La fábula de la semana

Dos aficionados eufóricos

  En lo muy profundo del bosque en el campo municipal de Animalandia va a comenzar el partido del año entre los “Súper” y los “Grandes”, dos populares equipos de fútbol. Las gradas están llenas hasta el tope sin lugar libre para sentarse y hay una gran animación. Cada “hincha” porta su bandera y su puro. Además, abundan las pancartas de apoyo a los jugadores. 

 ¡Hala, “Súper”. Somos los mejores y tenemos que ganar! -quien así grita es don Hipopótamo, un “hincha” empedernido de los favoritos de hoy. A su lado, don  Elefante, “hincha” del equipo contrario, le hace la competencia con sus exclamaciones:

-¡Ra, ra, ra, los “Grandes” nada más! -su potente vozarrón se oye en todo el campo, y despierta las envidias y molestia de don Hipopótamo. 

  A medida que avanza el partido, ambos espectadores se enfrentan con actitudes cada vez más enérgicas y hasta agresivas. Primero intercambian chistes despectivos; después, miradas hostiles; por último, se amenazan con ferocidad y terminan dándose empujones. ¡Qué malos aficionados al fútbol son estos señores!. Y vaya que si lo son.

- El partido terminó empatado y los espectadores, contentos unos y desilusionados otros, regresan a sus casas. Don Elefante y don Hipopótamo, arrepentidos de sus malas actitudes, se han disculpado mutuamente y, tras un fuerte apretón de manos, recobran la pérdida de su amistad.

Moraleja: Si la calma y compostura sabes guardar aprietos y vergüenzas te vas a evitar!!

El Sueño Hecho Realidad

 El parque de atracciones de Animalandia era el mejor del mundo. Los “Columpios Suicidas” eran su número fuerte y consistían, como el propio nombre indica, en grandes columpios que, suspendidos a enorme altura, giraban vertiginosamente. Más de un animalito se había matado en ellos. Había bastante riesgo.  Elefantín, sin embargo, estaba empeñado en montar uno de ellos. 

 No puedes subir, compréndelo. Pesas demasiado. Se rompería la cadena y podría matarte -le dijo su gran amigo, Osín.

 Pero él no se conforma con esta explicación. Aunque entendía las razones de sus amigos, era tal su deseo de subir en estos columpios que, una noche de primavera, se levantó con mucho sigilo y, en pijama y todo, se fue al Parque, saltó la verja y, ni corto ni perezoso, accionó los mandos de los “Columpios Suicidas”. Tras hacer esto, se subió en uno de ellos y empezó a subir y a girar, cada vez más deprisa. Elefantín bramaba de emoción. ¡Ah!, cuánto disfrutaba en el columpio! 

  No se dio cuenta de que las cadenas que sostenían el columpio, se iban rompiendo poco a poco. Y apenas sintió la caída. Mallugado y lleno de chichones, rasponazos y moretones, recuperó pronto el sentido.  

Has vuelto a nacer, Elefantín -le dijo el vigilante del Parque-.  Menos mal que no accionaste bien los mandos y subiste a poca altura que, ¡si no...! 

 Tras excusarse por lo sucedido, volvió a su casa muy feliz. A pesar de las magulladuras, durmió a pata suelta. ¡Por fin había hecho realidad su más anhelado sueño”.

Moraleja: Amiguito, si en la vida un gran anhelo tuvieras con precaución lucha por él y lo conseguirás!!

El Valor de una Verdadera Amistad

   Don Marrano y don Gallo eran grandes aficionados al tenis. Raro era el día que no se les veía enfrascados en un animado partido. Sin embargo, se quejaban de lo agotador que resultaba ir a recoger las pelotas que salían fuera de la cancha. 

Macaco, que era un entusiasta aficionado de ambos, se ofreció a asistirle en sus partidos, recogiendo él las pelotas que saliesen despedidas de la cancha. Gracias a su ayuda, los partidos ganaban en calidad y rapidez, ya que los jugadores se cansaban mucho menos, y Macaco, por su parte, disfrutaba enormemente con su nuevo oficio. Además, siempre era compensado con unas monedas de propina. 

   Una tarde de verano, mientras Macaco se fue en busca de una pelota, don Marrano se dio cuenta que alguien le había robado sus ropas, dinero y demás objetos personales. 

Tras la correspondiente investigación policial, Macaco fue acusado de tal delito y encerrado en la cárcel, a la espera del juicio definitivo.

  Chimpancín, íntimo amigo de Macaco, se puso a investigar por su cuenta y pronto reunió pruebas en contra de don Gallo. El había sido el autor del robo, aprovechando una fugaz distracción de su contrincante.  

   Macaco fue puesto en libertad y don Gallo ocupó su lugar en la cárcel. La honradez del recogepelotas fue esclarecida. 

Moraleja: Un verdadero amigo siempre está contigo en las buenas y las malas, no te deja desprotegido

Un Sueño hecho realidad

 El parque de atracciones de Animalandia era el mejor  del mundo. Los “Columpios Suicidas” eran su número fuerte y consistían, como el propio nombre indica, en grandes columpios que, suspendidos a enorme altura, giraban vertiginosamente. Más de un animalito se había matado en ellos. Había bastante riesgo.  Elefantín, sin embargo, estaba empeñado en montar uno de ellos. 

 No puedes subir, compréndelo. Pesas demasiado. Se rompería la cadena y podría  matarte -le dijo su gran amigo, Osín.

 Pero él no se conforma con esta explicación. Aunque entendía las razones de sus amigos, era tal su deseo de subir en estos columpios que, una noche de primavera, se levantó con mucho sigilo y, en pijama y todo, se fue al Parque, saltó la verja y, ni corto ni perezoso, accionó los mandos de los “Columpios Suicidas”. Tras hacer esto, se subió en uno de ellos y empezó a subir y a girar, cada vez más deprisa. Elefantín bramaba de emoción. ¡Ah!, cuánto disfrutaba en el columpio! 

  No se dio cuenta de que las cadenas que sostenían el columpio, se iban rompiendo poco a poco. Y apenas sintió la caída. Mallugado y lleno de chichones, rasponazos y moretones, recuperó pronto el sentido.  

Has vuelto a nacer, Elefantín -le dijo el vigilante del Parque-.  Menos mal que no accionaste bien los mandos y subiste a poca altura que, ¡si no...! 

 Tras excusarse por lo sucedido, volvió a su casa muy feliz. A pesar de las magulladuras, durmió a pata suelta. ¡Por fin había hecho realidad su más anhelado sueño”.

Moraleja: Amiguito, si en la vida un gran anhelo tuvieras con precaución lucha por él y lo conseguirás!!

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