunto.

Hijos • Crianza

  Es importante hablar sobre si quieren tener hijos o no, y más allá de eso, discutir sobre sus expectativas respecto a la crianza. ¿Alguien tendría que quedarse en la casa para criar a los hijos? ¿Ambos quieren mantener un trabajo a tiempo completo? ¿Hay alguien en la familia que pudiera ayudarlos a cuidar a los niños? Ésta también es una buena oportunidad para hablar acerca de la religión bajo la que quieren (o no) educar a sus hijos (es sorprendente la cantidad de gente joven que dice no ser religiosa pero que quiere criar a sus hijos en un marco espiritual).

Los permitidos y los que no (en la cama)

  Es necesario que te acostumbres a hablar con tu pareja todo lo que sucede en ese territorio no poco importante: la cama. El sexo no debe ser un tabú. De este modo, será mucho más fácil para ambos dejar en claro qué es lo que les gusta hacer en la cama, y lo que no. Es recomendable encontrar  el momento adecuado para conversar acerca de su vida sexual, en pos de mejorarla día a día.

Asuntos Familiares

  Este es uno de los temas que se deben hablar siempre, tanto si se trata de tu familia como si se trata de la de tu pareja. Probablemente no te resulte agradable contar que tienes algún problema con su madre, por ejemplo. Sin embargo, mantenerse al tanto de aquellas cuestiones que te inquietan podría ser una forma de encontrar la solución, en el mejor de los casos. Nunca olvides que tu pareja estará feliz de poder ayudarte y de verte bien. 

Temas complicados

  ¿Cuáles fueron los períodos más difíciles de tu vida y cómo lograste superarlos? Esto te ayudará a entender cómo es que tu pareja enfrenta las dificultades y el tipo de apoyo que necesita en una situación complicada. Luego, conversen sobre lo más difícil: hablen sobre cómo enfrentarían problemas emocionales, físicos, económicos, infidelidades, infertilidad o problemas de salud que afecten su estilo de vida.

  Por último quiero decirles que si llevan un par de años juntos, lo más probable es que ya hayan establecido sus propias formas de comunicarse. Sin embargo, es importante hablar sobre cómo pueden mejorar cada día. El secreto esta en discutir, negociar y ceder cuando sea necesario. 

  Una buena relación se construye día con día, por lo que siempre es un buen momento para cambiar, cuéntame tu experiencia y nunca te olvides que la honestidad es la base de cualquier relación exitosa. 

  Buena suerte y hasta la próxima!

Parejas Disparejas

Porque el amor, no siempre tiene sentido

Por: Laura Bo

Cuando de amor se habla no siempre todo es perfecto. Las parejas disparejas han desafiado diferentes críticas de la sociedad, he incluso de ellos mismos, pero a pesar de esto siguen juntos, ya que su amor, al parecer, es mucho más grande que las diferencias.

   Como su nombre lo indica, una “pareja” significa dos individuos que están a la par. ‘Que tienen alguna semejanza’. Luego entonces ¿a qué no referimos con ‘pareja dispareja’?

  Las diferencias pueden ser infinitas, pero lo cierto es que cuando llega Cupido no hay nada que pueda impedir el sentir algo por esa persona diferente a ti.

   Si investigas el tema, descubrirás que el concepto de “disparejo” se utiliza para referirse a personas con rasgos físicos diferentes, como la altura y así podemos ver a uno de los dos muy alto comparado con el otro (sobre todo ella), o bien la complexión atlética, cuando uno de ellos dos es demasiado gordo (sobre todo él) etc., y que a pesar de las críticas del resto de la sociedad, se llevan muy bien ‘o al menos eso se ve de lejitos’.

  Pero también hay otra manera en que las parejas pueden ser ‘disparejas’ y nos referimos a su forma de ser de cada uno de ellos, por ejemplo la alegría, la timidez, lo expresivo o parco de una persona, etc. Finalmente hay otra serie de conceptos en los que pueden ser “dispareja” y son los de la convivencia, las creencias (religiosas), valores morales, proyectos y visiones de los diferentes estados de la vida, etc.

  Ahora bien, si las dos primeras diferencias (lo físico y la forma de ser de cada uno) pueden ser importantes, en realidad pueden superarse o al menos sobrellevarse, ya que lo que más suele afectar es el ‘qué dirán’, los otros. 

 Sin embargo si hay que tener mucho cuidado con  los conceptos y diferencias de la tercera forma en que las parejas pueden ser disparejas (el de las creencias, valores, proyectos de vida, etc.) porque cuando no se tienen intereses en común o no se comparten, cuando la relación madure, esos ‘detallitos’ sí que traerán problemas consigo.

   Por eso se deben tener en cuenta desde los primeros encuentros, y es que si bien es cierto que la pasión y la seducción son los protagonistas iniciales en cualquier relación, no es fácil en este período tomar conciencia de lo realmente disparejo que se puede llegar a ser.

  Sin embargo, aún en esos momentos iniciales, se producen señales a las que hay que prestar atención y es que las conversaciones iniciales aportan las pautas sobre el tipo de persona que tenemos delante y cuánto aporte emocional –seguridad, compromiso, visión común, proyecto de vida- podemos esperar o entregar.

   Durante el período inicial, hechos como el tipo de película qué ver, los libros que les gusta leer,  lugares que desean visitar, la visión frente a la profesión del otro, los gustos alimenticios, política, religión, creencias, visión de la paternidad, administración de la vida, etc., son pequeñas señales que pueden, si se les presta atención, marcar las pautas sobre la convivencia futura y sobre cuánto de las diferencias de su relación podría, efectivamente, afectar a la convivencia o, bien llevada, serviría para alimentarla y potenciarla.

  Si bien es cierto que el amor se asocia indivisiblemente a las emociones, es bueno aportarle un poco de racionalidad ya que ésta puede ser esa delgada línea que separe el éxito en su vida en común con el fracaso más estrepitoso al poco tiempo de convivencia, una situación desagradable para ambos, y si ya existieran hijos, ellos serían los más damnificados por una ruptura.

   Por eso, desde el inicio preste atención a las señales que percibe; intereses comunes, creencias, proyectos de vida y valores compartidos, ya que estos son la clave de una pareja que, aunque dispareja en apariencia, quede consolidada y sólida.

  Y, para terminar, la apertura es fundamental para convertir las debilidades en fortalezas desde el punto de vista emocional, pero siempre bajo la premisa de que nunca se debe pretender cambiar la forma de ser de su compañero/a, ya que es precisamente en la diversidad donde se produce el aprendizaje y el crecimiento mutuo. Abra su mente a una forma de ser distinta y no  olvide que se enamoró de su pareja, aunque fuera dispareja en ideas y conceptos y por lo tanto “eso” que ahora le molesta, no tiene por qué empeñarse en pretender cambiarlo!

‘Ludopatía’, una adicción sin sustancias que puede destruir tu relación de pareja

Aparenta ser inofensivo, pero es tan dañino como cualquier otro vicio

Por: Lau Bo

  La ludopatía, llamada también ludomanía o jugador compulsivo, consiste en una incontrolable necesidad de jugar juegos de azar, afectando el comportamiento del jugador de forma negativa y no productiva. De hecho es una adicción sin sustancias y por supuesto, es motivo de muchas peleas, discusiones, despilfarro del dinero, desatención personal y social (alimentación, relaciones familiares, sexo, salud, etcétera), provocando divorcios y otras consecuencias severas. Esta afección se ha relacionado con adicciones tan peligrosas y destructivas como el alcoholismo o drogadicción.

  Una de las primeras cosas que se ven afectadas es la capacidad de comunicación honesta y directa entre el adicto y quienes le rodean. Este problema se vuelve aún mayor cuando el adicto es tu pareja, ya que la tristeza, enojo y caos serán una constante.

  Si tu pareja está enferma necesita de tu ayuda; si estás en este caso, lo primero que debes hacer es no juzgar duramente a tu pareja. Aunque te resulte complicado, recuerda que una adicción es una enfermedad y cuando juzgamos al adicto, este se hunde más en ese problema. No es que seamos débiles o cobardes y por eso lo aceptamos, sino que buscamos darle la estabilidad que le permita combatir su soledad y la adicción. Aunque, ante todo debes procurar tu seguridad y la de tus hijos.

  ¿Por qué se padece está adicción? Como toda adicción, lo más probable es que el jugador compulsivo experimente un dolor emocional severo, puede ser un dolor de rechazo, de no adaptación, incomprensión, falta de amor, etc. Al resistirse muchas veces a buscar ayuda profesional o al no tener una orientación adecuada que le ayude a entender sus emociones, encontrará una forma de escaparse ya sea a través del alcohol, las drogas u otros placeres pasajeros como las apuestas.

  Las adicciones son formas en que el individuo trata de reducir un dolor emocional fuerte por medio de un supuesto placer. Un jugador compulsivo sin duda intenta atenuar y apartar su inconformidad, soledad, ira o rebeldía con estos momentos de distracción, en donde la carga de adrenalina sube tanto que en verdad hace “olvidarse” al jugador de todo lo demás. 

 Lo mas grave es que el jugador va aumentando la necesidad de jugar y jugar y jugar. Es por eso que en muchos casos esta adicción va acompañada de alcohol, de drogas, sexo y todas las evasivas posibles. Los estados emocionales del afectado tienden a ser indiscutiblemente depresivos, y esto lo expresan de muchas formas, con rebeldía, mal carácter, se sienten afectados o victimas constantemente por lo que les rodean y agreden o se agreden a sí mismos, llegando en muchos casos a la violencia. Estos comportamientos los hacen ir cayendo cada vez más en un estado de soledad o aislamiento que los hace necesitar más de estímulos externos para aislar su dolor.

  ¿Qué se puede hacer? Las causas que llevan a una persona a esta adicción pueden venir desde mucho tiempo atrás. Lo ideal es consultar con un profesional en el caso y llevar al afectado directamente con él. Sin embargo, la posible resistencia de la persona a ser ayudada resulta muchas veces un gran impedimento. En este caso es importante que las personas que rodean al jugador compulsivo eviten sentirse culpables o desesperadas por el comportamiento de éste. En realidad estás actitudes no ayudan en nada y lo único que harán es aumentar un ambiente de tensión y depresión. Lo mejor es no permitir que uno hunda a todos.  

   Sin embargo, el jugador compulsivo, que quiere cambiar el rumbo de su vida, debe de estar consciente de tu situación y no negarla, sino admitirla. 

  Hacer el esfuerzo por realizar una actividad física al menos una hora al día, correr, ir al gym, nadar,  lo que sea, aunque después se vaya a jugar. 

  Buscar lecturas que le hagan comprender mejor lo que siente y que le hagan profundizar más acerca de todos los talentos que tiene. 

  Integrarse a alguna clase de música, de baile, de algún otro idioma o de alguna actividad que le distraiga y lo mantenga ocupado creativamente.  

   Buena suerte, y si se quiere salir con esfuerzo y ayuda se puede, recordemos que: ¡Querer es poder!!!

Señales que indican si esa relación es sana!

¿Vas por buen camino con tu pareja?

Por: Laura Bo

Por lo general esta sección se enfoca en relaciones ya establecidas, pero en esta ocasión me voy a referir a aquellas personas que tienen poco o apenas empiezan una relación de pareja y como es bien sabido, toda relación cuando comienza, nos tiene en las nubes, vivimos momentos mágicos, sentimos mariposas con cada llamada o mensaje, el mundo se detiene cuando lo o la ves, y ya ni se diga si se dan un beso, los días pasan por tu vida con un brillo especial. Y estoy segura de que no existe nadie que no disfrute esas sensaciones.

   Poco a poco nos vamos enamorando, compartiendo, conociendo, contando los segundos para volver a estar juntos... Pero, como en cada proceso, llega un punto en que empezamos a vivir la relación desde otro lugar, y se vuelve parte de la vida cotidiana. Y es justamente ahí, cuando tenemos que plantearnos si vamos por el camino correcto y si la relación tiene o no futuro.

  Seguramente en algún momento te ha tocado ver que una amiga o amigo tuyo tenga una relación estancada, aburrida y hasta tormentosa durante años, inclusive tú también pudieras haber estado en ese lugar, y lamentablemente no lo vemos hasta que llega un lastimoso final, es cuando nos damos cuenta que no teníamos una relación sana y ni con futuro.

  No existe la relación perfecta, eso lo sabemos, pero todos merecemos una relación positiva, que nos permita construir la realidad que queremos y disfrutar todo lo que la vida nos tiene preparado. 

  Hoy te sugiero que analices objetivamente tu relación, y veas si hay algunas señales que te ayuden a identificar si la que tienes es sana o no. Aquí tienes algunas de ellas...

  Reírse: La risa es saludable, especialmente dentro de una relación. Si ríen, es una muy buena señal de que las cosas van bien, que ambos se sienten cómodos el uno con el otro. Intenten reír, a ser posible al menos una vez por día. 

  Reconocer nuestros errores: Puede que resulte duro reconocer que te has equivocado en algo, pero nadie es perfecto. Tú cometerás errores y tu pareja los cometerá. Pero puedes utilizarlo para aprender de ellos y al corregirlos mejorarás como persona y en la relación. Pero saber reconocer nuestros errores, también implica ser capaces de pedir perdón, y más aún, saber perdonar cuando sea necesario y te lo pidan, esto es fundamental para mantener una buena relación de pareja... Si ambos son capaces de perdonarse cuando el otro hace algo mal, esto hará que la relación se fortalezca. 

  Construcción de un futuro: Puede ser tan sencillo como planear el próximo fin de semana juntos. Saber que tienen metas en común, permite desarrollarse en calma y construir algo para siempre.

  Respeto y espacio personal: Esta es otra buena indicación de una buena relación saludable y donde hay confianza el uno en el otro. Está muy bien disfrutar de las mismas cosas, pero no siempre se debe estar juntos, a veces las personas necesitamos un poco de espacio. Si hay cosas que disfrutan haciendo por separado, háganlo, permitiéndolo sin desconfianza.

  Comunicación: Poder hablar de las cosas sin tapujos, sin guardártelas, es algo que puede jugar mucho a favor de la pareja, evitando que los problemas se hagan tan grandes que acaben por explotar y hacer más daño que si se hubiesen tratado abiertamente en un principio. Hay cosas de las que cuesta hablar, algunas veces por timidez o por lo que sea… intenta encontrar alguna forma de tocar los temas que necesitas tocar, tal vez escribir cartas sea una buena solución.

    Amor: Este punto por más obvió que parezca, debe existir un cariño real entre la pareja. Cuando queremos a la otra persona, buscamos su bienestar, disfrutamos su presencia y formamos un vínculo desde el mejor lugar que existe. Enamorarse cada día de la misma persona... Es amor!

  Se podrían mencionar más señales como lo es buscar intereses en común, tener los mismos valores sexuales, pero estoy segura que con esta sencilla lista debieras poder reconocer ya si estás en una relación de futuro, una relación estable, una relación que te hace bien, o si sucede lo contrario.

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