El espacio del bohemio

Juntas mis manos

Autor: Oscar R. Benítez

Una imagen, apenas,

bajo la sombra del follaje

es la existencia.

Un deshojar de flores

hasta caer en pétalos marchitos

la lucha y las pasiones.

En la lucha quiero

la participación de mis manos y mi canto

para levantar la esperanza

con las manos de todos,

juntas mis manos

con todas las manos de mi pueblo.

Y cuando se deshojan las flores

de nuestra breve existencia

en pétalos marchitos, ensangrentados,

 perdure nuestra lucha

para la paz y la libertad de los niños,

de los campesinos que sufren.

Que el deseo de lucha no se detenga,

que se agite más entre el follaje

embravecido por el viento, 

en el retozo alegre de los niños,

en las miradas suplicantes de las madres

cuando llega la hora de comer. 

Desvelo

Autor: Rosa Arce

Cultivo un amor de mayo,

que fluya con luna llena,

para que aniquile esta pena

y la esfume como un rayo.

Destellos de amor con dueño,

visitan de noche mi alma,

robándome así la calma,

y manda a vagar el sueño.

Te veo bajar del cielo

con una flor en la mano,

traes sonrisa de verano

y un beso que incita al desvelo.

En carroza llega la aurora

y tus formas languidecen,

ya mis ojos agradecen

el sueño que siento ahora.
 

Secreto

Secreto

Autor: Theresa E.

¿Sabes?, te quiero decir un secreto....
que te amo y me haces falta.
Que el pasado no he podido borrar
ni las cicatrices he podido sanar.
Las heridas siguen frescas
como si fuera ayer,
me he quedado en silencio
pero a veces siento desfallecer!
Quiero decirte mi secreto,
que sin ti no puedo vivir,
que te amo y me haces falta,
que pensando en ti paso sin dormir!
Pero ya no me quedaré en silencio,
lo voy a gritar, no más secretos
quiero terminar con mi soledad,
y con mi secreto, porque deseo
volver a sentirme en libertad!

El  Fantasma

Autor: Salvador Díaz M.

Blancas y finas, y en el manto apenas
visibles, y con aire de azucenas,
las manos -que rompen mis cadenas.
Azules y con oro enarenados,
como las noches limpias de nublados,
los ojos -que contemplan mis pecados.
Como albo pecho de paloma el cuello,
y como crin de sol barba y cabello,
y como plata el pie descalzo y bello.
Dulce y triste la faz; la veste zarca...
Así, del mal sobre la inmensa charca,
Jesús vino a mi unción, como a la barca.
Y abrillantó a mi espíritu la cumbre
con fugaz cuanto rica certidumbre,
como con tintas de refleja lumbre.
Y suele retornar, y me reintegra
la fe que salva y la ilusión que alegra;
y un relámpago enciende mi alma negra.

Mi Divino Tesoro

Abnegada y sufrida madrecita mi Reina y mi divino tesoro, te traigo una linda florecita y a decirte cuanto yo te adoro. Read more: Mi Divino Tesoro
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