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Las Hormonas: ¿Qué función desempeñan en el organismo?

Erróneamente, muchas personas creen que las
hormonas sólo tienen una función, la de ayudar a
procrear hijos, sin embargo, éstas tienen muchas
otras funciones como por ejemplo; la de mantener
constante el medio interno regulando los procesos
bioquímicos que se llevan a cabo en el organismo.

Pero es tal la diversividad de sus funciones que los
científicos han aislado algunas sin haber podido
averiguar todavía el papel que desempeñan.

A continuación mencionaremos sólo unos cuantos
ejemplos de las funciones hormonales:
--La hormona de crecimiento, secretada por la hipófisis
(glándula no mayor que un chícharo que se
encuentra en la parte media del cráneo a la altura
del puente de la nariz), es responsable -muchas veces
a través de otras hormonas- del desarrollo de
los huesos, los músculos y diversos órganos.

--Las hormonas formadas por las glándulas suprarrenales
tienen a su cargo un cúmulo de funciones,
entre otras mantener estable la presión sanguínea y
ayudar al organismo a defenderse del stress.

--El glucagón producido por el páncreas eleva el
nivel de azúcar en la sangre cuando se encuentra
bajo; esta es una función de gran importancia, sobre
todo porque el cerebro se vería amenazado si
le faltara su principal nutriente, que es la glucosa,
durante el tiempo que pasamos sin comer.

--La vasopresina de la hipófisis ayuda al organismo
a conservar el agua (aparentemente también tiene
algo que ver con la memoria y el aprendizaje).

--La hormona de las glándulas paratiroides (incrustadas
en la tiroides) hace que aumente la cantidad
de calcio en la sangre cuando se encuentra
por debajo del nivel normal. Esto lo consigue inhibiendo
la excreción de este elemento, estimulando
su absorción en el tracto digestivo y facilitando la
extracción del que hay en los huesos.
Si la dieta no aporta suficiente para responder el
que se extrae de los huesos, éstos se van debilitando
y se fracturan espontáneamente; pero el calcio
no sólo es indispensable para el esqueleto, también
interviene en funciones vitales como la transmisión
del impulso nerviosos, la contracción muscular, la
coagulación de la sangre y la secreción glandular.

Si la cantidad que hay en la sangre es alta, puede
debilitar el tono muscular y favorecer la formación
de cálculos renales; si es baja, llega a causar calambres,
espasmos, convulsiones, e incluso la muerte.

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