El espacio del bohemio

¿Qué es Navidad?

Por: Gabriela Guerrero

Es amor. Es esperanza. Es fe. 

Es alegría. 

Es principio de Redención. 

Es una etapa de nuestra historia 

de Salvación. 

Es encuentro con Cristo, Niño. 

Es conversión y renovación. 

Es paz interior. 

Es vida nueva. 

Es camino que se abre para el tiempo 

y para la eternidad. 

Es verdad que se alimenta del Amor. 

Es vida que fructifica y madura, 

sin dejar de nacer siempre.

 

Mi Beso

Por: José G. Yáñez

Tú tienes en tus labios un beso que es mío. Un duende travieso me dijo al oído

que eran tus desdenes y tus desvaríos

fingido desprecio y encono fingido.

Que fuera a tu alcoba me dijo sonriente,

que entrara despacio sin miedo y sin ruido.

Llegué a tu alcoba y tú estabas dormida

y entre las cortinas el duende escondido.

Me tomó de la mano, me obligó a besarte,

tu boca entre abierta juntó con la mía

y el duende atrevido supo desnudarte

del temor ingenuo que el pudor cubría.

Por eso es que pude dejar en tu boca

mi caricia artera como un desafío,

tu altivez domada, ya no me provoca

y en tus labios tienes un beso que es.... mío.

 

Atormentado

Autor: Trinidad López Cruz

Una mañana que andaba atormentado

alcancé a mirarte en tu ventana,

una canción que estabas cantando

me detuvo para oírla más cercana.

Ya no pude perderte de mi vista

porque solo contigo quería estar,

mientras tu canto para mí exista

mis penas se tendrán que calmar.

Tenía tiempo de estar sufriendo,

y todo lo guardaba en el corazón,

ese dolor que llevaba padeciendo

ya merecía un poco de compasión.

Para hallar esa flor que buscaba

tuve que recorrer varios caminos,

cada día la esperanza se alejaba,

porque solo sufrir era mi destino.

El día que te acercaste a mi vida

se fueron todos mis sufrimientos

la ilusión que tenía fue cumplida

y solo hay alegría sin tormentos.

Una Tarde Fría

Por: Trinidad López C.

Un veintidós de diciembre

que nunca voy a olvidar

la gente parecía un enjambre

caminar en la orilla del mar.

La tarde se sentía friolenta

que incomodaba poder andar

las olas estaban violentas, 

y salpicaban al golpetear.

El mar ya se miraba sediento

por mucho tiempo sin llover,

las gaviotas en el viento

volaban sin poderse detener.

La gente andaba intranquila

que el sol se miraba esconder,

la luna se encontraba dormida

soñando salir al anochecer.

Qué bonitos se ven los mares

de una tarde fría sin el sol,

aquí mueren tristezas y males

mirar el océano es un esplendor.

 

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