El espacio del bohemio

De Corazón Latino

Por: Rafael Reyes

De tierras lejanas vino
emigrando a esta gran Nación.
desafiando el difícil camino
como peregrino con una ilusión.
Cada cual por un motivo
y amparado en una bendición,
con el recuerdo siempre vivo
de la familia en su corazón
y un gran deseo de superación.
Con herencia de sangre latina
y latinos también de corazón.
que con paso firme caminan
en la encomienda  de una misión.
Latino hermano te saludo
y en el mismo viaje te acompaño,
con efusión y respeto mutuo
obtenido a través de los años.
Núcleo maravilloso de países
en el arduo intento estamos,
orgullosos de nuestras raíces,
orgullosamente latino americanos.

Mi dulce tormento

Por: Carlos Frachou

Te amo, te amo, mi dulce tormento
eres mi alegría y mi amor por dentro
mi mente está llena siempre de ti
viviendo las glorias que me hacen feliz.

Huracán de pasiones, así te llamaré,
tú a mí me enloqueces de cabeza a pies
recorres todo lo que te satisface
y en eso del amor puedes dar clases.

Yo sé cómo eres y qué es lo que sientes
tienes un amor fogoso y ardiente
según tú platicas se erizan tus ansias
vives el amor pintando tu raya.

Al son que te toquen te gusta bailar
porque eres en todo muy sensacional
se te mira esbelta llena de ternuras
esperando por tu amor, no cabe duda.

Te sobra de todo y no lo repartes
te gusta vivirlo junto con tu amante
ese que te da lo que tú deseas
pero tú al final, ganas la pela.

Tentación

Por: Moisés Alpírez

Fue una pasión prohibida
que nació y creció dentro de mi
empezó con una mirada
y terminó en la codicia.
Porque era hermosa, bella
princesa o reina no lo sé
la veía sin defecto
de cabeza hasta los pies.
Coqueta no lo era
su caminar y porte muy sensual
sin pérdida de tiempo
la empecé a enamorar.
Sin titubear ella me dijo
que ya tenía marido
diez años de casada
y madre de tres hijos.
Recuerdo sus palabras
no he de olvidarlas nunca
 soy una mujer cristiana
y apartándose de mi, ¡me dijo!
Que Dios te bendiga.

Sueño Americano

Por: Gabriel A. Figueroa

¡Oh, sueño americano!
hermoso despertar para algunos,
doloroso amanecer para otros.
Sueño contigo deshojando margaritas:
¿me quieres? ¿no me quieres?

Yo sé que tú me quieres
porque tú amas a todo el mundo,
de eso estoy seguro
porque tu amor no tiene fronteras.

Pero tú eres propiedad privada,
el Tío Sam es tu dueño
y como tal él dispone
quien sí y quien no gozarte debe.

Yo no soy el escogido, está visto.
Tengo méritos pero no tengo papales.

¡Oh, sueño americano!
Si no existieran las fronteras
no serías mi triste despertar,
serías mi sueño, hecho realidad.

Joomla25 Appliance - Powered by TurnKey Linux